A la izquierda, Pedro Porro celebrando el gol ante Austria y, a la derecha, el día de su presentación con el Pucela en 2019.
El pasado blanquivioleta de Pedro Porro, goleador de España: del ostracismo en Pucela al estrellato mundial
El lateral pasó por la disciplina del Real Valladolid en la temporada 19/20, pero Sergio González apenas le dio minutos relegándole por detrás de Javi Moyano.
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Hace no tanto que el Real Valladolid tenía jugadores en activo disputando las principales competiciones de selecciones. Sin embargo, ahora hay que recurrir a la hemeroteca para encontrar a alguno de esos futbolistas que han vestido la blanquivioleta.
Uno de ellos, el único que hay en estos momentos en la selección española, es uno de los nombres propios de la victoria de este pasado jueves ante Austria en dieciseisavos de la Copa del Mundo 2026. Hablamos de Pedro Porro, quien pasó por la disciplina pucelana en la temporada 2019/2020.
Goleador en el día de ayer, tras un gran cabezazo al borde del área pequeña que puso el 2-0 para la tranquilidad de los seguidores de nuestra selección, su corta estancia en Valladolid, sin embargo, no fue del todo bien.
Y es que Porro, que llegó a Pucela con la vitola de ser uno de los carrileros derechos más prometedores del panorama mundial, apenas contó con protagonismo. Sergio González, entrenador blanquivioleta entonces, no fue proclive a darle minutos para dárselos antes al veterano Javi Moyano.
El lateral extremeño apenas jugó 15 partidos con el Real Valladolid, divididos en 13 en liga y dos en Copa del Rey. El total de minutos jugados supera levemente los 900. Un protagonismo prácticamente nulo a pesar de que, además, justo el año anterior había sido uno de los jugadores más destacados del Girona FC.
Su nivel en Primera División estaba más que demostrado, pero Sergio González aún así no vio el potencial necesario en el defensor. Porro estuvo en el Real Valladolid en calidad de cedido procedente del Manchester City, pero los pucelanos mantenían una opción de compra sobre el jugador.
Finalmente, esta no fue ejecutada y Pedro Porro abandonó el Real Valladolid tras una etapa meramente testimonial. La sensación entre la afición, desde entonces, es que no se aprovechó a un jugador que estaba llamado a ser uno de los hombres fuertes en el fútbol nacional.
El tiempo les ha dado la razón. Tras su paso por Pucela, Porro se marchó cedido al Sporting de Lisboa, donde comenzó, tras recuperar la confianza y tener minutos, a despuntar tal y como se esperaba.
Tanto es así que los portugueses terminaron comprándole en propiedad. Desde ese momento, la carrera del extremeño ha ido in crescendo, alcanzando un valor máximo, según Transfermarkt, de 45 millones de euros, cifra muy por encima de por la que lo podría haber comprado el Real Valladolid.
Desde la temporada 22/23 es jugador del Tottenham, de la Premier League, equipo en el que el español ha sacado su mejor rendimiento y le ha llevado a ser uno de los fijos en las convocatorias de la Selección Española.
Incluso, en veranos anteriores, ha sonado para reforzar a alguno de los equipos más destacados a nivel europeo. De momento, el lateral exblanquivioleta sigue en el equipo inglés, que le ha dado la confianza y el rol que en Pucela no tuvo.
Hoy, su nombre vuelve a figurar en las portadas después de anotar uno de los tres tantos que dieron el pase a octavos para España, que se medirá el próximo viernes, 10 de julio, ante la Portugal de Cristiano Ronaldo.
Mientras tanto, los aficionados del Pucela tienen que conformarse con pensar en lo que pudo ser y no fue, por culpa de unas decisiones que impidieron disfrutar de Pedro Porro como se merecía en la banda derecha del estadio José Zorrilla.