Roque Herreros Salazar posa orgulloso con el título C2 (Proficiency) en inglés en los pasillos del Colegio San José de Valladolid

Roque Herreros Salazar posa orgulloso con el título C2 (Proficiency) en inglés en los pasillos del Colegio San José de Valladolid Ángel Pisano

Valladolid

Roque, el niño prodigio del San José con un nivel de inglés nativo: "Quiero ser ministro"

Con 13 años ha obtenido la certificación C2 (Proficiency), la más alta que existe para el Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas: "Empecé viendo vídeos en YouTube de Titanic".

Más información: Castilla y León, notable en inglés: octava comunidad con mejor nivel de España

Publicada
Actualizada

En la conversación no faltan las referencias a los videojuegos o a YouTube. Tampoco pasa por alto que uno de sus referentes sea Carlos Acutis, el primer santo 'milenial' de la historia, a quien rezó antes del examen. A fin de cuentas, Roque Herreros Salazar (24-1-2013, Valladolid) no deja de ser un niño, aunque desprenda una madurez intelectual más propia de una persona adulta.

Con 13 años ha obtenido la certificación C2 (Proficiency) en inglés, la más alta para el Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (MCER). Esto le acredita un dominio excepcional del idioma, que equivale a un hablante nativo con un nivel cultural alto. No existen más titulaciones por encima, ha llegado al máximo.

Ataviado orgulloso con el uniforme de su colegio y con el título que hoy da motivo a esta entrevista a resguardo en un sobre, Roque llega junto a sus padres, Amalia y Gonzalo, a las puertas de la icónica fachada del San José, en la Plaza de Santa Cruz, donde se ha citado con este periódico.

"Empecé de una forma curiosa, ya que tenía acceso a YouTube y comencé a ver vídeos en inglés de Titanic, es raro, pero así nació mi pasión por el idioma", relata en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Paralelamente, el itinerario académico del Colegio San José comienza a introducir el segundo idioma a una edad muy temprana, lo que facilitó la familiarización de Roque con el inglés.

Para llegar hasta el C2, el menor vallisoletano ha tenido que ir obteniendo previamente los niveles anteriores. Lo ha hecho, eso sí, "un poco más avanzado que al resto", ya que, mientras habitualmente se preparan las titulaciones de una forma bienal, él lo ha hecho año a año.

Roque posa orgulloso con el título en el patio del Colegio San José.

Roque posa orgulloso con el título en el patio del Colegio San José. Ángel Pisano

Roque, cuya inocencia propia de un niño no frena tampoco sus aspiraciones profesionales y ya orienta su futuro "a la política, a lo mejor a ser ministro o algo de eso", entiende el inglés no solo como una herramienta formativa, sino que también lo considera un hobby.

"Es interesante poder hablar con diferente gente. Al hacerlo en español puedes hacerlo con medio mundo, pero si hablas inglés ya tienes la puerta abierta para hacerlo con cualquier persona que te propongas", precisa rotundamente.

Además de la preparación tanto en el San José como en academias externas y extraescolares, gran parte del éxito de Roque en el idioma viene dado por los videojuegos. "Me ha ayudado ver vídeos y jugar juegos en inglés. Lo más importante del idioma es aprender vocabulario", explica.

"La gente se queda sorprendida"

Roque ni proviene de una familia de Reino Unido, América o cualquier otro país de habla inglesa. Es más, ningún familiar tiene un nivel tan alto en el idioma como el suyo. "Mi madre habla medianamente bien inglés y mi padre no habla nada", recalca.

Es esta, la propia capacidad innata por haber logrado este nivel, lo que ha sorprendido a todo el que ha conocido a Roque. "He estado una vez en Inglaterra, dos semanas de viaje, y la gente me preguntaba si era de allí. Se quedaban sorprendidas porque tuviera tanto nivel", recuerda.

Para el joven, lo más difícil de todo ha sido "aprender cómo formar las frases bien". "Mucha gente piensa que se forman como el español, pero muchas veces es totalmente al revés y eso cuesta mucho", señala.

Por otro lado, hace especial hincapié en el vocabulario. "Hay muchísimas cosas que aprender y todos los días te quedas con una palabra que no sabes lo que significa", puntualiza.

La maestría de Roque con el inglés alcanza todos los ámbitos. Hasta el punto de que le parece "sencillo", de forma general, a toda persona que le hable en el idioma. "Alguna vez he hablado con algún escocés de muy al norte que casi no se le entiende, pero normalmente tanto de Estados Unidos como de Reino Unido o Australia, la gente habla muy bien y no cuesta mucho entenderles, es fácil", aclara.

Él ya se ha convertido en un referente dentro del colegio para sus compañeros, ya que estos recurren a él para pedirle ayuda, hacer algún esquema o explicarles cómo hacer parte de un examen.

Aparte de inglés, Roque también está aprendiendo alemán en una academia y francés en el colegio. Le llaman la atención, a mayores, el ruso y el polaco. Pero estos dos últimos prefiere dejarlos "para más adelante" porque si no se va a "liar con los idiomas", reconoce entre risas.

Roque siente que tiene, de alguna manera, una capacidad innata para haber aprendido a este nivel. Pero aclara que "luego también hay que esforzarse por seguir aprendiendo".

"No me estresé mucho"

A pesar del nivel de la prueba, el joven alumno del San José admite que el día del examen lo vivió con tranquilidad. Además, se encontró con una prueba con una dificultad menor de la que se esperaba. "No me estresé mucho, son casi cuatro horas y por alguna razón las partes no me parecieron tan difíciles como pensaba que iban a hacer", recuerda.

La que recuerda con una mayor dificultad y en la que sacó, precisamente, una menor nota, fue en el reading. "Los temas que te ponen son muy complejos. Me tocó un texto que hablaba sobre un libro del 1800 y tenía que explicar con muchísimo vocabulario que, aunque hayas estudiado, no vas a conocer. A lo mejor para gente más mayor no, pero para mí se me hizo bastante difícil", asegura.

Roque con el título a las puertas del Colegio San José.

Roque con el título a las puertas del Colegio San José. Ángel Pisano

Pero, precisamente, el tribunal evaluador y los profesores es esto lo que más destacan de Roque. "La madurez y el nivel intelectual que hay que tener para sacar la certificación va más allá del nivel de idioma. Son textos que requieren una argumentación para más adultos. Confiaban en la capacidad de Roque, pero no deja de ser alucinante", destacan desde el propio Colegio San José.

El pequeño todavía recuerda las reacciones de los presentes, el día del examen, cuando llegó al aula. "Se quedaron con cara de 'este se ha confundido de sitio'. Luego cuando estuve hablando con ellos les fui explicando y se sorprendían", precisa.

Alcanzada ya la excelencia, Roque ahora lo que intentará es seguir practicando el inglés, jugando a videojuegos especialmente, porque considera que es importante "no dejar que se te oxide el idioma".

"Es lo que le pasa a mucha gente, lo aprende, lo deja varios años sin utilizarlo y al volver le cuesta más", zanja Roque, el niño prodigio del San José con un nivel de inglés nativo a los 13 años, antes de que su madre presuma orgullosa al despedirse de que "seguro que no es la última entrevista" con EL ESPAÑOL de Castilla y León.