Jesús y Carol, dueños de BichoBichejo.
Carol (47) y Jesús (53), dueños de una marca de moda sostenible: “El precio no cuenta la historia de una prenda”
Suman más de 20 años con su propuesta. Es una marca ética, ecológica y sostenible, especializada en ropa de algodón orgánico.
Más información: Eduardo (66), fotógrafo con más de 30 años de experiencia: “Vivo de mi profesión, pero ahora es más difícil”
Carolina y Jesús decidieron, en el año 2004, en Burgos, registrar su marca de moda sostenible que lleva el nombre de BichoBichejo. No sería hasta septiembre de 2005 cuando comenzaron a funcionar de verdad en la localidad vallisoletana de Viana de Cega.
En 2009 se desplazaron hasta Aldeamayor de San Martín, pero, desde el año 2014 no cuentan con tiendas físicas y venden sus prendas de forma online.
BichoBichejo pasa por ser una marca de moda ética, ecológica y sostenible que está especializada en ropa de algodón orgánico con diseños propios e ilustraciones inspiradas en la naturaleza.
“El precio no cuenta la historia de una prenda. Preferimos que se valore todo lo que hay detrás como son los materiales, las certificaciones, la producción, el diseño y la durabilidad. Una prenda sostenible tiene detrás unos costes y unos procesos que no son comparables con los de la moda rápida”, explica Carol.
La vida de Jesús y Carolina
“Carolina y Jesús somos una pareja y compañeros de proyecto desde hace más de 20 años. Somos bastante diferentes, pero, tal vez por eso, nos complementamos bien”, asegura, en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León Carolina.
Ella nació en Valladolid, hace 47 años. Estudió Bellas Artes en Salamanca. Mientras que él tiene 53 años y estudió una Ingeniería Industrial. Se definen como creadores y responsables de BichoBichejo.
“Carol está más vinculada a la parte creativa, el diseño, la comunicación y la relación con los clientes mientras que yo estoy más centrado en la producción, la logística y la facturación”, señala Jesús.
El proyecto de BichoBichejo “siempre ha sido de los dos” y las decisiones importantes las toman juntos, aunque cada uno tenga sus funciones. La marca y su evolución son algo que han construido entre los dos.
Ella vallisoletana, él salmantino que, en la actualidad, viven en Aldeamayor de San Martín.
La idea
“La idea de BichoBichejo nació en Burgos, en septiembre del año 2004. Ya éramos pareja. De vez en cuando trabajábamos para un amigo que tenía una marca de ropa. Precisamente, en aquella época, empezábamos a ver cómo estaba cambiando mucho la industria textil con el desplazamiento de la fabricación a países como Bangladesh y el crecimiento del modelo de moda rápida”, explica Carol.
Fue entonces cuando ambos comenzaron a reflexionar sobre si ellos podían llegar a crear su propia marca, pero haciéndolo de otra manera.
“Queríamos construir un proyecto de vida común, algo que pudiéramos desarrollar juntos y que tuviera sentido para los dos. Decidimos apostar por una moda diferente, por usar tejidos ecológicos, trabajar bajo estándares de comercio justo y cuidar, tanto la parte ambiental como las condiciones de producción. Así empezó BichoBichejo en septiembre de 2004”, añade la pareja.
Después de dar forma a esa idea, se trasladaron hasta Viana de Cega (Valladolid) donde empezaron a poner, realmente, en marcha el proyecto.
“Un momento importante fue cuando ganamos el concurso de Jóvenes Emprendedores de Caja España que nos permitió conseguir la financiación necesaria para arrancar”, explican y valoran toda la ayuda que recibieron en un proyecto que empezaba desde cero.
“Queríamos poder vivir de un proyecto que fuera nuestro y que pudiéramos construir juntos. Pensábamos que, en aquel momento, la moda sostenible no tenía la visibilidad que tiene ahora y veíamos que se podía hacer de otra forma. No queríamos, simplemente, poner una etiqueta ecológica a una camiseta”, apunta Carol.
Ellos querían que todo tuviera “sentido” en cuanto a los “tejidos, la producción, el diseño y la durabilidad de las prendas”.
Más de 20 años de moda sostenible
Desde el principio apostaron por una moda diferente, ecológica, ética y con identidad propia. Eso es lo que buscaban.
“Queríamos alejarnos de una forma de producir basada en fabricar mucho y muy rápido y al menor precio posible. Para nosotros, la ropa debe tener detrás una historia y una forma de producción que pudiéramos defender. También una personalidad. No queríamos hacer, simplemente, ropa ecológica, sino BichoBichejo”, explica Carol.
Nuestra entrevistada añade que el sector ha cambiado “mucho” y que su marca “ha tenido que evolucionar mucho”. Continúan apostando por materiales ecológicos certificados, por una producción responsable, durabilidad y diseño propio.
Lo que sí que han cambiado ha sido la manera de organizar la producción y las necesidades del mercado. Durante muchos años llegaron a controlar, prácticamente, todo el proceso como el diseño, patronaje, confección o estampación.
Ahora siguen muy implicados en el proceso, pero trabajan también con talleres y con otras personas que les permiten “abordar producciones de mayor volumen, especialmente en el ámbito de las CamisetasEcológicas.es".
Sus prendas
“Trabajamos con camisetas, sudaderas, vestidos y diferentes accesorios. Las camisetas siguen siendo el producto más representativo de BichoBichejo, aunque, últimamente, las sudaderas están funcionando especialmente bien”, nos cuenta Carol.
Las camisetas son los productos más vendidos, aunque, últimamente, las sudaderas “están teniendo muy buena acogida”.
“Todos los diseños salen de mis cuadernos. Normalmente, todo empieza con un dibujo, una idea o algo que estoy trabajando. Después, junto con Jesús, decidimos cómo llevarlo a prenda, qué soporte puede funcionar mejor, los colores o la estampación. Para nosotros, el diseño es parte fundamental de BichoBichejo”, añade nuestra entrevistada.
Los dueños de la marca ecológica destacan, por un lado, su “trayectoria con más de 20 años trabajando en esto” y “siendo una marca pionera en la moda sostenible en España”. También la “forma de producir y los materiales”.
“Trabajamos con tejidos y procesos certificados y buscamos que haya coherencia entre lo que decimos y lo que hacemos. Después está el diseño que, probablemente sea lo que más os diferencia. Hay muchas prendas ecológicas, pero queremos que cuando alguien vea una prenda de BichoBichejo sepa que es nuestra”, apunta Carol.
Además, trabajan con empresas y organizaciones bajo el paraguas de CamisetasEcológicas.es asegurando que “había muchas universidades, administraciones, eventos y organizaciones que querían hacer merchandising o ropa personalizada” y así fue creciendo también esta iniciativa.
“Ayudamos a empresas, las ONG o universidades a encontrar prendas que sean coherentes con lo que quieren comunicar. No, solamente, es coger una camiseta y ponerle un logotipo. Los asesoramos sobre el tipo de prenda, tejido o materiales y aplicamos todo lo aprendido durante estos años con BichoBichejo”, apuntan.
BichoBichejo sigue siendo su marca de moda y el proyecto creativo, mientras que CamisetasEcológicas.es permite llevar toda esa experiencia a otro ámbito. Son proyectos diferentes, que comparten una misma manera de entender el textil con materiales responsables, producción ética, calidad, durabilidad y diseño.
“Es una parte muy importante de nuestro trabajo y queremos hacerla crecer. Nos permite llegar a otro tipo de cliente y abordar proyectos de mayor volumen sin perder nuestra filosofía”, confiesa Carol.
En el año 2025 recibieron, además, el tercer Premio Ecoempleo de la Diputación de Valladolid en lo que para ellos es “un reconocimiento al proyecto y a su apuesta por la sostenibilidad y el empleo verde”.
Los dueños de la marca de moda sostenible no dudan en asegurar que se dirigen “a personas que valoran el diseño, la calidad, la durabilidad y una forma de consumir más responsable”.
Desde hace más de 10 años, BichoBichejo se vende únicamente a través de la página web.
Los precios
“El precio no cuenta la historia de una prenda. Preferimos que se valore todo lo que hay detrás como son los materiales, las certificaciones, la producción, el diseño y la durabilidad. Una prenda sostenible tiene detrás unos costes y unos procesos que no son comparables con los de la moda rápida”, explica Carol.
Los dueños del negocio señalan que por esta razón les parece “más interesante” explicar lo que se está comprando y cómo se ha hecho y no hablar simplemente de cuánto cuesta.
“La moda rápida ha cambiado mucho la percepción del precio. Nuestros clientes habituales ya conocen BichoBichejo y saben que están comprando calidad, materiales certificados y prendas pensadas para durar”, añaden los dueños de la marca.
Aseguran que “lo complicado es llegar a personas que todavía no nos conocen” y “explicarles por qué una prenda sostenible puede tener un precio diferente al de una prenda de moda rápida” cuando “no estás comprando lo mismo”.
Detrás hay materiales, certificaciones, procesos de producción y, sobre todo, una intención de que esa camiseta o sudadera pueda vivir muchos años.
El futuro
“El principal balance que hacemos, tras más de 20 años de trabajo, es que seguimos aquí. Hemos atravesado momentos muy diferentes. Nos hemos adaptado muchísimo y hemos cambiado nuestra manera de trabajar varias veces, pero seguimos teniendo ganas de crear”, añaden.
Y, sobre todo, apuntan que “siguen creyendo en la idea con la que empezamos” que es la de que “se puede hacer moda de otra manera”.
“Lo mejor de trabajar juntos es la libertad que tenemos. Podemos construir algo que sentimos nuestro, tomamos nuestras propias decisiones y seguimos teniendo espacio para crear. También hemos conseguido que nuestro trabajo sea una parte de nuestra vida y que podamos hacerlo juntos. Esa era una de las cosas que buscábamos cuando empezamos”, señalan.
En la actualidad, hablando de la moda sostenible, creen que “cada vez hay más conciencia” pero “todavía queda muchísimo camino por recorrer”.
“La moda rápida ha acostumbrado al consumidor a precios bajos y a comprar y sustituir prendas constantemente. Nosotros llevamos más de 20 años intentando hacer prendas que tengan sentido, que estén bien hechas y que puedan tener muchos años de vida”, añade Carol.
La pareja, mirando al futuro, quiere “disfrutar, con libertad, de lo que hace” y “llegar a más gente sin perder su identidad” y “desarrollar nuevos diseños y prendas” para que el proyecto “siga teniendo sentido”.
“También hay una parte familiar en todo esto. Nos gustaría que, todo lo que hemos construido pueda tener continuidad algún día. Nos encantaría que fueran nuestros hijos los que quisieran hacerlo”, finaliza la pareja.