Imagen de Ana María Pelaz.

Imagen de Ana María Pelaz. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Valladolid

Ana (37) y las claves de un oro histórico 35 años después: “Entrenábamos ocho horas al día para alcanzar el éxito”

La vallisoletana, de Laguna de Duero, ha dirigido, junto a Alejandra Quereda, al equipo de gimnasia rítmica que ha conquistado el oro mundial en Alemania.

Más información: Un bronce que sabe a oro tras completar un ejercicio que "rozó la perfección"

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El conjunto español de gimnasia rítmica hacía historia el fin de semana pasado al proclamarse campeón del mundo en el concurso completo en Frankfurt (Alemania) conquistando la medalla de oro 35 años después de Atenas 1991.

El equipo nacional se subió a lo más alto del podio seguido por Japón que consiguió la plata y Brasil que fue bronce. Las tres delegaciones consiguieron así los primeros billetes para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.

El combinado español aseguró un triunfo histórico tras firmar una actuación impecable en los dos pases de la competición para sumar 57,450 puntos.

En el ejercicio mixto de aros y mazas, a ritmo de mambo, las gimnastas españolas ejecutaron todos los riesgos y también lanzamientos con una precisión máxima para alcanzar una valoración de 28,950 puntos, la nota más alta de toda la competición en dicho aparato.

Después, en la rutina de cinco pelotas con música de Residente, confirmaron la regularidad con un ejercicio que fue valorado con 28,500 puntos, la nota más alta. El conjunto español de gimnasia rítmica se convertía así, 35 años después, en campeón del mundo.

Un equipo que está dirigido por Alejandra Quereda y Ana Pelaz y capitaneado por la olímpica Inés Bergua de 22 años. Junto a ella, la también olímpica Salma Solaun (21) y Andrea Fernández (20), Marina Collantes (19), Andrea Corral (18) y Lucía Muñoz (18) que han ratificado su hegemonía tras encadenar sendos tripletes, con el oro como protagonista, en los Europeos de 2025 y 2026.

“Entrenábamos ocho horas al día para alcanzar el éxito”, asegura Ana María Pelaz Mota, vallisoletana de Laguna de Duero y responsable del conjunto absoluto del equipo nacional de gimnasia rítmica que habla de las claves de una nueva gesta con EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Una vida ligada a la gimnasia rítmica

“Me considero una mujer responsable, disciplinada y valiente. Nací en Laguna de Duero y estuve en la localidad vallisoletana hasta que cumplí 15 años y me fui a Madrid con el equipo nacional”, asegura nuestra entrevistada.

Ana María Pelaz Mota tiene 38 años y es graduada en Educación Primaria con mención en Educación Física. Sin embargo, su vida ha estado ligada, desde pequeña, a la gimnasia rítmica.

“Para mí, la gimnasia rítmica es un modo de vida. Son muchas horas de dedicación, de trabajo y de entregarme plenamente, en la actualidad, a los entrenamientos”, afirma nuestra protagonista que es amante de la lectura y de dar un buen paseo.

Afirma que de pequeña quería ser arqueóloga, pero con solo seis años se adentró en un mundo del que no ha salido 32 años después.

Otra imagen de Ana María Pelaz.

Otra imagen de Ana María Pelaz. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

“Me adentré en el mundo de la gimnasia rítmica en Laguna de Duero como actividad extraescolar con solo seis años. Después me cogieron para el Centro de Tecnificación en Valladolid y comencé a entrenar hasta cuatro horas al día, incluidos los sábados”, añade.

A partir de los siete años fue cuando se adentró en la competición y recuerda cómo su familia le apoyaba en todo momento durante los diferentes campeonatos. Su hermano el primero.

“Participé en varias concentraciones del conjunto Junior y después entré en el equipo nacional de conjunto Senior en septiembre de 2002. No fui seleccionada para los Juegos Olímpicos de Atenas, pero en 2005 entré como titular de los dos ejercicios de categoría Senior hasta septiembre de 2009 que me retiro”, afirma Ana María Pelaz, hablando de su actividad como gimnasta tras participar en varios campeonatos de España a nivel individual y de conjunto.

Desde ese año comenzó su actividad como entrenadora de gimnasia rítmica que le ha llevado a ser la responsable del conjunto Senior absoluto del equipo nacional que ha conseguido el oro mundial el pasado fin de semana.

Sumo 12 años como entrenadora en el equipo nacional. Primero en la categoría Junior y, desde el año 2021, soy la responsable del equipo nacional Senior español de gimnasia rítmica, lo que es un honor”, apunta.

El trabajo de la de Laguna de Duero es clave para conseguir el éxito.

Ocho horas de entrenamiento y el éxito

En el Mundial de Frankfurt, la vallisoletana ha estado acompañada por Alejandra Quereda dando las directrices precisas para que las gimnastas se colgaran la tan ansiada presea de oro. También ha estado Marta Linares, entrenadora del equipo individual, dando siempre apoyo desde la grada.

“Entrenábamos ocho horas al día para alcanzar el éxito. El entrenamiento dura lo que se tarde en completar todo el trabajo que se programe para ese día dentro de una planificación que se elabora para todo el año”, explica nuestra entrevistada.

Esa planificación es clave para que el equipo haya conseguido este Mundial y también los Europeos de 2025 y 2026. También ese entrenamiento duro “con muchas repeticiones” en busca de “la perfección”.

Una perfección que quedó plasmada el pasado fin de semana en tierras alemanas.

Haciendo historia 35 años después

“Hemos hecho historia 35 años después del oro en Atenas en 1991. Los recuerdos son muy bonitos. Había muchos nervios, pero todo salió bien. El objetivo era el de meternos entre los tres primeros para conseguir el billete para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 y lo conseguimos”, explica la vallisoletana.

Nada más proclamarse campeonas del mundo las lágrimas afloraron. Lágrimas de felicidad que emanaban de los ojos de las componentes de un equipo unido que no se cansa de ganar.

“Nuestro deporte no se puede comparar, por ejemplo, con el fútbol. Sin embargo, la gimnasia rítmica cuenta con muchas licencias. Mucha gente practica este deporte, no solo en España sino en todo el mundo. Somos las primeras deportistas españolas en clasificarnos para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028”, afirma Ana María Pelaz Mota.

Nuestra entrevistada añade que están “muy contentas y orgullosas” del equipo, sobre todo por “cómo entrenan y afrontan la competición” en un conjunto que nuestra protagonista define como “luchador y valiente”.

“Son unas guerreras. No podemos pedirles más porque están firmando una temporada increíble”, añade.

Un futuro asegurado

Ana María Pelaz no duda en asegurar que el futuro lo afrontan con “mayor tranquilidad” después de cumplir ese objetivo de clasificarse para Los Ángeles 2028. Tienen margen, aunque la competición no para. El año que viene estarán en el Campeonato de Europa de Pamplona y en el del mundo de Baku.

“No podemos relajarnos. Queremos disfrutar de este logro. Las chicas son ambiciosas y quieren firmar un buen papel en el Campeonato de Europa de Pamplona que se celebra en casa”, afirma nuestra entrevistada.

Hablando sobre el futuro de la gimnasia rítmica española no duda en asegurar que “es bueno” y recuerda que “además del equipo titular hay jóvenes, de 16 años que trabajan para tener su hueco”.

Los Juegos Olímpicos de 2028 en tierras estadounidenses son el sueño del equipo en busca de conseguir esa medalla olímpica.

“Queremos disfrutar del camino hasta Los Ángeles 2028. Está siendo maravilloso. Pase lo que pase en los Juegos Olímpicos, lo importante es que estamos haciendo historia dentro de la gimnasia rítmica española y eso no se lo quita nadie ya a las chicas”, finaliza Ana María Pelaz.