Plaza de toros de Tudela de Duero durante un festejo anterior.
Lío en los cortes de Tudela: los cortadores se plantan por las condiciones de los toros y no se celebra la final
Denuncian que las reses salieron en puntas y que no se cumplieron las condiciones pactadas, mientras el Ayuntamiento asegura que el festejo contaba con todas las autorizaciones y medios de seguridad.
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El concurso de cortes de Tudela de Duero terminó este domingo en polémica y sin final.
Los cortadores participantes decidieron abandonar el ruedo después de varias salidas de toros que, según denuncian, no cumplían las condiciones de seguridad que habían acordado previamente con la organización.
El Ayuntamiento, por su parte, niega esas acusaciones y defiende que el festejo contaba con las autorizaciones y los medios exigibles para su celebración.
El enfrentamiento entre ambas versiones acabó afectando directamente a los espectadores, que habían acudido a la plaza para presenciar el concurso y que finalmente no pudieron disfrutar de la parte final del espectáculo.
El malestar de algunos asistentes se trasladó también a las redes sociales, donde se sucedieron las quejas por lo ocurrido.
Según el comunicado difundido por los principales cortadores participantes y el speaker del concurso, los problemas comenzaron antes de que arrancara el festejo, previsto para las 21:30 horas.
A su llegada a la plaza, aseguran que comprobaron que algunas de las condiciones que habían sido previamente establecidas no se estaban cumpliendo.
Entre ellas, señalan que los animales se encontraban “en puntas”, cuando, según su versión, lo acordado era que estuvieran debidamente arreglados.
También cuestionan las condiciones del seguro y aseguran que, pese a la situación de los animales, “no había cirujano presente en la plaza”.
Los participantes explican que mantuvieron entonces una conversación con el Ayuntamiento y con el alcalde de Tudela de Duero, Óscar Rodríguez, y que se acordó proceder al arreglo de las puntas de los animales en el propio camión.
Los cortadores aseguran que dejaron claro que estaban dispuestos a participar, pero que no asumirían “riesgos innecesarios” ni pondrían en peligro su integridad física.
El primer toro llegó a celebrarse, pero, siempre según el relato de los participantes, en el segundo y el tercero los animales volvieron a salir “íntegros y en puntas”.
A pesar de ello, los cortadores decidieron continuar inicialmente con el concurso.
La tensión fue aumentando con las protestas de parte del público y los reproches hacia los participantes.
El speaker trató, según el comunicado, de explicar a los asistentes lo que estaba sucediendo y las razones por las que los cortadores estaban adoptando determinadas decisiones.
La situación terminó por romperse cuando, según los cortadores, el alcalde se dirigió al micrófono acompañado de agentes de la Policía Local.
El speaker decidió entonces abandonar el concurso y los participantes hicieron lo propio. Salieron hasta la mitad de la plaza para pedir disculpas a los espectadores y abandonaron el ruedo.
El toro correspondiente a la final ya no llegó a celebrarse.
El Ayuntamiento niega las acusaciones
La versión municipal es muy diferente. En un comunicado difundido este lunes, el Ayuntamiento de Tudela de Duero sostiene que el concurso contó con “la documentación exigible y las autorizaciones preceptivas” y recuerda que la celebración del festejo fue autorizada por la Junta de Castilla y León.
Respecto a los animales, el Consistorio asegura que los erales fueron sometidos a las correspondientes comprobaciones y supervisiones veterinarias y que se realizó el despunte, además de disponer del certificado de rebaje de puntas.
El Ayuntamiento añade que esta medida suponía, según su interpretación, adoptar “medidas adicionales de seguridad y prevención” respecto a las exigencias mínimas aplicables a este tipo de animales.
También rechaza que no existiera cobertura sanitaria.
Según el comunicado municipal, el festejo disponía de “personal médico y ambulancias” de acuerdo con las exigencias establecidas para este tipo de espectáculo.
El Consistorio niega asimismo que no existiera voluntad de celebrar el concurso, una afirmación que atribuye al speaker y a algunos participantes.
“Dicha afirmación no se corresponde con la realidad de los hechos", sostiene el Ayuntamiento, que considera que la propia tramitación administrativa, las autorizaciones, el dispositivo sanitario y la supervisión de los animales demuestran su intención de sacar adelante el festejo.
El Ayuntamiento anuncia además que recopilará y analizará las declaraciones realizadas durante el concurso y la documentación administrativa y audiovisual disponible para valorar, en su caso, “las acciones y reclamaciones legales que correspondan”.
Sin cobrar
El comunicado de los participantes incluye además una cuestión económica.
Los cortadores aseguran que no han recibido “ni un solo euro” por su participación en el concurso y afirman disponer de una conversación grabada en la que se habla de las cantidades correspondientes a sus subvenciones.
Según explican, han decidido que ese dinero sea destinado a las personas que acudieron a la plaza, como muestra de respeto hacia quienes compraron su entrada y no pudieron asistir al espectáculo completo.
Más allá de la disputa entre las dos partes, el resultado dejó como principal perjudicado al público.
Los espectadores asistieron a un concurso que terminó antes de tiempo y sin la final prevista, en medio de protestas y acusaciones cruzadas.
Las reacciones publicadas posteriormente en redes sociales reflejan precisamente ese malestar entre quienes reclamaban haber podido disfrutar del espectáculo por el que habían pagado.
El Ayuntamiento asegura que continuará trabajando para que los festejos taurinos se desarrollen “con la máxima seguridad, rigor administrativo y cumplimiento de la normativa vigente”.
Los cortadores, por su parte, defienden que su decisión de abandonar la plaza estuvo motivada exclusivamente por la seguridad y piden que se respete su versión de lo sucedido.