Leo Harlem junto a los propietarios, Pedro y Nieves.

Leo Harlem junto a los propietarios, Pedro y Nieves. Facebook

Valladolid

El bar en el que Leo Harlem siempre para a comer su mítica sepia: un lugar de cine de barrio con más de 60 años

El humorista ha degustado dos de sus platos estrella en este establecimiento de Valladolid.

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Valladolid tiene lugares que siempre estarán en su memoria y que los pucelanos recordarán durante generaciones.

Uno de ellos es el Bar del Cine Embajadores, conocido popularmente como el bar de la sepia, que ha recibido una visita muy especial durante estos días.

La del humorista Leo Harlem, uno de los rostros más populares de la comedia española y un hombre con una estrecha vinculación con la capital vallisoletana. Y es que aunque nacido en León, él siempre ha dicho que su corazón es pucelano.

El establecimiento ha compartido la noticia en sus redes sociales con un mensaje de agradecimiento al cómico, que ha aprovechado su visita para degustar dos de sus propuestas gastronómicas: la sepia a la plancha, la gran especialidad de la casa.

Y por supuesto, los callos, una de sus debilidades culinarias, y que todos recordamos porque eso de "se me perdió el reloj pringando".

“Hoy hemos tenido una grata sorpresa, hemos tenido la visita del gran Leo Harlem”, han celebrado desde el negocio, donde esperan volver a recibir pronto al humorista.

Una visita que pone el foco en uno de esos bares de barrio que han conseguido mantener su personalidad con el paso de los años.

Detrás de una ración de sepia hay una historia ligada al antiguo cine del barrio de Las Delicias, a varias generaciones de clientes y a una receta que sus actuales propietarios siguen elaborando como siempre.

Ligado al cine

Para conocer los orígenes del Bar del Cine Embajadores hay que viajar hasta 1967, cuando comenzó su actividad para atender a los espectadores del antiguo Cine Embajadores.

El bar estaba comunicado con el cine por detrás de la barra. Desde allí, los espectadores podían asomarse para pedir algo de comer durante los descansos o antes y después de cada sesión.

Las palomitas, las tortillas y otras raciones formaban parte de aquella experiencia que hoy resulta casi impensable en las salas comerciales.

La sepia a la plancha comenzó a formar parte de la carta habitual en 1974. En poco tiempo, se convirtió en el producto estrella del establecimiento, acompañada de otras propuestas tradicionales como las anchoas, el lacón y los pinchos de carne.

Sin embargo, la historia del cine terminó antes que la del bar. En junio de 1985, el Cine Embajadores proyectó su última película, El cartero siempre llama dos veces.

La sala cerró sus puertas, pero el negocio hostelero continuó su actividad y conservó la especialidad que ya se había ganado un lugar entre los vecinos.

Hoy, el local sigue siendo un referente del barrio de Las Delicias y mantiene recuerdos de aquella época, incluidas fotografías antiguas que evocan los años en los que el cine congregaba a los vallisoletanos en la calle Embajadores.

Jorge Pedro y Nieves mantienen viva la receta

Desde 2007, Jorge Pedro González y su mujer, Nieves, están al frente del negocio.

Ambos tomaron las riendas de este establecimiento histórico y han continuado con una de las claves de su identidad: preparar la sepia a la plancha siguiendo la receta tradicional.

El secreto de su popularidad reside en la continuidad de una elaboración que lleva décadas conquistando a los clientes.

Una especialidad sencilla, vinculada a la cocina de barra y a esa forma de entender el tapeo en la que un buen producto y una preparación reconocible son suficientes para construir una reputación.

Aunque la sepia es la gran protagonista, la carta ofrece otras alternativas para compartir.

Entre ellas figuran los callos, la ensaladilla y los langostinos a la plancha, además de otras raciones que permiten disfrutar de una comida informal en uno de los establecimientos con más personalidad de Las Delicias.

Su trayectoria también ha encontrado reconocimiento fuera del barrio.

En noviembre de 2024, el Bar del Cine Embajadores figuró entre los establecimientos vallisoletanos distinguidos con un Solete con Solera de la Guía Repsol, un reconocimiento que pone en valor a los negocios clásicos que han resistido el paso del tiempo.

La visita tiene, además, un vínculo especial con la ciudad. Aunque Leo Harlem nació en Matarrosa del Sil, en la provincia de León, en 1962, se trasladó con su familia a Valladolid cuando tenía siete años.

Allí pasó buena parte de su juventud y desarrolló una trayectoria laboral muy alejada, en un primer momento, de los escenarios y las cámaras.

La actualidad de Leo Harlem continúa ligada al cine y al humor. En septiembre de 2026, el cómico presentó Un plan perfecto, una comedia en la que comparte reparto con Jordi Sánchez y Ernesto Sevilla.