Marco Negroni en su nuevo establecimiento hostelero de Valladolid.
Marco (54), famoso hostelero y dueño de un nuevo bar: “Tenemos 150 tipos de batidos y los precios van de 2 a 8,5 €”
Suma 34 años en el mundo hostelero y se ha lanzado a la aventura con un nuevo proyecto en un lugar privilegiado de Valladolid.
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Marco Negroni, como le gusta que le llamen, es un auténtico aventurero. No en vano y, como confiesa en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León en esta entrevista, ha llegado a “visitar un total de 112 países”.
El vallisoletano tiene 54 años y es un conocido hostelero de Valladolid que suma, ni más ni menos, que 34 años dentro de una profesión tan complicada como sacrificada, sin horarios y con muchos altibajos.
Nuestro protagonista abrió, el pasado mes de febrero de 2026, su nuevo establecimiento hostelero. El Salón de La Tigre lleva por nombre y se sitúa en la calle Solanilla número 5, en un lugar privilegiado de la ciudad del Pisuerga.
“Tenemos 150 tipos de batidos y los precios van de 2 a 8,5 euros. Además de 50 cócteles, zumos, smoothies y siete grifos de cerveza junto a café de especialidad”, añade el hostelero.
Charlamos con él de su historia y de cómo está yendo el inicio de esta nueva aventura.
El Bar La Tigre de Marco Negroni.
La vida de Marco
“Soy un hostelero desde hace 34 años que nació en Valladolid y que se define como una persona innovadora, creativa y que siempre va a la vanguardia dentro de su trabajo. Me gusta ir un paso por delante en lo que me gusta”, afirma nuestro entrevistado.
Marcos Esteban, más conocido como Marco Negroni, nació en Valladolid hace 54 años y lleva, prácticamente una vida dedicada al complicado mundo de la hostelería como dueño de sus diferentes negocios.
“Entre mis hobbies está el de recorrer mundo. He visitado 112 países. Me encanta documentar grupos humanos y tribus. Fotografiar estas etnias en sus ambientes naturales y también visitar exposiciones fotográficas en galerías internacionales”, añade.
De pequeño se pasaba horas viendo los documentales de David Attenborough, soñando que sería “un naturalista y viajero incansable” y “a los 17 años se independizó y “ahí comenzó su incursión en el mundo de la hostelería” que le “cautivó de manera irremediable hasta hoy mismo”.
Una larga carrera en el mundo hostelero, con decenas de anécdotas que pasamos a repasar.
Su historia hostelera
“En 1992, cuando yo tenía 20 años, ya contaba con un proyecto propio. La pequeña pero infinita La Milonga Café donde, durante una década, aprendí las bases para ser lo que ahora soy. Después vino El Granja Club, una sala al más puro estilo londinense, pero en el Valladolid de los 90”, explica nuestro entrevistado.
Sería en el año 2008 cuando vio la luz lo que nuestro entrevistado define como “su nuevo estilo en el oficio” con la apertura de La Passion Café en la calle Ruiz Hernández de la ciudad del Pisuerga.
“En La Passion Café triunfaban los zumos naturales, los batidos de fruta fresca, los smoothies y la cocktelería. Allí también dimos rienda suelta a nuestras fantasías con una carta de insectos comestibles. Fue un establecimiento hostelero que se convirtió, en su primera década de existencia, en un auténtico templo cosmopolita y liberal donde todo era posible”, afirma Marco Negroni.
Por allí han pasado, como explica nuestro entrevistado, “actores como Antonio Banderas, Javier Bardem, Kira Miró o Mario Casas” y “también músicos como Macaco, Love of Lesbian o Nacho Vegas”, entre otros.
“Nadie duda que la maldita pandemia hizo un daño máximo a nuestro oficio, pero justo esta desgracia hizo que nos trasladásemos con nuestra Passion Café al Café del Aire, lugar histórico del artista vallisoletano Miguel Escalona”, añade nuestro protagonista.
Sin embargo, Marco Negroni se ha embarcado en una nueva aventura. “Tras más de dos años de obras he abierto en febrero el Bar La Tigre, en la calle Solanilla número 5, frente a la Iglesia de la Antigua y a un minuto de La Catedral”, añade.
Su nuevo proyecto
“El Bar La Tigre es un increíble y loco gabinete de curiosidades donde se perciben olores y sabores de medio mundo, fruto de mis vueltas alrededor del planeta como aventurero y fotógrafo. Además de una decoración ecléctica, nos podemos encontrar con una selección de algunas de mis fotografías que he tenido el privilegio de exponer en Londres, París o Milán y, recientemente en New York”, asegura Marco Negroni.
Imagen del nuevo Bar La Tigre.
Cuenta con un espacio de 120 metros cuadrados y en el lugar trabajan un total de siete personas que luchan, cada día, por dar el mejor servicio y trato a todos los clientes que pasan por el lugar.
“Tenemos 150 tipos de batidos y los precios van de 2 a 8,5 euros. 50 cócteles, zumos, smoothies y siete grifos de cerveza y café de especialidad. Lo que más pide la gente es la piña colada, el Mai Tai, los batidos y, últimamente, tienen una gran tendencia los cócteles sin alcohol”, añade.
El futuro
“La acogida ha sido muy cálida y cariñosa. Con nuevos y antiguos clientes y clientas apoyándonos todo el rato y deseándonos siempre lo mejor”, añade el vallisoletano tras su apertura.
Marco se ve “al pie del cañón y feliz siempre” combinando el trabajo en el bar con los viajes por el mundo, las fotografías y las exposiciones, hasta donde el tiempo libre lo permita.