Monseñor Luis Argüello, obispo de Valladolid en la homilía por la festividad de la Virgen de San Lorenzo.
Argüello pronuncia una homilía a favor de la natalidad y contra los pisos turísticos: "Ciudades que no quieren ciudadanos"
El prelado alerta en la Catedral sobre la crisis de natalidad, los obstáculos en el acceso a la vivienda y pide a los adultos ofrecer referentes sólidos a los jóvenes.
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La Catedral de Valladolid se ha vuelto a vestir de gala este 8 de septiembre para acoger el día grande de la Virgen de San Lorenzo, una cita en la que el arzobispo de la capital pucelana y presidente de la Conferencia Episcopal Española, monseñor Luis Argüello, ha pronunciado una homilía cargada de recados para los fieles y las instituciones.
Rodeado por la corporación municipal al completo y las autoridades de la ciudad, el prelado ha invitado a los vallisoletanos a no quedarse en la cáscara de las fiestas, avisando del peligro de convertir estos días de descanso en un mero "ocio organizado" o en una "evasión del peso de los días".
Para el arzobispo, la verdadera fiesta no es emborracharse para olvidar la rutina, sino encontrar una alegría auténtica que acompañe incluso cuando las cosas vienen mal dadas.
Lejos de ponerse de perfil, Argüello ha puesto el dedo en la llaga al repasar las grietas de la sociedad actual, haciendo un parón de calado en la sangría demográfica que vacía los pueblos y ciudades de la Comunidad.
Mediante el uso de un tono autocrítico y cercano, ha pedido a los mayores que hagan examen de conciencia, admitiendo que "tal vez tengamos que reconocer que no hemos sido buenos maestros" a la hora de transmitir a los chavales la ilusión por hacerse adultos, formar una familia o asumir responsabilidades con el entorno.
Un tirón de orejas con el que el prelado ha buscado despertar conciencias en medio del bullicio festivo.
Asimismo, ha criticado tanto la existencia de residentes que exigen derechos sin asumir deberes ciudadanos como la realidad de "ciudades que no quieren ciudadanos", en referencia a las barreras de acceso a la vivienda, los prejuicios hacia la población migrante o la proliferación de alquileres que priman el rendimiento económico frente a las necesidades de las familias.
El prelado ha extendido sus reflexiones al ámbito eclesial para anunciar la próxima celebración de una Asamblea Diocesana bajo el lema 'Sal y anuncia la alegría, en comunión', con la que pretende movilizar a los fieles católicos frente a la pasividad y fomentar una mayor participación activa en la vida pública y social de la ciudad.
Ante un panorama internacional convulso y marcado por los conflictos bélicos y las desigualdades, Argüello ha tomado como referencia la figura de María y el himno del 'Magnificat' para recordar que la fe cristiana ofrece una mirada transformadora capaz de vislumbrar la esperanza incluso en medio de las dificultades históricas.