El vicepresidente primero de la Junta y consejero de Desregulación, Familia y Ayudas Sociales, Carlos Pollán, visita el centro de menores Zambrana.

El vicepresidente primero de la Junta y consejero de Desregulación, Familia y Ayudas Sociales, Carlos Pollán, visita el centro de menores Zambrana. ICAL

Valladolid

Pollán vincula las bandas latinas con el aumento de la violencia en el Zambrana: "Es el reflejo de lo que se ve en la calle"

El vicepresidente de la Junta ha admitido que existe “un problema en cuanto a ocupación” y también en relación con “el perfil de los internos que hay ahora mismo”.

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El vicepresidente primero de la Junta y consejero de Desregulación, Familia y Ayudas Sociales, Carlos Pollán, ha situado a las bandas latinas entre los principales perfiles que están llegando en los últimos años al centro de menores Zambrana y una de las razones de que la delincuencia haya aumentado.

“La delincuencia está creciendo, delincuencia en muchos casos importada con tipos que no habíamos visto nunca en España desde hace muchos años”, ha asegurado este martes durante su visita al centro vallisoletano.

Pollán ha vinculado directamente esa evolución de la delincuencia con el aumento de los ingresos en Zambrana.

“Uno de ellos, por ejemplo, son las bandas latinas u otros tipos de agresiones que son los que están alimentando este centro desde hace unos cuantos años”, ha afirmado.

Preguntado expresamente por la presencia de jóvenes relacionados con bandas latinas, Pollán no ha facilitado una cifra concreta.

Sí ha asegurado que se trata de “un número elevado” y que el fenómeno afecta especialmente a los internos que han ingresado durante los últimos años.

El consejero ha reclamado además “tolerancia cero con la delincuencia”, tanto la relacionada con estas bandas como con cualquier otra modalidad delictiva.

Visita al centro

Su mensaje ha sido uno de los principales de una visita que, según ha explicado, tenía como objetivo conocer de primera mano la situación del centro y las necesidades de sus trabajadores.

“La realidad que vemos en Zambrana con el aumento de ingresos durante estos años es un reflejo de la realidad que estamos viviendo en la calle”, ha señalado Pollán.

La visita se produce tras un periodo complicado en el centro y en medio de las reivindicaciones de los trabajadores, que vienen reclamando mejoras en las condiciones de seguridad, en las ratios y en el funcionamiento del servicio educativo.

El propio consejero ha reconocido que existe una necesidad de reforzar determinados medios.

Zambrana se encuentra actualmente al completo, con 76 internos, de los que alrededor de 23 son mayores de edad.

Pollán ha admitido que existe “un problema en cuanto a ocupación” y también en relación con “el perfil de los internos que hay ahora mismo”.

La situación, por tanto, no se limita a la cifra de jóvenes atendidos. La propia dirección del centro ha trasladado a la Junta necesidades relacionadas con la seguridad y con los servicios educativos.

Pollán ha explicado que una de las primeras demandas recibidas es contar con “alguna persona más en cuanto a nivel de seguridad” y mejorar también los servicios educativos.

El consejero ha pedido a la dirección de Zambrana un informe detallado con sus propuestas y con aquellas cuestiones que considera que deben mejorarse.

“Le he pedido a la dirección del centro que nos haga un informe detallado de las necesidades, de sus propuestas y de lo que ellos pueden considerar que es mejorable de cara a mejorar su situación”, ha explicado.

Perfiles más complejos

El dato de ocupación adquiere relevancia en un centro en el que los trabajadores llevan tiempo alertando de las dificultades para desarrollar su labor cuando coinciden una elevada ocupación y perfiles de internos cada vez más complejos.

Pollán no ha querido anticipar todavía medidas concretas sobre las ratios.

“Es muy adelantado especificarlo ahora”, ha respondido cuando se le ha preguntado expresamente por esta cuestión.

Sí ha admitido, sin embargo, que la situación requiere un análisis específico.

La Junta pretende recabar información tanto de la dirección como de los representantes de los trabajadores antes de adoptar decisiones.

En este sentido, el consejero ha mantenido ya reuniones con responsables de la seguridad del centro. También tiene previsto reunirse con los representantes sindicales de los trabajadores vinculados al servicio educativo.

El calendario de los contratos también condicionará las decisiones de la Administración.

El pliego correspondiente al servicio educativo finaliza en diciembre, mientras que el de seguridad lo hace en junio del próximo año.

La Junta deberá abordar, por tanto, nuevas contrataciones en ambos ámbitos. En el caso del servicio educativo, Pollán ha señalado que el próximo pliego deberá incorporar las mejoras que resulten necesarias a partir de los informes que elabore el centro.

“En diciembre habrá que hacer un nuevo pliego”, ha explicado.

Reclaman más medios y autoridad

La preocupación de los trabajadores no se limita a las plantillas ya que entre las cuestiones trasladadas en los últimos tiempos figuran también las dificultades derivadas de la gestión y del funcionamiento cotidiano del centro.

Durante la comparecencia se ha preguntado al consejero por las quejas de los educadores relacionadas con la empresa adjudicataria y por la posibilidad de sustituirla.

Pollán ha recordado que el contrato termina en diciembre y ha evitado anticipar una decisión.

Primero, ha insistido, quiere conocer las propuestas de la dirección y de los trabajadores.

Otra de las cuestiones planteadas ha sido la pérdida de autoridad que, según denuncian los educadores, estaría produciéndose ante la falta de medidas suficientemente contundentes frente a determinados comportamientos de los internos.

Los trabajadores han reclamado cambios en los protocolos y han advertido de las dificultades que genera esa situación para manejar determinados conflictos.

La respuesta del consejero ha sido que, actualmente, “los protocolos son los que son, son los que están establecidos legalmente y son los que se están cumpliendo”.

No obstante, ha dejado abierta la posibilidad de estudiar modificaciones si se plantea formalmente esa necesidad.

“Otra cosa es que pueda llegar un planteamiento de cambiar los protocolos”, ha añadido.

Para que ese objetivo sea posible, ha insistido, los profesionales necesitan disponer de medios suficientes. De ahí que la Junta quiera analizar conjuntamente las necesidades de seguridad, educativas y de personal.

La visita, sin embargo, no incluyó un recorrido por las instalaciones ni encuentros directos con los educadores o con los internos.

Pollán ha explicado que la reunión con la dirección fue «intensa, larga, muy cordial» y que los próximos días servirán para completar la información con los representantes de los trabajadores.

Tampoco ha mantenido contacto con los internos. En cuanto a los educadores, está prevista una reunión solicitada por UGT con la representación sindical de la empresa adjudicataria.