El ministro de Transportes, Óscar Puente, saluda a Teodoro Ortega, portavoz de la Plataformas A-11 Pasos.

El ministro de Transportes, Óscar Puente, saluda a Teodoro Ortega, portavoz de la Plataformas A-11 Pasos. Cedida

Valladolid

La carretera de la muerte abandonada por Puente con 600 fallecidos y 30 años en construcción

Cientos de víctimas y miles de conductores que cada día se juegan la vida en la N-122 con profesores y médicos que renuncian a sus plazas por no pasar por esa vía. El Ministerio de Transportes se defiende con datos y demostrando que es el Gobierno que más ha invertido para que la A-11 sea una realidad, pero sigue sin llegar.

Más información: La Plataforma A11 Pasos pedirá una reunión por carta para transmitir su preocupación ante la "lentitud" en los procesos de la A-11

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Fernando tenía 61 años. Falleció el pasado viernes 19 en un nuevo accidente en la N-122. Su esposa Rosa sufrió heridas de gravedad. Era vecino de Peñafiel (Valladolid), municipio que lleva varios días llorando su muerte. Por desgracia, esas lágrimas son recurrentes y ya casi cotidianas.

Fernando es una cifra más, y van casi 600, de fallecidos en esta carretera de la muerte. Y desgraciadamente, todo hace indicar que no será la última. Cuando recorres esta vía tienes muchos números de participar en la lotería más trágica.

Si una carretera lleva asociada la palabra muerte es mala señal. Pero así es la realidad. La N-122, entre Valladolid, Peñafiel y Aranda de Duero, pertenece desde hace demasiado tiempo a este grupo.

Encendemos el motor del vehículo y comenzamos una ruta por esta calzada que ya se ha acostumbrado a accidentes y fallecidos. Para muchos son números, para las familias son vidas destrozadas del que son culpables históricamente PP y PSOE. No obstante, todas las miradas van dirigidas a Óscar Puente ahora mismo.

La N-122 es una carretera nacional que comunica Aragón con Castilla y León y Portugal a través del Valle del Duero. Atraviesa las ciudades de Soria, Valladolid y Zamora. Es cuando llega a la comunidad castellana cuando todo comienza a ser un despropósito.

En la actualidad, el ministro Óscar Puente aparece como el máximo responsable político del área y el que está impulsando o supervisando los tramos en marcha, aunque el problema, es cierto que viene de gobiernos anteriores y de ambos grandes partidos.

Por eso, más que una sola persona, el retraso es una responsabilidad institucional acumulada del Estado a través de sucesivos ministerios de Transportes

Ahora mismo en el centro de todas las miradas se encuentra el ministro de Transportes. Su llegada hace tres al Gobierno fue vista con esperanza, al tratarse de un hombre de la casa que conocía todo lo que ocurría en esta carretera.

El exalcalde de Valladolid sigue ofreciendo “migajas”, según Teodoro Ortega, portavoz de la plataforma A11 Pasos, pero no se concreta nada. La última migaja ha sido la apertura de 2,4 kilómetros que conectan la A-11 y la N-122 en Castrillo de la Vega (Burgos). Sí, 2,4 kilómetros más. Poco a poco.

Y como siempre, también ha habido anuncio. Avanzó en su visita a Valladolid, que se convirtió en un mitin, que acudirá de nuevo a su provincia para inaugurar gran parte de la A-11, unos 30 kilómetros, que se construyen desde 2019 y 2020.

Ahora bien, ya adelantan que esto “va a ser un caos, si ya lo es el cruce con la incorporación a la 122 en Peñafiel”.

Desde Zamora, en concreto el partido Ahora Decide, también le señalan. “El ministro anuncia millones para la A-11 en Valladolid, Soria y Burgos cuando en Zamora llevamos 25 años esperando a que se inicien las obras de la autovía a la frontera con Portugal”, lamenta la formación localista.

El partido zamorano denuncia además el mal estado de la N-122 entre Zamora y Toro.

Sin embargo, el ministro como es habitual en él, rebate esto con datos. Siempre recuerda que es con el Gobierno de Pedro Sánchez cuando se ha dado un mayor impulso a esta Autovía frente a los 4,93 millones de la época de Rajoy. Y el actual Ejecutivo lleva casi 400 millones de euros, y otros tantos en marcha.

Se trata, por un lado, de los 20,2 kilómetros del tramo entre Tudela de Duero y Olivares de Duero (Valladolid).

Los trabajos de construcción, con una inversión de 105,23 millones de euros, se iniciaron en diciembre de 2019. A ellos se unen los 14,5 kilómetros entre Olivares y Quintanilla de Arriba, cuyas obras arrancaron en noviembre de 2020, con un presupuesto de 127,94 millones.

Por otra parte, se acaba de abrir el enlace de la carretera N-122 en Castrillo de la Vega (Burgos), contratado a la empresa Copcisa en agosto de 2023, con un presupuesto de 15,75 millones para un vial de 2,4 kilómetros. El plazo de ejecución previsto era de 24 meses.

Las obras también están en marcha para construir los 22,3 kilómetros entre Langa de Duero (Soria) y Aranda de Duero (Burgos), con un presupuesto de 180,6 millones, siendo una de las obras en carreteras más destacadas del país por su elevado importe.

Este contrato se formalizó con Obrascon Huarte Lain y ASCH- en diciembre de 2024, con un plazo de ejecución de 37 meses.

Un poco antes, el Ministerio contrató por 7,21 millones el tramo de 1,5 kilómetros para el enlace de San Martín del Pedroso (Zamora) con la frontera con Portugal en la A-11.

El plazo de ejecución que tiene la adjudicataria -Civis Global y Excarvi- para construir este vial es de 12 meses.

El día a día

Cada jornada miles de vehículos, muchos de ellos camiones de gran tonelaje, recorren una vía donde adelantar es todo un reto, una decisión de riesgo que pone en juego la vida. Y siempre la misma pregunta: ¿hasta cuándo?

Durante tres décadas se han sucedido anuncios, proyectos, licitaciones y promesas para convertir este corredor en la Autovía del Duero (A-11). Sin embargo, buena parte del trazado continúa sin ejecutarse mientras van pasando gobiernos y ministros.

La carretera nacional sigue soportando un tráfico cada vez mayor y acumulando accidentes que han marcado a generaciones enteras.

Desde 2018, la plataforma A-11 Pasos intenta que esta reivindicación no caiga en el olvido. Su portavoz, Teodoro Ortega, no duda en señalar a los responsables de una situación que considera inadmisible. Su mensaje es directo: "No faltan recursos. Falta voluntad política".

La plataforma nació con un único objetivo: acelerar la finalización de la A-11 y evitar que la N-122 siga siendo escenario de accidentes mortales.

Teodoro Ortega recuerda que cuando comenzaron su actividad encontraron cierta receptividad institucional, aunque esa esperanza fue desapareciendo con el paso del tiempo.

Imagen del accidente en la N-122 de Valladolid.

Imagen del accidente en la N-122 de Valladolid. Fotografía: Bomberos Diputación de Valladolid.

"Empezamos en 2018. Hemos mantenido reuniones con todos los políticos de turno. Al principio parecía que se ponían las cosas encima de la mesa, pero visto lo visto nos tienen muy olvidados y no toman en cuenta la necesidad de que esta autovía se finalice.

Desde entonces, asegura, la situación apenas ha cambiado. Hay obras en marcha, sí, pero considera que avanzan con una lentitud desesperante.

"Están haciendo algo, pero es insuficiente. No se lo toman en serio. Solo actúan cuando hay muertos. El resto del tiempo parece que los que sufrimos esta carretera somos los únicos a los que nos importa".

Hablar de la N-122 significa hablar de víctimas. La plataforma recuerda continuamente que detrás de cada accidente existen familias rotas y proyectos de vida truncados.

En esta carretera están muriendo gente de la zona, portugueses que avanzan a su país. Mueren camioneros, usuarios particulares y también motoristas, nadie se salva.

Durante la entrevista con EL ESPAÑOL Castilla y León, Ortega recuerda una cifra que resume la dimensión del problema. "Las estadísticas hablan de unas 600 personas fallecidas en estos treinta años. Y este año ya llevamos once". La última, el vecino Fernando.

Más allá del número exacto, insiste en que cada accidente deja una huella permanente. "Cada persona que muere tiene una familia detrás. Muchos de esos accidentes se habrían evitado si hubieran hecho su trabajo."

Ortega tiene claro quiénes son los culpables de las muertes y de los accidentes, por eso habla de responsabilidades.

"Los responsables son los políticos. Si hubiera voluntad política esto estaría solucionado hace tiempo".

En su opinión, el problema no pertenece a un único partido ni a una sola administración.

"La culpa es de todos. Gobierno, Junta, Diputación, alcaldes... todos se echan la culpa unos a otros mientras nosotros seguimos jugándonos la vida", asegura.

Su crítica también alcanza a los representantes autonómicos. "Los políticos de Castilla y León deberían defender esta tierra cuando van a Madrid. En lugar de eso se limitan a decir que sí a todo. Se olvidan de por qué están ahí".

Montaje con Óscar Puente y el estado de la N-122

Montaje con Óscar Puente y el estado de la N-122

Una carretera convertida en un riesgo diario

Para quienes utilizan la N-122 cada día, la preocupación comienza incluso antes de arrancar el coche.

El portavoz de A-11 Pasos conoce bien esa realidad porque recorre habitualmente este trayecto entre Peñafiel, Valladolid y Aranda.

Describe una carretera llena de baches, con un firme deteriorado y donde el intenso tráfico pesado obliga continuamente a realizar adelantamientos complicados.

"Ahora mismo ir de Peñafiel a Valladolid exige mucha paciencia. No adelantas a cuatro camiones, adelantas a veinte".

Ese aumento del tráfico es una de las mayores preocupaciones de la plataforma.

Hace apenas unos años circulaban alrededor de 900 camiones diarios. Según Ortega, actualmente esa cifra podría rondar los 2.000.

El resultado es un recorrido donde cualquier error puede acabar en tragedia. "O te juegas la vida adelantando o te resignas a ir detrás de un camión durante kilómetros".

Retrasos que parecen no tener fin

Uno de los principales focos de preocupación es el tramo aún pendiente de la A-11.

Aunque algunos sectores podrían abrir próximamente, la plataforma teme que el verdadero cuello de botella continúe durante muchos años.

Ortega explica que el tramo entre Quintanilla de Arriba y Peñafiel sigue siendo una incógnita.

"Nos dijeron que estaría terminado este año, luego que en diciembre... pero ya no nos creemos nada".

La preocupación aumenta porque cuando entren en servicio otros tramos de la autovía, todo el tráfico volverá a concentrarse precisamente en esos cuarenta kilómetros pendientes.

Reclamación para construir la A-11

Reclamación para construir la A-11 Cedida

"Si ahora esto ya es un caos, cuando llegue todo el tráfico que viene de Portugal será muchísimo peor".

La N-122 no solo afecta a quienes circulan por ella. En Peñafiel atraviesa literalmente el municipio y condiciona la vida cotidiana de miles de vecinos.

Cruzar de un lado a otro implica convivir con un tráfico constante de vehículos pesados.

"Hay pasos de peatones, pero algunos conductores los respetan y otros no. Hay incidentes prácticamente todos los días", lamenta a este medio.

La plataforma considera que esta situación será aún más peligrosa cuando aumente el flujo de vehículos.

Sin médicos o profesores

Las consecuencias no son únicamente de seguridad vial. Según Ortega, la falta de una infraestructura moderna dificulta incluso la llegada de profesionales a la comarca.

"Muchos médicos y profesores evitan venir porque no quieren recorrer esa carretera todos los días".

Afirma que numerosos trabajadores solicitan el traslado en cuanto tienen oportunidad.

"Es un problema añadido para una comarca que ya necesita atraer población"

Uno de los mensajes que más repite durante la conversación es que el problema no es económico. Considera que el Estado destina grandes inversiones a otras infraestructuras mientras la A-11 continúa esperando.

"Estamos hablando de cantidades importantes, pero para el presupuesto del Estado no son nada. Lo que falta es voluntad política"

Esa sensación de abandono provoca una creciente frustración. "Nos toman el pelo", insiste casi con rabia.

Años de movilizaciones sin respuesta

Desde su creación, la plataforma ha organizado concentraciones, cortes de carretera, marchas lentas y reuniones con todas las administraciones. Incluso algunas con mucha imaginación, como la de repartir máquinas de obras de juguetes a los políticos por si cogían la indirecta para comenzar con las obras.

Sin embargo, Ortega reconoce que el cansancio empieza a hacer mella. "Te cansas de protestar y que no sirva para nada".

Recuerda que incluso solicitaron medidas provisionales para mejorar la seguridad, como radares o semáforos en Peñafiel. "Nos dijeron que lo iban a estudiar. Deben de ser muy malos estudiantes porque seguimos esperando".

Quienes recorren habitualmente la N-122 conviven con una sensación difícil de explicar a quien no la utiliza.

La niebla en invierno, la presencia de animales, el firme deteriorado y el tráfico pesado convierten cualquier desplazamiento en una fuente constante de tensión.

Muchos vecinos reconocen que incluso modifican sus rutas para evitar esta carretera, aunque ello suponga recorrer más kilómetros.

Una reivindicación que no desaparece

Después de siete años al frente de la plataforma, Teodoro Ortega asegura que seguirá reclamando la finalización de la A-11, aunque reconoce el desgaste que supone luchar contra una administración que, a su juicio, nunca ha priorizado este proyecto.

Su conclusión resume lo que piensan muchos vecinos de la Ribera del Duero. "Nosotros no tenemos dinero ni máquinas para arreglar la carretera. Lo único que podemos hacer es sacar a la luz la miseria política que hay detrás de este problema".

Una de las múltiples concentraciones que se han hecho para reclamar la A-11

Una de las múltiples concentraciones que se han hecho para reclamar la A-11 Cedida

Mientras tanto, la N-122 continúa siendo una de las grandes asignaturas pendientes de las infraestructuras en Castilla y León. Cada nuevo accidente devuelve el debate a la actualidad durante unos días. Después llega el silencio, las promesas vuelven a repetirse y los conductores siguen recorriendo una carretera donde la paciencia ya hace mucho tiempo que se agotó.

Los vecinos de la Ribera del Duero llevan décadas escuchando las mismas promesas. Mientras la Autovía del Duero avanza lentamente, la N-122 continúa soportando un intenso tráfico de camiones y una larga lista de accidentes.

El portavoz de la plataforma A-11 Pasos, Teodoro Ortega, denuncia que el verdadero problema no es económico, sino político: "Solo hace falta voluntad".