Diego Rodríguez Estrada en su caseta de la Feria de Día.

Diego Rodríguez Estrada en su caseta de la Feria de Día. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Valladolid

Diego (27), joven hostelero con caseta en la Feria de Día: “Tenemos a 4 € el pincho con bebida y a 8 las raciones”

Con su socio Javier han decidido, en esta edición del evento, montar su caseta en pleno centro de Valladolid.

Más información: Jaime Fernández defiende la subida de precio del pincho a 4 €: “La Feria de Día de Valladolid es de las más baratas de España”

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La Feria de Día de Valladolid ya funciona y marcha viento en popa y a toda vela. Los vallisoletanos y los turistas inundan el centro de la ciudad y se paran a disfrutar de la mejor gastronomía en una de las 82 casetas de las que podemos disfrutar este año.

Una de ellas es la del Bar El Secreto, que se ubica en la calle Francisco Zarandona número 6, y que ha montado por primer año su caseta en la zona 2, que abarca San Benito, Fuente Dorada y Ferrari. En concreto, su caseta está ubicada en el lateral de San Benito.

Al mando del Bar El Secreto, que cuenta con poco más de un año de vida, están Diego y Javier, dos socios que se esmeran y trabajan cada día para que todo salga perfecto y el cliente repita.

Tenemos a cuatro euros el pincho con bebida y a ocho las raciones”, explica Diego Rodríguez Estrada, uno de los dos socios, en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

La vida de Diego

Me dedico a la hostelería, tanto diurna como nocturna. Soy un apasionado del buen servicio y del trabajo bien hecho. Me defino como una persona sumamente extrovertida y sociable. Que ama las relaciones sociales y disfruta con la interacción humana”, asegura Diego Rodríguez Estrada.

Nuestro entrevistado se considera un joven “enérgico, proactivo y ambicioso, pero honrado”. Tiene 27 años, nació en Venezuela, y cuenta con un Grado en Comercio. Suma ya nueve años en el complicado mundo hostelero y le encanta la NBA, el buen comer y disfrutar de buenos momentos con sus amigos.

“Nací en Venezuela y me vine junto a mis padres cuando tenía solo un año. Así que me he criado, he crecido y vivido, prácticamente, siempre en España. Aunque amo España, nuestra cultura, nuestra gente y nuestra gastronomía también la llevo en el corazón. Tanto la parte venezolana como italiana por parte materna”, explica.

Por diferentes motivos familiares, Diego se mudó varias veces. Vivió en Tordesillas, en Renedo y en el centro de Valladolid. Esto le hizo conocer gran multitud de amistades. Después de años “las conservo”, afirma.

“Siempre me ha apasionado la hostelería. Desde joven echaba una mano en negocios familiares. No sabía si, realmente, me iba a dedicar a ello toda la vida. Cuando mis padres me preguntaban sobre lo que quería hacer de mayor lo tenía claro. Buscaba algo que fuera mío y propio”, nos cuenta.

Un joven que sabía lo que quería.

Diego, la hostelería y el Bar Secreto

“Mi tío, tristemente fallecido hace dos semanas, siempre tuvo varios negocios hosteleros durante su vida laboral. Muchos en Valladolid. En su última etapa llevaba el bar de nuestro pueblo, de Villafrades de Campos. Allí, con 14 años, por querer ayudar y aprender, descubrí el apasionante mundo de la hostelería y los bares”, añade nuestro protagonista.

Gracias a su tío Máximo, del que siempre se acuerda, trabaja en el mundo hostelero. Casi media vida en ello. Amando lo que hace e intentando ofrecer lo mejor a sus clientes.

“Actualmente soy el propietario de El Secreto, junto a mi socio y amigo Javier Rodríguez. Bar en el que tratamos de que el buen servicio, producto y trato vayan siempre de la mano. Aunque, actualmente, el Secreto es mi único bar en propiedad, también me encuentro muy ligado al sector nocturno y realizando eventos”, explica.

El Secreto, ubicado en la calle Francisco Zarandona, 6, es un establecimiento que hace poco más de dos meses “ha cumplido un año”. Lo celebraron con un evento de aniversario en el que los clientes, familiares y trabajadores disfrutaron a lo grande.

Con esta experiencia se lanzaron a la aventura de la Feria de Día.

La Feria de Día

“La Feria de Día en las Ferias y Fiestas de la Virgen de San Lorenzo siempre es un sí rotundo dentro de los planes de todos. Una oportunidad única para probar multitud de tapas especiales de más de 80 locales de Valladolid. Lo consideramos divertido, productivo y, a nivel empresarial, estratégico. No tuvimos dudas de montar nuestra caseta y darnos a conocer un poco más”, señala nuestro entrevistado.

Imagen de Diego junto a su caseta.

Imagen de Diego junto a su caseta. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Son uno de los establecimientos que se estrenan en esta 27ª edición de la Feria de Día en la zona 2 San Benito, Fuente Dorada y Ferrari, en el lateral de San Benito.

Tengo un 0% de miedo y un 100% de ganas. Queremos probarnos y ofrecer un gran servicio igual que en nuestro establecimiento”, indica nuestro entrevistado.

Señala que han optado por ofrecer “multitud de pinchos de feria en su caseta conservando la esencia de su local” con elaboraciones como el brioche de carrillera o el serranito y “sumándole cinco nuevos pinchos”.

“Para que El Secreto siga siéndolo, también en la Feria de Día, tiene que estar nuestro brioche de rabo, pero esta vez variando la receta para que sea un bocado más único todavía”, afirma.

Una amplia variedad de elaboraciones para elegir.

Pincho, raciones y precios

“Preparamos parte de nuestro producto en la cocina del bar y la otra al momento en la caseta. Tenemos a cuatro euros el pincho con bebida y a ocho las raciones. Lo hemos puesto a cuatro euros porque hay que respetar las reglas del juego y porque lo consideramos un precio justo”, añade el hostelero.

Diego defiende la subida de 50 céntimos con respecto al año pasado y añade que el sector hostelero “también experimenta subidas de luz, alquiler de casetas o producto”. Pero añade que “lo más importante es ofrecer un buen producto y servicio a esos cuatro euros”.

Añade que trabajan “con los mismos proveedores que en el bar” y compran el “cien por cien de su producto ibérico de primera y fresco” para buscar que los clientes se vayan sabiendo que van a volver”.

“Con generar el dinero suficiente para cubrir todos los gastos, de maquinaria, material y demás, me doy por satisfecho. Creo que podemos alcanzar, durante la Feria de Día, un superávit que nos permita, a mí y a mi socio, disfrutar de unas vacaciones para descansar después de tanto jaleo”, indica.

Tanto él como su socio Javier confían en “lograr los objetivos” ya que “cuentan con muchos clientes fieles que aman su producto” y confían en que la participación en este evento “sea un escaparate que dé visibilidad” para que El Secreto “llegue aún a más gente”.

“El objetivo de estos días es ofrecer la misma calidad de servicio en la caseta que en el bar y mantener esa cultura que ha hecho que nos diferenciemos. Pensando en las fiestas, ojalá sean rentables y mucha más gente nos conozca”, finaliza.