Un trabajador municipal recoge contenedores en Zamora

Un trabajador municipal recoge contenedores en Zamora

Zamora

Detrás de cada procesión, 20.000 pipeleras y un 'ejército' de limpieza para que Zamora esté como la patena

El operativo municipal prevé más trabajadores, recogida reforzada y actuaciones específicas en el centro y en los recorridos cofrades ante la llegada masiva de público.

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La Semana Santa se acerca y Zamora empieza a prepararse también en esa parte menos visible, pero decisiva, que sostiene el pulso de la ciudad cuando llegan los días grandes.

Mientras los balcones se visten con los reposteros de las cofradías y el ambiente cofrade gana terreno en las calles, el Ayuntamiento pone en marcha un operativo especial de limpieza para responder al aumento de visitantes, de actividad hostelera y de residuos en el casco histórico y en los recorridos procesionales.

El dispositivo se ha diseñado para reforzar tanto la recogida de basura como la limpieza viaria en los puntos de mayor tránsito, especialmente en el centro y en las zonas por las que discurren las procesiones.

Pablo Novo

Pablo Novo

La previsión municipal pasa por intensificar el servicio durante los días con más afluencia, con un refuerzo de personal y de medios materiales que permita mantener la ciudad en buenas condiciones antes, durante y después de cada desfile.

Uno de los ejes del plan será el aumento de la recogida de residuos.

El servicio prevé incrementar la frecuencia en fracciones como envases, vidrio y papel-cartón, además de incorporar doce contenedores adicionales de carga trasera para responder a momentos especialmente delicados, como las meriendas de Jueves y Viernes Santo, cuando la generación de basura se dispara en la calle.

A eso se suma una actuación preventiva en los propios recorridos procesionales.

Las papeleras se vaciarán antes del inicio de los desfiles y un camión recolector recorrerá el trazado antes del paso de las comitivas para dejar el itinerario en las mejores condiciones posibles. La idea es que la ciudad llegue preparada al momento de mayor exposición, cuando miles de personas se concentran en las calles y cualquier detalle se multiplica.

El segundo gran bloque del operativo se centra en la limpieza viaria.

El Ayuntamiento incorporará diez trabajadores más, que se sumarán a los efectivos ya previstos para los fines de semana de Semana Santa. Además, habrá refuerzo de tarde desde el Lunes Santo hasta el Sábado Santo, con especial presencia en el centro de la ciudad en las horas de mayor movimiento.

Durante las mañanas se llevarán a cabo labores intensivas de barrido mecánico, baldeo en profundidad y limpieza de pintadas, en una puesta a punto continua que busca que el desgaste de tantos días seguidos no termine pasando factura a la imagen de la ciudad.

También habrá medidas más discretas, pero igual de prácticas. En las últimas semanas se ha trabajado en el lavado de contenedores, el repintado de los soterrados del Conjunto Histórico y la colocación de elementos para mejorar el olor en distintos puntos.

Además, el Ayuntamiento repartirá 20.000 pipeleras entre establecimientos de hostelería y comercio para facilitar la gestión de residuos en unos días en los que la actividad se multiplica dentro y fuera de los locales.

El operativo contará igualmente con apoyo de la Policía Local, que escoltará la maquinaria de limpieza una vez concluyan las procesiones para facilitar el trabajo de los servicios municipales y garantizar la seguridad en espacios que todavía seguirán llenos de gente.

Zamora se prepara así para una de sus semanas más intensas. Y lo hace no solo desde la emoción, la tradición o el recogimiento, sino también desde esa logística silenciosa que rara vez acapara la atención, pero que resulta imprescindible para que todo funcione.

Porque detrás de cada procesión, de cada plaza llena y de cada madrugada de pasión, hay también una ciudad que necesita seguir respirando con normalidad.