Rubo Criado durante una de sus sesiones como DJ.
Rubo (27), de DJ en su terraza en el covid a las mejores salas del mundo: "He ido a EEUU, Malta o Roma, pero la noche es solitaria"
El vallisoletano se convirtió pronto en una figura internacional dentro de un sector, el cual reconoce que hay cosas buenas y malas: "Está muy bien que te paguen los vuelos, pero la noche es muy solitaria".
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El confinamiento durante la pandemia de covid trajo consigo, al menos, mucho tiempo libre. Ante la falta de relaciones sociales, hay quienes optaron por buscar nuevos hobbies en sus casas. Uno de ellos fue Rubén Criado García (27-5-1999, Valladolid), más conocido como Rubo Criado.
Tras el aplauso sanitario a las 20:00 horas, el joven vallisoletano se probaba en su terraza con una mesa de mezclas que le habían prestado, para entretener a sus vecinos y a él mismo con esta nueva afición que había descubierto. Ahora, seis años después, es una figura internacional que ya ha viajado por algunas de las mejores salas de fiesta del mundo.
"He estado en Malta, Roma y Bolonia (Italia), Augsburgo (Alemania) y Miami (Estados Unidos)", explica en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León a pocas semanas de iniciar un nuevo tour veraniego que le llevará a la discoteca número 20 del mundo en el país maltés o a Nueva York en octubre, entre otros destinos.
A sus 27 años, Rubo es ya una realidad dentro del panorama de los DJ no solo en España, sino que está abriéndose hueco dentro del mercado internacional.
Es, además, la principal figura de la fiesta 'Castigo', una promotora vallisoletana que cada cierto tiempo organiza sesiones en la ciudad del Pisuerga y tiene un gran éxito entre el público más joven.
"Mi vida estaba en un limbo"
Allá por 2020, Rubo Criado estudiaba el Grado de Administración de Empresas (ADE) en la universidad. Sus objetivos por aquel entonces pasaban por "acabar, luego un máster y a saber qué pasaba". Mientras tanto, compaginaba sus estudios con ser camarero en un bar nocturno de la calle Paraíso.
"Siempre me he fijado mucho en la música de las discotecas", apunta. Su vida, sin embargo, se encontraba en una especie de "limbo" durante la pandemia. "Antes de que nos desconfinaran no sabía si me iba a dedicar a esto", apunta.
El día a día comenzó a recuperar la rutina y a Rubén le surgió su primera oportunidad como DJ a través de un amigo que era propietario de uno de los bares de noche más famosos de Valladolid.
Desde ahí, su carrera fue in crescendo, hasta tal punto de que rápidamente comenzó a pinchar en la discoteca más grande de Castilla y León, Moss, en Valladolid. "A raíz de ahí ya me veían por otros sitios, en Zamora o Burgos, y empezaron a llamarme de otros sitios de Castilla y León", explica.
Llegó el año 2022 y Rubo Criado inició su carrera nacional con sus primeros viajes a Canarias o Barcelona para pinchar. De la experiencia en España surgieron después las oportunidades internacionales.
Ahora, este verano el joven vallisoletano tendrá Malta, donde ya ha estado en otras ocasiones, o Nueva York como unos de sus destinos. Sobre este último, sus sesiones llegaron hasta allí a través de las redes sociales, donde colgaba vídeos de lo que hacía.
"El tour que me hago este año viene a raíz de la vez que fui a Miami y eso fue porque había un puertorriqueño que tiene una fiesta de reguetón allí, me vio, le gustaban mucho mis vídeos y se enteró de que iba a Estados Unidos de vacaciones", recuerda.
El promotor terminó pagándole un vuelo hasta Miami para que participase en la fiesta y la voz se corrió entre otras salas del país. "Ese chico comentó a más gente de la zona que soy bueno y por eso este año ya me han llamado para hacer el tour", apunta.
Todas estas experiencias, para Rubén, son una "locura y un orgullo". "No puedo expresarlo", aclara. Sus objetivos profesionales pasan ahora por crear su propia marca personal y tener una fiesta propia.
"Espero en algún momento, con mis contactos y experiencia, poder llevar mi propia fiesta por España o quien sabe si por el mundo", desea.
Las sesiones de Rubén están definidas por aglutinar a un gran público a través de la música comercial, en una mezcla entre reguetón, underground latino y español. "Intento que le guste a todo el mundo que sea fan de la música latina y urbana", señala.
Momentos de soledad
Pero como todo en esta vida, aunque pueda parecer una vida de rosas, el mundo del DJ por la noche tampoco es jauja. Rubén es consciente de que con esta profesión vive muchos momentos "en soledad".
"Te tiene que gustar mucho porque es muy sacrificado. Y tienes que ponerte tú tus límites y controlarte porque tienes acceso a muchas cosas buenas y malas de la noche", puntualiza.
Este mismo verano, por ejemplo, tendrá 15 días de viajes con 10 destinos en España en los que "todo parece muy bonito, ir a la playa, te pagan los vuelos, pero estás solo".
"Me paso 1.000 días de verano solo. Hay momentos que te reconfortan mucho, trabajas divirtiéndote, pero tiene su parte mala como todo", reconoce.
En cualquier caso, Rubén Criado representa una forma itinerante de vivir, en la que lleva a Valladolid allá por donde vaya. Lo hace, además, adaptándose a lo que demanda el público. Es más, no descarta explorar otros estilos para sus sesiones en un futuro.
"Cada vez me gusta más la electrónica y creo que se me da bien. Me he formado un poco, con el tiempo lo haré más y no lo descarto", zanja el DJ que comenzó en una terraza durante el covid y es ahora una figura internacional. De Valladolid al mundo.