Imagen de Rafael de Castro Fernández.

Imagen de Rafael de Castro Fernández. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Valladolid

Rafa (55), un luchador nato en la vida y en el deporte: “La gente no me trata diferente por mi amputación”

Sufrió en 1998 un accidente que le provocó la amputación de su brazo izquierdo. Entró en New Fight en 2025.

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Soy feliz. Con mi mujer y mis hijos siento que no me hace falta nada más. Quiero agradecer a mi esposa, Carmen, todo el apoyo que me brindó cuando tuve el accidente y en el día a día. Es una persona espectacular y creo que me faltarán días en mi vida para agradecérselo”, asegura Rafael de Castro Fernández.

El vallisoletano, de 55 años, es un luchador nato. El accidente al que se refiere tuvo lugar en el año 1998. Nuestro entrevistado tuvo que sufrir la amputación de su brazo, pero no se hundió.

Se refugió en el deporte que le ha dado muchas alegrías. El pasado año entró al club New Fight 2025 y suma ya grandes triunfos.

Conocemos al detalle su historia en esta entrevista con EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Su vida

“Me defino como una persona normal. La gente no me trata diferente por mi amputación. Soy una persona con discapacidad sobrevenida a los 27 años por un accidente laboral. Me defino como un hombre alegre, trabajador y algo indeciso”, asegura, en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León, Rafael de Castro Fernández.

Nuestro entrevistado nació en Valladolid. Tiene 55 años y estudios universitarios. Es “operario” de profesión como él mismo señala y amante del deporte, la lectura, de viajar y disfrutar.

“Mi infancia se desarrolló en el barrio de La Rondilla de Valladolid, dentro de una familia obrera. Cursé los estudios primarios en Los Maristas. Fue una infancia feliz. Transcurría entre estudios, fútbol y mucha calle con los amigos del barrio. También tengo gratos recuerdos de los veranos en el pueblo con mis primos y tíos”, añade.

Recuerda que, a una corta edad, quería ser “policía, bombero” e incluso “superhéroe” como cualquier pequeño de su edad.

El accidente y la amputación del brazo

“El accidente que provocó la amputación de mi brazo izquierdo se produjo en el año 1998. Me provocó la amputación, a nivel del antebrazo, del brazo izquierdo. Tuve la suerte de contar con el apoyo inestimable de mi novia en ese momento. Ahora es mi esposa. De toda la familia en general. Sin este apoyo creo que todo hubiera sido diferente”, añade.

Cuando le preguntamos sobre lo que le ha impedido hacer en su vida este accidente con la posterior amputación el vallisoletano lo tiene muy claro y contesta de forma decidida: “nada”.

“He hecho siempre lo que me he propuesto, es obvio que las limitaciones siempre están ahí, pero considero que no hay que fijarse tanto en lo que no se puede hacer. Es mejor poner el foco en lo que sí podemos”, señala en una lección de vida.

Añade que las cosas “le suponen más esfuerzo que a las personas sin discapacidad” pero añade que “con el esfuerzo y las ganas” que él pone, “las cosas se consiguen”.

La importancia del deporte en su vida

Nuestro entrevistado sufrió el accidente con amputación hace 28 años. Cuando tenía 35, es decir hace 20 primaveras, se adentró en el apasionante mundo del deporte.

“Empecé cuando tenía 35. Había practicado fútbol antes y kárate, pero comencé, con esa edad, con la carrera de fondo. A base de esfuerzo y muchos entrenamientos hice 10 kilómetros, también medias maratones y acabé una maratón”, explica.

Tras adentrarse en este apasionante mundo se puso en contacto con un club de atletismo inclusivo en Valladolid con el que comenzó a competir como federado en Atletismo Inclusivo. Participó en varios campeonatos de España durante seis años.

“Tras una preparación exigente con mi entrenadora, tuve la fortuna de ser campeón de España en 200 metros y salto de longitud. Además, sumo varias medallas de plata y bronce. En esta primera etapa de carrera de fondo participé en muchas populares”, explica.

Fue después cuando apostó también por las artes marciales.

Su llegada al New Fight en 2025

“Siempre me habían llamado la atención las Artes Marciales. Buscando por Internet me encontré con el club New Fight. Ofrecían kickboxing adaptado. Me presenté en 2025 y me encontré con Roberto, que es el maestro de la escuela. Me acogió con los brazos abiertos”, apunta.

A base de entrenamientos evolucionó. Su idea no era competir, pero fue el propio Roberto el que le insistió para que participara en el Campeonato de Castilla y León, convirtiéndose en campeón en su categoría P3 en este mismo 2026

“Roberto, de nuevo, me ofreció la posibilidad de ir al Campeonato de España en La Nucia (Alicante). No estaba seguro, pero me presenté como miembro de la Selección de Castilla y León de kickboxing y Muay Thai junto a Roberto y Adri, Javi, Isma y Manu que me arroparon mucho. Logré la medalla de oro y me convertí en campeón de España en P3”, señala, en este mismo año.

Compite dentro de ese club New Fight en la especialidad de parakickboxing, una disciplina en la que el kickboxing se adapta a personas con discapacidad física, visual o intelectual y fomenta la inclusión, la disciplina y superación personal de personas con discapacidad.

“Compito en la categoría P3 que es la de amputados. La competición se basa en ejecutar técnicas de golpeo con puños y piernas. En este punto de la modalidad de parakickboxing quiero hacer un llamamiento a las personas jóvenes con alguna discapacidad para que se inicien a este deporte adaptado”, añade.

Él es feliz compitiendo en la disciplina de parakickboxing.

Un campeón

“He ganado el Campeonato de Castilla y León y el de España, con esa medalla de oro dentro del parakickboxing en P3, en este año 2026. En la competición, el hecho de tener amputado mi brazo, no influye porque la competición está adaptada”, explica.

Añade que en su centro de entrenamiento se prepara con compañeros con o sin discapacidad y añade que está “muy orgulloso” de haber sido campeón de España con 55 años, con el apoyo de Roberto, al que siempre tiene presente.

El operario en una empresa encuentra en el parakickboxing su vía de escape y añade que sería “muy bonito acudir a alguna competición” mirando al futuro pidiendo que “la salud le respete” tanto a él como a su familia y “poder seguir prácticamente este deporte muchos años más”.

Me gustaría que el futuro sea como está siendo el presente. Creo que traerá lo que tenga que traer. No me gusta mucho pensar en lo que va a pasar. Prefiero centrarme en el aquí y en el ahora”, finaliza.