Un autobús de la Regional.

Un autobús de la Regional. El Español

Valladolid

Agreden y rompen un diente a un conductor nocturno de La Regional: “Un día vamos a tener una desgracia”

CSIF reclama la instalación de mamparas de seguridad en los autobuses.

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Un conductor de autobús de la empresa La Regional tuvo que ser trasladado al hospital tras ser agredido durante su jornada laboral el pasado 6 de septiembre.

El trabajador recibió varios golpes en la cara y sufrió la rotura de un diente. La intervención de varios viajeros evitó que el ataque fuera a más y permitió frenar la agresión.

El suceso vuelve a poner el foco en la seguridad de los conductores de esta compañía, especialmente en las líneas nocturnas que prestan servicio al Búho de Arroyo de la Encomienda y al entorno de Río Shopping, donde, según CSIF, se concentra buena parte de las incidencias que afectan a los trabajadores.

El sindicato ha lamentado lo ocurrido y ha reclamado que se adopten medidas para evitar nuevos episodios de violencia.

“Pudo tener consecuencias muy graves y tuvo que ir al hospital”, señala CSIF, que advierte de que “más pronto que tarde vamos a tener una desgracia” si no se refuerza la protección de los conductores.

Entre las medidas que plantea la organización sindical se encuentra la instalación de mamparas de seguridad en los autobuses.

CSIF señala que son muchas las empresas dedicadas al transporte de viajeros que todavía no disponen de estos elementos y considera que deberían ser obligatorios, especialmente en los servicios de transporte urbano.

El sindicato reclama tanto a las empresas como a las administraciones que actúen, dentro de sus respectivas competencias, para mejorar la protección de los conductores.

En este sentido, recuerda que el transporte público desempeña un papel cada vez más relevante ante el coste de los carburantes, las restricciones de movilidad asociadas a las etiquetas de los vehículos, las dificultades de circulación y los incentivos económicos e institucionales para fomentar su uso.

CSIF sostiene además que el aumento de usuarios y, en algunos casos, la saturación o las deficiencias del servicio pueden generar quejas entre los viajeros que “no siempre se canalizan de la mejor manera”.

El sindicato incide en que los conductores no son responsables de esas circunstancias y reclama que el transporte público disponga de los medios, la seguridad y el personal necesarios para garantizar tanto el servicio como la protección de sus trabajadores.