Zamora

Benavente, la ciudad que le planta batalla a la Junta de Castilla y León

3 marzo, 2021 16:47

Seis años hace desde que Luciano Huerga y su equipo la arrebataran la Alcaldía de Benavente al Partido Popular. Un hecho que podría haberse quedado ahí, pero en 2019, los benaventanos volvían a confiar en el tándem PSOE-IU para otros cuatro años más. Una segunda legislatura con un socialista al frente, que no ocurría desde 1984.

Desde entonces, el alcalde de Benavente ha apostado por sacar adelante una ciudad batallando con la despoblación y la sangría económica con el firme objetivo de reindustrializar la ciudad con el macroproyecto de Puerta del Noroeste. Y todo, mientras se postula como una de las Alcaldías más críticas con la Junta de Castilla y León. No han sido pocas las batallas que desde Benavente se han iniciado en protesta de muchas de las acciones del gobierno autonómico, desde la promoción del año Xacobeo 2021, hasta el tema estrella día a día: la sanidad.

Noticiascyl Zamora charla con Luciano Huerga en dependencias municipales, donde hace repaso de estos cinco años de mandato, vuelve a ser muy crítico con la Junta y con su propia formación a nivel provincial, y donde desvela sus anhelos y preocupaciones sobre la ciudad de Benavente.

Pregunta.- Empecemos por el tema más actual para Benavente. El Ayuntamiento ha aprobado los presupuestos para 2021, ¿cómo son las partidas para este complicado año?



Respuesta.- Es un presupuesto complicado y difícil, con tres prioridades fundamentales: ayudar a las personas; apoyar a las empresas, ya que se vuelve a traer el programa de ‘BenActiva’ y establecer un amplio rango de inversiones, que traten de complementar a las que están poniendo en marcha otras administraciones, como el Gobierno de España, la Junta de Castilla y León o los fondos europeos. En la medida de las posibilidades intentaremos reactivar la vida del municipio y la comarca que es una de las pocas cosas que podemos hacer desde las administraciones locales, con más de dos millones de euros.

El resto de las partidas se ha tratado de hacer un presupuesto equilibrado y tratando de contener los gatos desde la generosidad de las Concejalías, pero evidentemente, el primer pilar son las personas, y la única que no ha visto mermadas sus partidas es la de Bienestar Social. Porque la prioridad es mantener el escudo social que ya teníamos configurado a lo largo de estos años.

P.- Ha sido un presupuesto no exento de polémica y que ha sufrido retrasos a causa de las alegaciones presentadas por Ciudadanos. ¿Cómo ha sido ese tema para la ciudad?



R.- La verdad es que creo que se responde a la cuestión con los informes técnicos. Evidentemente las alegaciones estaban fuera de todo lugar, entendido esto como que no había realidad en las alegaciones y, por ello, el informe de la intervención municipal fue claro y rotundo al rechazo del mismo. Y no por parte del equipo de gobierno, sino por los técnicos municipales en base a las alegaciones presentadas.

Esto ha provocado un mes de retraso en la entrada en vigor del Presupuesto 2021, y eso afecta directamente a las asociaciones culturales, deportivas y sociales, que han visto como sus convenios de colaboración que se van a ver retrasados. Hay asociaciones de esta tipología que tienen contratadas nóminas y que van a tener dificultades económicas, porque el mayor ingreso que tienen es la subvención del Ayuntamiento. Me estoy refiriendo a Maestro Lupi, a la Escuela de Música, al Atlético Benavente… Lo que nos obliga a hacer esto es un esfuerzo mayor por parte de los servicios municipales para realizar la firma de los convenios cuanto antes para poder librarles las cantidades consignadas.

También afecta en el capítulo de inversiones. Al no estar el presupuesto en vigor, hay inversiones, que además van unidas a subvenciones de la Junta o la Diputación, donde vamos a andar muy justos para llegar a los plazos como consecuencia de esa acción. Al final, una acción de lucimiento político tiene repercusión en el día a día de la ciudad y su futuro. Por eso creo que se ha actuado de forma bastante irresponsable.

P.- Y ahora echemos la vista atrás. Benavente ha perdido muchas vidas a causa de la pandemia, ha sido una de las zonas de la provincia más castigadas por el coronavirus, ¿cómo ha sido este año para el Ayuntamiento?



R.- Ha sido un año duro, difícil y donde hemos pasado por dificultades administrativas, pero sobre todo hemos pasado por dificultades personales. Al final, las instituciones las componen las personas, y todos hemos tenido pérdidas de amigos, de familiares directos. Y también esa situación excepcional de afrontar algo así con recursos excepcionales e intentando hacerlo lo mejor posible. Creo que el mayor éxito que hemos logrado, no este Ayuntamiento, sino la inmensa mayoría de ellos es que las circunstancias excepcionales no se dejaran vislumbrar tanto. Al final que se pudieran prestar todos los servicios, en las condiciones de vida actuales, han sido un éxito de las administraciones locales, que creo han sido un pilar fundamental de tratar de soportar esta pandemia sanitaria.

P.- ¿Cuál ha sido la decisión más dura para Luciano Huerga durante la pandemia?



R.- A nivel institucional, quizás las decisiones del día a día con respecto a la protección de os usuarios y de los propios trabajadores municipales. Aunque sean las que no se aprecian. Que no hayan ocurrido grandes contagios o brotes entre los trabajadores municipales, puede que no es que hayan sido de las más duras, pero sí las de mayor incertidumbre, porque no sabíamos, sobre todo al principio, cómo proteger a la gente.

Y luego, aunque no quiero banalizar con ello, pero evidentemente por el apego y el arraigo que tienen en el acervo cultural todas las fiestas, no poder celebrarlas. Y que se entienda que lo primero es salvar vidas, no salvar fiestas; pero sí que tiene su cuestión. Cuando se suspende el Toro Enmaromado y se hace una celebración de La Veguilla, en la que tratamos lanzar un mensaje de ánimo, esperanza y resiliencia.

Esas son decisiones duras, pero las más duras son las que no son públicas. Cuando tuvimos que decidir cuáles son los trabajadores esenciales y cuáles no, qué servicios redoblamos y reforzamos de cara a la sanidad pública y la protección de las personas… Todas esas cuestiones son duras, sobre todo en los primeros tres meses íbamos un poco a ciegas, y si te equivocabas, que fuera por exceso de restricciones.



P.- Pero la salud tenía que prevalecer. De hecho, el Ayuntamiento ha sido bastante crítico y se ha mostrado preocupado con la gestión de la Consejería de Sanidad en los temas relacionados con los dos centros de salud de la ciudad, tanto reclamando los cribados masivos o el Servicio de Pediatría.

R.- Y sobre un hospital digno y acorde a la entidad de la población o sobre que se dote de personal sanitario a los centros de salud. Al final lo que vemos es que llevamos siendo muy críticos sobre cosas que llevamos viendo desde la última década, que es un desmantelamiento de la sanidad pública en el medio semiurbano rural, porque en el medio rural ya ha ocurrido. De hecho, me atrevería a decir, porque así lo creo, que la pandemia ha servido para aplicar el famoso ‘Plan Aliste’ de forma inmediata y bajo la justificación de la pandemia. Hemos visto despropósitos tales como que nos decían que los consultorios médicos no estaban cerrados, como a los dos días se nos anunciaba la reapertura de los consultorios, para luego volver a decir que no estaban cerrado. Y mientras, todas las administraciones, y la propia Junta de Castilla y León estaban haciendo un pacto con todos los partidos políticos para la reapertura de los consultorios médicos rurales, que supuestamente nunca se habían cerrado.

Creo que la política ha sido errática y, sobre todo, veo que, lamentablemente, en lugar de vivir un reforzamiento de la misma, a pesar de la ingente cantidad de fondos que se han recibido desde el Gobierno de España, no se están dirigiendo a reforzar a la sanidad pública en su conjunto, porque evidentemente eso no es una prioridad para la Junta. Creo que tienen amortizado ese modelo en el mundo rural, pero es que ya nos está tocando también a los núcleos semiurbanos. Te hablo de ciudades de menos de 10.000 habitantes como pueden ser Toro o Miranda de Ebro, donde la Junta ya está avanzando el segundo paso y esto tiene muy mala pinta. Y a pesar de que algunos llevamos denunciándolo más de diez años, el modelo se está asentando. Pero si entre las pocas cosas buenas que puede tener esta pandemia es que la gente se está dando cuenta que todas esas carencias que denunciábamos hace diez años y nos llamaban ‘demagogos’ y nos acusaban de política barata, se están viendo ya. Lamentablemente esto nos ha dado la razón y ojalá no hubiera sido así.



P.- ¿En qué punto está ahora la cobertura del Servicio de Pediatría?

R.- Por lo que sabemos por la prensa, porque no ha habido ninguna comunicación directa, se ha cubierto una de las tres plazas (ACLARACIÓN: durante la realización de esta entrevista, la consejera de Sanidad, Verónica Casado anunciaba que Benavente ya contaba con un segundo pediatra). Y encima hemos tenido que escuchar de la consejera casi que no nos quejásemos porque teníamos uno y en otros sitios no tenían ninguno. Lo que pedimos es concreción, planificación y explicaciones, no solo a la institución municipal, sino a los vecinos que han visto durante los últimos meses, de tres pediatras se pasaba a uno, y finalmente a cero. Estoy completamente seguro de que si el Ayuntamiento no hubiera realizado la denuncia pública se hubiese seguido la política que están haciendo hasta ahora en esta provincia, que es “aparentemente un médico de Atención Primaria puede desarrollar y hacer las funciones de un médico especialista en pediatría”. Y eso no es así.



P.- Esas palabras las pronunció la delegada territorial de la Junta de Castilla y León en Zamora, Clara San Damián. ¿Cómo reaccionas cuándo se dice eso en el Centro de Coordinación Operativa Integrado (CECOPI) semanal?

R.- Con estupefacción. Hay veces en las que, lamentablemente, a los servidores públicos en función del puesto que ocupas, te toca decir cosas, que cuando las analice con el paso del tiempo, o el mismo día que las dice, estoy seguro de que no se las cree. Pero tiene que defender lo indefendible, porque le han colocado en el puesto para ello. Por tanto, estoy seguro de que en su fuero interno ni lo piensa ni lo comparte. 



P.- Y aun así, siempre han tenido la mano a colaborar en cualquier asunto relacionado con la salud, bien sea prestar carpas municipales para hacer testo o ahora ofreciendo espacios para la vacunación.

R.- Como no puede ser de otra manera. Al final, la colaboración entre instituciones públicas, y más en estas circunstancias de pandemia sanitaria, se tienen que basar en un único principio y es la protección de la salud pública. Y si nosotros en algunas circunstancias tenemos algo en lo que podamos ayudar a proteger a nuestra población, ¿cómo no lo vamos a hacer? Siempre ha ocurrido. Desde que les ofrecimos el recinto ferial para realizar pruebas PCR, cuando el gran brote vivido en Benavente, que estuvo durante un mes preparado todo el dispositivo que se nos había pedido y, finalmente, no se utilizó.

Cuando les pedimos los cribados masivos, la situación epidemiológica era preocupante en Benavente. Y queríamos proteger a la población de la ciudad y comarca proponiendo medidas proactivas. Es decir, que se hiciese algo desde la Consejería de Sanidad, aparte de pedir precaución y responsabilidad. Creo que en la ‘tercera ola’ la Junta tiene que hacer un plus. Y, por tanto, tampoco compartíamos que se hicieran cribados cuando ya un municipio tiene una tasa de más de 2.000 casos. Es que hay que ir antes, para que no ocurra eso. Es que cuando pedíamos este cribado en Benavente y su comarca, era por la propia idiosincrasia de la ciudad, como prestadora de servicios y por la que pasan todos los municipios de la comarca. Era de puro sentido común, para localizar a las personas asintomáticas, que son bombas biológicas, que sin saberlo fuesen propagando el virus.

Teníamos poca fe en que la Junta lo hiciese, tengo que reconocerlo. Pero el segundo mensaje que lanzábamos a la ciudadanía era el de la alerta y la precaución, para que entendieran que si estamos tan mal como para necesitar cribados hay que redoblar nuevamente los esfuerzos de responsabilidad social. Si las cifras están bajando es en base al buen comportamiento de los ciudadanos. Porque cuando tú no haces medidas proactivas para la detección de casos positivos y le trasladas toda la responsabilidad al ciudadano, esta ha respondido de forma extraordinaria. Pero ¿cuántas veces más pueden hacerlo?



P.- Si bien es cierto que la respuesta a los cribados en Zamora no está siendo precisamente exitosa, ni un tercio de cada zona de salud ha acudido a realizarse la prueba cuando se les ha llamado ¿Sería distinto en Benavente?

R.- Nunca lo sabremos porque no se llegaron a realizar. Yo siempre le hice una reflexión a la delegada territorial, y es que entendiese la idiosincrasia de Benavente. No es lo mismo, y con todo mi respeto y cautela, no es lo mismo hacer cribados en municipios de 200 o 400 habitantes, donde ya tienes localizados a los positivos, donde con un brote de cinco o seis, que son una familia o dos suben la tasa de incidencia ya 2.000. El caso de Benavente era distinto. Teníamos las mismas tasas, pero se estaba produciendo con un elevado número de nuevos contagios. Yo tengo acceso diario a los nuevos positivos y vi cómo era la distribución geográfica por la ciudad. Y cuando observas que una persona ha entrado en una casa y ha contagiado a seis, y al día siguiente salen esos seis y así, ves que se va expandiendo en todos los barrios de la ciudad, detectas que tienes un problema. Porque no es un brote único y la situación era tremenda. Afortunadamente, una vez pasadas las consecuencias de las Navidades, Benavente ha ido bajando su incidencia y los niveles se han relajado.



P.- ¿Habremos aprendido algo de las consecuencias de rebajar las medidas durante las Navidades?

R.- Si no somos capaces de aprender con las experiencias comparadas después de lo que ha ocurrido… Yo asistí a una reunión con los señores Igea y Mañueco, en el mes de noviembre, donde nos aseguraron que tenían un informe epidemiológico del Instituto Europeo de Epidemiología, donde se indicaba que si se relajaban las medidas en Navidad tendríamos una tercera ola. ¿Y qué hicieron? Relajar las medidas. Yo pienso que vaya cargo de conciencia tienen que tener, si verdaderamente son personas decentes. Porque saber una cosa, anunciarla en la reunión con alcaldes y presidentes de diputación, y finalmente hacer lo contario a lo que indicaban los informes. Me parece un auténtico despropósito que se viene a sumar a la concatenación de despropósitos, que están provocando un estrés social y un malestar en la Comunidad, que toca a todos los estratos.



P.- ¿Quizás ahora se apresuran a restringir por ese motivo?

R.- En materia económica la Junta de Castilla y León está haciendo lo mismo que en materia sanitaria. Les pide los esfuerzos a los ciudadanos, pero no da nada. Es increíble, que en el mes de febrero de 2021, los empresarios de servicios no esenciales no hayan recibido un céntimo, cuando la Junta ha recibido ingentes cantidades de dinero público del Gobierno de España para ayudar. En muchos casos, los únicos que han materializado ayudas han sido los ayuntamientos, con sus propios fondos económicos y sin haber recibido fondos extraordinarios. Eso es para hacérselo mirar. Entonces yo me pregunto ‘¿para que ha servicio el fondo enviado por el Gobierno?’. Pues para maquillar sus cuentas en el ejercicio de 2020, terminando el tercer y cuarto trimestre con superávit económico.



P.- Pese a la adversidad, Benavente va desarrollando sus propios proyectos, sobre todo enfocados a ser esa Puerta del Noroeste en España.

R.- Hemos intentado mantener, dentro de las dificultades, el desarrollo administrativo de los proyectos. Cosa que no es fácil porque también hay otras administraciones, de las que dependes, que también están pasando dificultades. En cierto modo, otro de los logros que ha conseguido la ciudad en 2020, es que no se paralizase toda la tramitación administrativa del Puerta del Noroeste. Y eso es muy relevante y digno de agradecer, sobre todo, que se hace desde los Servicios Municipales.

Ahora mismo estamos en el punto de desarrollo del proyecto urbanístico y del plan funcional. A lo largo de los próximos meses se va a desarrollar este plan urbanístico y una de las dos vertientes por las que se va a conformar esa bolsa de suelo industrial de 52 hectáreas. Y es que es muy difícil que se asienten empresas si no tienes suelo industrial desarrollado. La creencia de la gente es que las empresas se pueden asentar donde quieran. No. Las empresas actualmente no pueden dedicar cuatro o cinco años a esperar que exista un suelo industrial, con el papeleo y las gestiones que traen consigo. Para desarrollar ese suelo industrial requieres un trabajo previo muy importante, arduo y laborioso. Nosotros comenzamos con este proyecto en 2017, durante toda esa etapa, le expusimos a la Junta el Plan de Reindustrialización, y gracias a él podremos desarrollar el plan de urbanización. Y poco a poco dando estos pasos y los siguientes, confiamos que a finales de 2023 el Puerta de Noroeste sea una realidad. 

El plan urbanístico puede desarrollarse de dos formas o maneras: bien a través del sistema de colaboración con los propietarios haciendo cambio de suelo; o en su defecto, aquellos que no se sumen, a través del sistema de expropiación de esos suelos. Nosotros les hemos propuesto que, si hay alguien que tenga que ganar, que sean ellos. El Ayuntamiento lo que está haciendo es una inversión para que el retorno económico no sea por la venta de parcelas, sino que vuelva en forma de creación de empleo, asentamiento de empresas… Su suelo ahora mismo no es urbano y tiene un valor residual, no pueden creer que vaya a ser expropiado a precio de final de venta.



P.- Aún queda mucho, pero ¿cómo afronta Benavente la llegada de La Veguilla o el Toro Enmaromado con el escenario actual?

R.- Desde la nueva normalidad. Siendo conscientes de que no se van a poder celebrar por responsabilidad social como se hacían antes del Covid. Desde el Ayuntamiento no vamos a promover actos que puedan ser contrarios al sentido común. Se harán cuestiones de carácter testimonial en las próximas fechas, pero explicando que no puede haber festejos como los que se hacían antes. Si que se celebrará una honra a la patrona, porque, además, creemos es un momento de unión entre los vecinos, pero tiene que ser un acto meramente testimonial, como acto de recuerdo a las personas que nos han abandonado, y volver a intentar animar a sus vecinos.



P.- ¿Ni con el avance de las vacunaciones se abre la posibilidad de poder celebrar, al menos, el Toro Enmaromado en junio?

R.- No, porque las previsiones de vacunación del Gobierno de España indican que esté inmunizado el 80% de la población para 21 de septiembre de 2021. Por lo tanto, no puede ser. Nos planteamos retomar los festejos de forma real de cara a 2022, no antes. Y tampoco sé si en las mismas circunstancias que antes. Pero ahora estamos centrados en salvar vidas y no salvar fiestas, como la inmensa mayoría de las administraciones.



P.- Y aún así ha habido una apuesta firme por la cultura, el turismo y el comercio. ¿Cuáles son sus objetivos en ese sentido?

R.- La cultura es otro de esos sectores que no está todos los días en la prensa, pero si que tiene una estocada importante, y nuestro apoyo es hacer el máximo de espectáculos culturales posible con las máximas medidas de seguridad. Por dos cuestiones, uno porque la cultura es la sangre intelectual de un pueblo, en el sentido de sus gentes; y dos porque es una vía de escape para las personas que suponen un cierto alivio a la monotonía y las restricciones.

En el ámbito del comercio, el Ayuntamiento va a seguir haciendo una apuesta importante y campañas de difusión en apoyo al pequeño comercio local. E intentar, con apoyo de la CEOE y la Diputación de Zamora, dotarle de las herramientas propias del siglo XXI, de una zona de comercio electrónico global de la ciudad, que esté presente en Internet. La pandemia también nos ha servido para descubrir que las compras por Internet han venido para quedarse y hemos recuperado la distancia con Europa en ese sentido, porque teníamos un retraso importante de casi cinco o seis años en el volumen de compra. También hay que darle la oportunidad a la gente que compra desde su sofá, lo haga en la tienda de la esquina.

El caso del turismo es un tema muy complejo. Tampoco se pueden hacer llamamientos a los turistas, y mira que este año es Xacobeo, con lo que evidentemente la Ruta de la Plata, en condiciones normales, hubiera sido una oportunidad para potenciar Benavente y haber generado riqueza. No obstante, la apuesta en turismo sigue siendo reforzar la imagen de la ciudad como parada en el camino, pero aspirando a ser lugar de pernocta. La situación estratégica de Benavente es la que es, y es un lugar que sirve de lanzadera, por ejemplo, para festividades como la Semana Santa, donde, a parte de disfrutar de la propia Pasión de Benavente, es un lugar ideal para poder encontrar donde dormir sin problema y estar cerca de Zamora o León para ver sus procesiones.



P.-Relacionado precisamente con la promoción turística, Benavente tuvo que ‘enseñarle los dientes’ otra vez a la Junta al no incluir a la ciudad y otros municipios zamoranos dentro de la promoción del Xacobeo 2021 que estaban preparando.

R.- La Junta de Castilla y León solo acierta cuando rectifica. Y en este caso tuvieron que hacerlo y se lo agradecemos, porque les costó. Porque todos los municipios afectados salimos a reclamarles si se iban a cargar un camino de dos milenios porque han firmado un acuerdo con otras comunidades autónomas, con las que, y permíteme la expresión, ‘se la han metido doblada’. Eso fue un ridículo promocional. Pero a base, una vez más, de denunciar desatinos muchas veces consigues que se deshaga. Todo pasa porque ni nos habían preguntado. Porque ni fueron conscientes del daño económico que esto podría suponer para nosotros, con la que está cayendo. Pero es que, además, primero negaron la existencia y luego anuncian que rectifican. Entonces, yo me pregunto ‘¿cuándo mintieron?’. En ambos casos, claro está.



P.- ¿Qué opinión le merece esta ‘lucha’ con la Junta? ¿Se percibe ese cambio que iba a venir con la coalición con Ciudadanos?

R.- Ciudadanos ha venido a perpetuar el ‘estatus quo’. Se ha revelado como la muleta necesaria para que todo cambie y no cambie nada. Mi percepción política en el trato con la Junta de Castilla y León es que, lo único que ha cambiado es que nunca antes ha habido tantos órganos y cargos directivos como ahora. Lo único que ha servido es para duplicar cargos y asesores, porque para cuestiones que antes llevaba una sola Consejería, ahora lo lleven dos y, a veces, no sepas ni quién.

El supuesto cambio se refleja en la percepción de la ciudadanía. Esta es absolutamente consciente de que no ha cambiado nada. Ciudadanos está ahí, pero todos saben que en realidad es el Partido Popular. Es gente que salió del PP, entró en el escaparate de Ciudadanos, para perpetuar al Partido Popular.



P.- ¿Y en el caso de la Diputación de Zamora, que es una circunstancia similar?

R.- Es un caso excepcional. Me llamarán pelota, pero, aunque evidentemente sigue gobernando el Partido Popular en efectos prácticos, tengo que decir que mi relación y percepción en el sentido de trato y de sentirse escuchado, sí se cumple. Eso creo que es mérito de Francisco Requejo. Si no dijese eso estaría mintiendo. Creo que el cambio de actitud ha sido como de la noche al día, y se agradece.

Lo único que siento de la Diputación es que, probablemente, el señor Requejo apoyado por el Partido Socialista hubiese sido mucho mejor para la provincia. Porque, a pesar de que quiere reformar y tiene otro talante, el espíritu conservador del PP de los últimos 30 años en la Diputación permanece. Creo que hubo una magnífica oportunidad de tener un gobierno rompedor y renovador respecto al pasado de la provincia, que era muy necesario.



P.- Francisco Requejo tuvo la oportunidad de pactar con el Partido Socialista, pero quizás esta época convulsa que vive el PSOE en Zamora tuvo algo que ver. Si bien estas cuitas entre los socialistas zamoranos no parecen afectar al PSOE de Benavente.

R.- Somos un único PSOE provincial, y cuando lo hace mal nos afecta, y cuando nosotros lo hacemos mal, les afectamos a ellos. Creo que el escenario del Partido Socialista en Zamora siempre ha sido complejo. Y, sobre todo, muy lamentable y triste para la provincia, porque fruto de nuestra debilidad se ha producido la fortaleza de otra formación política como es el Partido Popular; y ha originado que, nunca jamás, la Diputación Provincial haya conocido otro color político que ellos. Ni tan siquiera cuando en una ocasión tuvimos el número de diputados necesario para presidirla y uno de nuestros diputados se vendió al mejor postor. Fruto de nuestras propias divisiones nos hemos hecho daño a nosotros mismos y a la provincia. No les hemos ofrecido un proyecto atractivo ni generador de ilusión para aspirar de forma real a dirigir los designios de esta provincia. Así que espero que aprendamos en el futuro y de cara a los próximos años seamos capaces de poner el interés de la gente por delante de los intereses políticos personales de muchos de nosotros.



P.- Por otro lado, Benavente venía de años de gobiernos del Partido Popular, y desde el 86 el PSOE no revalidaba una legislatura. ¿Qué hace sentir eso?

R.- Cargado de responsabilidad. Si consigues revalidad una Alcaldía es porque tus vecinos han entendido que mereces una renovación de la confianza. Y en este caso se produjo con un aumento de concejales de mi partido. Esto te aporta a su vez el máximo sustento e ilusión. Al final, que pocas cosas más bonitas te pueden ocurrir que ser reelegido alcalde de la ciudad que vio nacer, crecer y hacer tu proyecto de vida. Es un orgullo gracias a mis vecinos y se lo agradezco porque me permiten hacer un sueño que siempre tuve. 

Eso sí, las circunstancias en las que me está tocando vivir este mandato son difíciles. Pero creo que, si me tenía que tocar algo así, prefiero que haya sido desde el gobierno y no desde la oposición, porque no me hubiera gustado no haber tenido la capacidad de decisión de afrontar estas circunstancias en primera línea.



P.- ¿Qué percibe de los benaventanos cuando pasea por la ciudad? ¿Le reclaman? ¿Le felicitan?

R.- Salvo en un par de ocasiones en estos seis años, siempre la relación a pie de calle es de absoluta cercanía. Salvo una experiencia real de una persona que no asumía que parte del juego de la Democracia es la suma de concejales para poder gobernar, y que negaba que pudiera ser alcalde. Supongo que ahora ese señor que me montó ‘el pollo’, este segundo mandato lo haya comprendido.



P.- Muy alejado de lo reciben de la oposición. ¿Cómo es la relación con el resto de los grupos municipales?

R.- Intentando ser lo más correcto y formal posible. Creo que la hemeroteca es clara. Yo asumo mi parte de responsabilidad y es que tengo la tristeza de que somos una de las pocas ciudades de España que no ha conseguido hacer los acuerdos políticos necesarios para salir de la crisis del Covid. Por mucho que tú te esfuerces en pactar y llegar a acuerdos, si la otra parte no quiere, no arrima el hombro y se opone a todo, solo se traduce en política de la crispación.



P.- Rara vez responden a sus críticas públicas.

R.- Es que si entramos en eso estaríamos promoviendo la denostación de la política municipal. No podemos estar respondiendo constantemente a una política que se basa en mentiras, falacias y que intenta crear descréditos e insultos constantes. Somos gobierno y lo somos por algo, por lo que nuestra conducta tiene que ser la de intentar estar a la altura de nuestros vecinos. Lo que ocurre que, a veces, es un insulto a la inteligencia y no tenemos otro remedio que responder. Pero lamentablemente este tipo de política nos iguala, porque si ellos salen a atacar diez veces y nosotros a responder dos, parece que estamos todo el día como el perro y el gato. Pero es que hay cosas que no podemos tolerar y hay mentiras que son flagrantes.



P.- Siendo así no habrá desgaste político, por lo que, ¿repetirá Luciano Huerga en 2023?

R.- Mi idea y mi intención es que sí. Pero eso se va a desarrollar con los próximos años de labor política y va a depender fundamentalmente de la percepción que recibamos de los vecinos de Benavente, y de mis compañeros de lista.