Andrew Lawrence Donlin.
El mayor de las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos que llega a Valladolid: “Quiero estar en los Juegos de Los Ángeles”
Andrew Lawrence Donlin, el jugador norteamericano ficha por el Atlético Valladolid para jugar la Liga Asobal.
Más información: España y el drama de los Preolímpicos: la última bala de las selecciones para ir a los JJOO de París
Su historia comienza en las filas de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos. Andrew Lawrence Donlin, conocido como el ‘Capitán América’, ha hecho de la disciplina militar y el deporte de élite dos caminos paralelos que ahora vuelven a encontrarse en Valladolid.
El pivote estadounidense, de 34 años y 2,02 metros de altura, se incorpora al Recoletas Salud Atlético Valladolid para aportar músculo y experiencia a una defensa que necesita refuerzos urgentes.
Su contrato se extenderá hasta junio de 2028.
Donlin, que ostenta el rango de mayor en la Fuerza Espacial y la Fuerza Aérea estadounidenses, llega a Huerta del Rey con una misión muy concreta.
La de ayudar a recomponer una plantilla castigada por las lesiones de larga duración de Carvalho y Herrero y por la salida de Gedo.
Su incorporación permitirá a David Pisonero recuperar efectivos en una de las parcelas más importantes del equipo, que esta temporada mantiene una media de poco más de 28 goles encajados por encuentro.
El jugador fue presentado en el Hotel Colón Plaza, acompañado por el presidente del club, Mario Arranz, y el entrenador, David Pisonero.
Allí dejó claro que su desembarco en Valladolid responde tanto a una oportunidad deportiva como a una decisión estratégica para seguir creciendo de cara a los próximos desafíos internacionales.
“Me alegro de estar aquí en Valladolid y tengo mucha ilusión de aprender de David y del cuerpo técnico. Quiero ayudar especialmente en defensa y crecer y dar todo lo que pueda por este equipo”, explicó el pivote, que se expresó en un correcto castellano durante su comparecencia.
Donlin ya defendió la camiseta del Abanca Ademar León entre 2019 y 2021, una etapa en la que se convirtió en el primer jugador estadounidense en disputar competiciones europeas de balonmano.
Aquella experiencia le permitió conocer de primera mano la Liga Asobal y el exigente ritmo del balonmano continental, dos circunstancias que han pesado en su regreso a España.
Pero detrás del deportista hay también un militar que ha encontrado en el programa de atletas de las Fuerzas Armadas estadounidenses (WCAP) la posibilidad de compaginar ambas carreras.
Gracias a esta iniciativa, Donlin dispone de una beca para entrenar y competir con vistas a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, una cita especialmente importante para el combinado de EEUU.
“Soy oficial de las fuerzas aéreas y estoy en un programa de atletas. Tengo una beca para jugar y entrenar antes de los Juegos Olímpicos y este sitio está perfecto para mí para competir y aprender en la Liga Asobal”, señaló.
Esa doble condición explica el sobrenombre con el que se le conoce. El ‘Capitán América’ ha construido su trayectoria entre las exigencias de la carrera militar y las responsabilidades de un jugador internacional.
Un equilibrio que no siempre resulta sencillo, ya que deberá regresar a Estados Unidos en determinadas fases de la temporada para atender sus obligaciones militares. Su intención, no obstante, es perderse el menor número de partidos posible.
En el Recoletas confían en que su experiencia facilite una adaptación rápida.
El club necesitaba un jugador capaz de incorporarse de inmediato, sin un periodo de aprendizaje demasiado prolongado, y Donlin reúne varias de las condiciones que buscaba el cuerpo técnico: conocimiento de la competición, dominio del idioma y un perfil especialmente valioso en tareas defensivas.
“Tengo más experiencia. He jugado dos Mundiales, Panamericanos y el Super Globe con mi club anterior y aprendí mucho en León de Manolo Cadenas”, recordó el estadounidense al repasar su evolución desde su primera etapa en España.
Desde su salida del Ademar, el pivote ha continuado su carrera en Estados Unidos, donde ha militado en el San Francisco CalHeat y en Los Ángeles HC.
También pasó por el balonmano alemán, defendiendo los colores del TSV Bayer Dormagen, una experiencia que amplió su recorrido europeo.
En su anterior paso por la Liga Asobal, Donlin anotó 32 goles en 51 partidos con el Abanca Ademar.
En competición europea sumó otros 16 tantos en 16 encuentros, cifras que reflejan una faceta ofensiva que complementa su principal especialidad: el trabajo sin balón y la fortaleza en el centro de la defensa.
Pisonero considera que el estadounidense encaja en el perfil que necesita el equipo para afrontar el tramo decisivo de la temporada. Su potencia física, su capacidad de bloqueo y su conocimiento del campeonato deberían permitirle entrar rápidamente en la dinámica del grupo.
“Es un jugador muy dotado físicamente, fuerte, con buen blocaje, solidario en el juego y al que vamos a poner junto a nuestros centrales hasta que tácticamente pueda darnos»” valoró el técnico.
El entrenador espera, además, que el paso de los años haya servido para elevar todavía más las prestaciones del jugador.
“Esperamos que coja ese nivel cinco años después y nos pueda dar su mayor valor, que es netamente defensivo, ya que viene para cubrir un vacío muy grande”, apuntó.
La ambición del club va más allá de recuperar solidez atrás. Pisonero confía en que Donlin pueda aportar también en ataque a medida que se adapte a los mecanismos del equipo.
“Sube muy rápido las transiciones y no renunciamos a que crezca y nos dé también un desarrollo ofensivo alto como hizo Gedo”, añadió.
La aventura vallisoletana tendrá también una dimensión internacional. Donlin forma parte de la selección estadounidense, con la que ha participado en las citas mundialistas de 2023 y 2025, después de que el equipo no pudiera disputar el campeonato de 2021 por las circunstancias relacionadas con la pandemia.
El Mundial de Alemania de 2027 será la siguiente gran prueba para Estados Unidos antes de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles, previstos para 2028.
Para Donlin, competir en una liga exigente como la española supone una oportunidad para mantener el ritmo y continuar su preparación.