Javier García Lucas, dueño del Bar Salamantino en Valladolid.

Javier García Lucas, dueño del Bar Salamantino en Valladolid. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Valladolid

Javier, dueño de un bar con 57 años de historia: “Los platos más vendidos son el cocido a 21 € y el arroz con bogavante a 20”

Abrió sus puertas en el año 1969. “Se puede vivir de nuestro negocio, pero hay que ser constante”, indica nuestro entrevistado.

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Valladolid es una ciudad que cuenta con un amplio patrimonio histórico, artístico y cultural. También gastronómico con decenas de establecimientos hosteleros que se esmeran por dar lo mejor a los vecinos de la ciudad y también a los turistas que hasta aquí llegan.

Uno de los bares emblemáticos de la ciudad del Pisuerga pasa por ser el Salmantino. Abrió sus puertas en el año 1969 y cuenta con un total de 57 años de historia. Se ubica en la calle Niña Guapa, número 12, y cuenta con un total de 120 metros cuadrados.

“Los platos más vendidos son el cocido a 21 euros y el arroz con bogavante a 20. Es lo que más piden nuestros clientes y, la verdad, es que a todo el mundo le encanta”, asegura, en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León, Javier García Lucas, dueño del establecimiento hostelero.

Charlamos con él de su vida y también de la de su negocio para conocer todos los secretos del mismo.

La vida de Javier

“Soy el dueño, gerente y camarero del Bar Salmantino desde 1983. Me considero una persona alegre, constante y trabajadora que intenta, cada día, sacar adelante su negocio hostelero en Valladolid”, asegura, en declaraciones a este periódico, Javier García Lucas.

Nuestro entrevistado tiene 57 años. Es amante de salir a andar antes de acudir a su puesto de trabajo y en sus días libres disfruta haciendo maquetas. Cuenta con estudios primarios y suma 44 años en el mundo hostelero.

Nació en Chalons Sur Marne (Francia), aunque a los pocos meses llegó a la ciudad del Pisuerga donde vivió una infancia “humilde y rodeado de gente”. Su padre fue el que abrió, allá por 1969, el Bar Salmantino, nada más llegar a Valladolid.

“De pequeño quería ser futbolista. Siempre me ha gustado el fútbol. Jugué de portero hasta que empecé con el bar. Allí estuve desde que tenía una corta edad. Lo abrió él y cuando se jubiló cogí las riendas y hasta el día de hoy”, añade nuestro entrevistado.

Javier ha dedicado, por así decirlo, toda su vida a la actividad hostelera y, en concreto, al bar familiar.

Imagen de Javier a las puertas de su bar.

Imagen de Javier a las puertas de su bar. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

El Bar Salmantino

“El Bar Salmantino lo abren mis padres en 1969.Tiene 57 años de vida. Yo llevo al frente un total de 44, desde que se jubiló mi padre e intento dar lo mejor a los clientes que pasan por mi establecimiento hostelero”, añade.

Un bar que se ubica en la calle Niña Guapa número 12 de la ciudad del Pisuerga y que cuenta con un total de 120 metros cuadrados. Allí trabaja nuestro entrevistado acompañado de su mujer Mari Cruz.

“Ofrecemos una amplia variedad de tapas y aperitivos. También comidas por encargo para un mínimo de cuatro personas como cocido, arroz con bogavante o fabada. Somos una familia que tenemos raíces en un pueblo de Salamanca que se llama Serradilla del Arroyo. Desde allí traemos nuestro embutido”, añade el hostelero.

Señala, además, que el nombre del bar está puesto en “honor a la provincia de Salamanca”.

Sus especialidades y vivir de su negocio

Los platos más vendidos son el cocido a 21 euros y el arroz con bogavante a 20. Es lo que más nos piden nuestros clientes y, la verdad, es que a todo el mundo le encanta. El cocido incluye vino postre y café. En cuanto al arroz, se le suma el importe de lo que se consuma a mayores en el bar”, añade nuestro entrevistado.

Apunta, además, que “también servimos fabada, cachopo, paella, patatas con pulpo y almejas” todo a unos precios que oscilan entre los “20 y los 25 euros”, informa Javier durante esta entrevista.

Imagen del Bar Salmantino en Valladolid.

Imagen del Bar Salmantino en Valladolid. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Se puede vivir de nuestro negocio, pero hay que ser muy constante. Es complicado, hoy en día, ser autónomo y mantener un negocio. Por suerte, nosotros tenemos una clientela fija que no nos falla. Son muchos años. Saber tratar y satisfacer al cliente es lo más importante”, apunta el hostelero.

Todo antes de hablar de asuntos tan importantes como son los ingresos, los gastos y el futuro del lugar.

Ingresos, gastos y futuro

“En lo que a los ingresos se refiere depende del mes. Hay épocas con más trabajo como puede ser el otoño o el invierno y otras en las que la actividad baja bastante, como el verano. En estos meses estivales la gente se va de vacaciones a los pueblos y con el calor sale tarde y se va al centro”, explica el dueño del Bar Salmantino.

En lo que tiene que ver con los gastos afirma que “cada vez está todo más caro” y que es “complicado, de cara al cliente, subirle los precios” aunque en ocasiones “no queda otra”, explica mientras señala que “más del 50% de los ingresos se va en impuestos”.

“Veo el futuro muy complicado. Los negocios de toda la vida, familiares como el nuestro, podemos sobrevivir, pero cada vez es más complicado y se puede ver como cierran diferentes negocios, sobre todo en los barrios”, añade.

Javier se marca el objetivo “claro” de “mantener el negocio como hasta ahora y hasta su jubilación” y finaliza asegurando que “ojalá todo pueda ir a mejor y con más facilidades para poder continuar”.