Adrián y Cristina posando en el Restaurante Entretierras de Urueña.
Adrián (35) y Cristina (38), una pareja de hosteleros en un bello pueblo: “Si facturas 20 y te gastas 15 puedes estar contento”
Cuentan, en su restaurante, con un menú degustación que tiene ocho pases a un precio de 45 euros.
Más información: Hosteleros de toda la vida en el bar centenario de un pueblo vallisoletano: "No habrá relevo generacional"
Adrián Rodríguez Saseta y Cristina Rodríguez González son dos personas decididas. No les asusta nada y se lanzan a la aventura siempre que pueden. A veces fallan, pero otras veces no.
La pareja se ha lanzado, hace 10 meses, a la aventura de coger las riendas del Restaurante Entretierras en la bella localidad vallisoletana de Urueña que cuenta, en la actualidad y según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), con una población de 200 habitantes.
“Si facturas 20 y te gastas 15 puedes estar contento”, señala una pareja que apuesta por la cocina tradicional con una vuelta de tuerca.
Hablamos con los protagonistas para conocer una historia que no tiene desperdicio.
La pareja
“Somos una pareja que lleva 14 años sin echar raíces en ningún sitio, que siempre nos hemos movido por impulsos. En ocasiones hemos fallado y en otras hemos llegado a lugares que nunca imaginábamos”, asegura la pareja vallisoletana en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León.
Él es Adrián Rodríguez Saseta. Tiene 35 años y un Grado en Geografía y Ordenación del Territorio y es técnico superior en Dietética. Se declara de profesión cocinero y nació en Valladolid.
Ella es Cristina Rodríguez González. Tiene 38 años y cuenta con un Grado Superior en Agencias de Viajes y otro de Guía, Información y Asistencias Turísticas. Se declara sumiller de profesión.
Adrián se crio en el barrio de Las Batallas de Valladolid y se define como aficionado al fútbol y los videojuegos. También le encanta la montaña y el campo. Cristina se crio en Medina del Campo siendo la menor de cuatro hermanos.
Ambos son, a día de hoy, pareja y han emprendido una nueva aventura.
Imagen del Restaurante Entretierras en Urueña.
La aventura
“Desde que era adolescente tuve contacto con el mundo de la hostelería. Mi familia tenía un restaurante, El Hueco. Trabajé allí desde los 16 años. Después en El Trasto. La entonces propietaria del Restaurante Entretierras, en Urueña, contactó conmigo a través de una aplicación de empleo y comencé a trabajar allí”, señala Adrián.
Nos cuenta que el establecimiento hostelero ubicado en el bello pueblo vallisoletano “abrió sus puertas en 2021” pero que tanto él como Cristina “se hicieron cargo de él en septiembre de 2025”.
Ahí comenzó la aventura hostelera de la pareja que se puso al frente de un restaurante que se ubica en la villa medieval, fuera de la muralla y junto al parking principal contando con unos 400 metros cuadrados.
“Nuestro restaurante se ubica en una antigua casa construida en 2001 de forma tradicional, en madera, adobe y tapial”, añade Cristina, que afirma que, los días de diario “trabajan los dos solos” ella llevando la sala y Adrián la cocina y que “los fines de semana cuentan con un refuerzo extra en cada área”.
Su oferta
“Ofrecemos comida tradicional castellana intentando darle una vuelta de tuerca. Buscamos sabores lo más intensos posibles, sin florituras, pero con mucho esmero y trabajo en cada plato, y poniendo en valor el producto local”, añade Adrián.
En otoño e invierno trabajan mucho la caza y en verano apuestan por el producto vegetal. De hecho, cuenta con su propia huerta de la que obtienen sabrosos calabacines, piparras, pimientos y tomates que ofrecen durante toda la temporada.
“Nuestra especialidad se podría decir que son las carrilleras de ternera guisadas con tinta de toro y cacao puro. Yo recomendaría la opción del menú degustación que ahora mismo culmina con un pase de capón de Matapozuelos guisado en leche y especias”, añade él.
Adrián y Cristina en el Restaurante Entretierras de Urueña.
Las carrilleras junto a la lasaña que hacen con coliflor crujiente, crema de coliflor tostada y boloñesa vegetal “son los platos más pedidos de la carta”, añade Cristina.
“Los platos van desde los 12 euros hasta los 27,50 que cuesta el solomillo. Luego tenemos el menú degustación con ocho pases por persona que tiene un precio de 45 euros”, señala la pareja.
Facturar 20 y gastarse 15
En esta aventura que suma 10 meses ya, de la pareja vallisoletana, al frente del Restaurante Entretierras en Urueña, nuestros entrevistados aseguran que “se puede vivir de su negocio” en un pueblo como Urueña.
“La facturación depende mucho del mes. Puede ser una media de 20.000 euros. Se nos va mucho en gastos. Crecen cada mes y nosotros no podemos subir los precios todos los días. Si facturas 20 y te gastas 15 puedes estar contento”, explica Adrián.
En su primera aventura en el mundo del emprendimiento, Cristina confiesa que “al principio sintió mucho vértigo” aunque “poco a poco se fue haciendo más llevadero”.
“Hablando de la inversión, en nuestro caso, tuvimos mucha suerte porque pudimos coger las riendas de un restaurante ya montado y en funcionamiento. Vamos haciendo pequeñas inversiones para dejarlo todo a nuestro gusto, pero la inversión inicial fue pequeña”, afirma Adrián.
El futuro
Hablando del futuro tras estos 10 meses de aventura, la pareja asegura que “hay cosas que invitan al pesimismo” pero “otras muchas a todo lo contrario”.
“Creo que los negocios con personalidad, con rostros, nombres y apellidos visibles y que hagan cosas desde la originalidad propia del ser humano tienen futuro siempre. Comer lo mismo en Murcia, Madrid o Valladolid no tiene sentido. Hacen falta más hosteleros y menos empresarios”, añade Adrián Rodríguez.
Cristina Rodríguez finaliza señalando que el objetivo y el deseo que se marcan pasa por “poder vivir de lo que nos apasiona” y que “la gente que nos visite perciba esa pasión y que comer en Entretierras no es solo llenar el estómago” sino “sentirse parte vital de un sueño cumplido día a día".