Una terraza de la plaza Mayor de Valladolid

Una terraza de la plaza Mayor de Valladolid

Valladolid

Valladolid cambia las normas: las terrazas de la Plaza Mayor sin mamparas, soportales libres y más ordenadas

El Ayuntamiento impulsa la primera ordenación integral porque esta “zona no puede ser un almacén” de los hosteleros. Se abre un periodo de alegaciones.

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La pandemia cambió por completo la forma de entender el espacio público. Las terrazas ganaron protagonismo durante los años del covid, convirtiéndose en una herramienta fundamental para sostener la actividad hostelera y permitir la convivencia social en tiempos de restricciones.

Sin embargo, seis años después, el Ayuntamiento de Valladolid considera que ha llegado el momento de recuperar cierto equilibrio y avanzar hacia una “normalidad”.

Para que permita compatibilizar la actividad económica con el uso ciudadano de espacios tan emblemáticos como la Plaza Mayor.

El concejal de Tráfico y Movilidad del Ayuntamiento de Valladolid, Alberto Gutiérrez Alberca, ha presentado este martes la nueva propuesta de ordenación de terrazas para la Plaza Mayor.

Se trata de un documento técnico cuyo decreto de aprobación inicial queda firmado hoy mismo y que abrirá ahora un periodo de exposición pública y alegaciones.

La iniciativa forma parte de un proyecto más amplio denominado “Plaza Mayor 360”, que también contempla actuaciones relacionadas con el cableado, el mobiliario urbano, la reubicación de pantallas.

También la instalación de banderolas en farolas y un futuro proyecto de alumbrado artístico impulsado por el Ayuntamiento en colaboración con la Fundación Iberdrola, previsto para finales de septiembre.

Tal y como explicó el concejal, “la propuesta nace con un objetivo claro: garantizar que el espacio público siga teniendo un uso común preferente, equilibrando la actividad hostelera con la convivencia vecinal, la movilidad peatonal y la calidad urbana”.

La nueva regulación plantea una racionalización de las superficies ocupadas, mejoras en accesibilidad universal y una adaptación de las autorizaciones a la normativa vigente.

Incorporando además criterios de seguridad y protección civil, especialmente en materia de evacuación y acceso para vehículos de emergencia.

Entre las principales medidas destacan la limitación de la ocupación global de terrazas a un máximo del 15% de la superficie total de la Plaza Mayor.

La obligación de mantener libres los soportales y corredores de evacuación; la garantía de itinerarios peatonales accesibles de al menos 1,80 metros.

La adecuación de las terrazas a las dimensiones de cada establecimiento y la eliminación de elementos que generan un mayor impacto visual, como cerramientos, cortavientos, toldos de cubrición o instalaciones auxiliares.

También se incorporará la obligatoriedad de módulos accesibles en terrazas de mayor tamaño y se establecerán criterios comunes para el mobiliario y las condiciones estéticas, con el objetivo de proteger la imagen patrimonial y singular de la Plaza Mayor.

La actuación afectará a las terrazas actualmente autorizadas tanto en la Plaza Mayor como en embocaduras y zonas de evacuación, alcanzando un total de 22 expedientes, además de otros procedimientos que todavía están en tramitación.

“No estamos planteando una medida contra las terrazas ni contra la hostelería. Estamos planteando una ordenación que garantice que un espacio tan singular como la Plaza Mayor siga siendo compatible con la actividad económica, con la convivencia, con la accesibilidad y con el disfrute de todos los ciudadanos”, defendió Gutiérrez Alberca.

Sin obligación inmediata

Durante la presentación, el Ayuntamiento quiso lanzar un mensaje de tranquilidad al sector hostelero. El concejal aclaró que esta fase inicial no supondrá, de momento, una inversión obligatoria para los establecimientos.

“No es el momento de esa fase. El mobiliario actual cumple y no es cuestión de que tengan que cambiarlo”, señaló.

La normativa será de aplicación durante todo el año, aunque el Consistorio tendrá en cuenta situaciones especiales como la Semana Santa o las ferias.

En estos eventos se mantendrán determinadas autorizaciones temporales, aunque priorizando siempre los corredores de evacuación y la liberación de accesos.

El Ayuntamiento prevé un plazo aproximado de dos meses para avanzar en la implantación de las medidas más concretas una vez concluya el periodo de alegaciones.

Respecto al régimen sancionador, el concejal recordó que dependerá de la gravedad de las infracciones y que las sanciones ya están recogidas en la ordenanza municipal.

“Hemos incoado varias sanciones por cables. La máxima sanción puede llegar a la retirada de licencia”, advirtió.

Mamparas y separadores

Uno de los aspectos que más debate genera es el relacionado con mamparas y separadores. El Ayuntamiento reconoce que parte del sector hostelero considera estos elementos imprescindibles, especialmente para proteger del viento o del sol.

“Hemos hablado con una representación de hosteleros de la Plaza Mayor y algunos nos han pedido que se permitan ciertos aspectos que hemos consensuado”, explicó el concejal, poniendo como ejemplo las mesas altas o determinados anclajes de sombrillas.

Sobre las mamparas, Gutiérrez reconoció que “tienen menos viento y consideran que son imprescindibles”, aunque recordó que el Consistorio quiere liberar los soportales y que, además, “muchas mamparas no se están manteniendo correctamente y se utilizan simplemente como separadores”.

Aun así, el Ayuntamiento deja abierta la posibilidad de estudiar alegaciones durante el proceso de información pública.

En cuanto al mobiliario, el objetivo no será imponer una uniformidad absoluta, aunque sí fijar unos criterios comunes mínimos.

El plástico o la publicidad excesiva en mesas y sillas son algunos de los elementos que no encajan en el nuevo modelo estético planteado para la Plaza Mayor.

El concejal también insistió en que “la Plaza Mayor no puede ser un almacén”, lamentando situaciones de acumulación de mobiliario y comportamientos incívicos por parte de algunos establecimientos.

Los hosteleros piden flexibilidad

El presidente de la Asociación Provincial de Hostelería de Valladolid, Jaime Fernández, aseguró que el sector lleva más de un año trabajando con el Ayuntamiento en esta regulación.

“Tenemos muy claro que después del covid todo se transformó. Eso implicó muchos cambios y ahora hay molestias”, afirmó.

Fernández valoró positivamente que el proceso comience en la Plaza Mayor, aunque avanzó que presentarán alegaciones para adaptar algunos aspectos a las necesidades concretas de cada negocio.

“Cada establecimiento tiene una forma de trabajo. Por ejemplo, lo de quitar los separadores habría que analizarlo, especialmente en días concretos de sol”, señaló.

El representante hostelero también reclamó contundencia frente a quienes incumplen las normas. “El que no cumpla, que se le sancione. No valen términos medios, porque evitamos que justos paguen por pecadores”, manifestó.

Además, pidió que no se responsabilice únicamente a la hostelería de los problemas de convivencia en el centro de la ciudad. “En lugar de criticar a la hostelería, que se miren los botellones. No quiero que la hostelería sea siempre el centro de todas las críticas”, añadió.

Los vecinos celebran el inicio de la reordenación

Desde la asociación vecinal de la zona centro, su presidente, Juan Fernández, mostró su satisfacción por el paso dado por el Ayuntamiento.

“Queremos agradecer a la Concejalía este paso importante en el camino hacia la ordenación de terrazas después del covid”, afirmó.

El representante vecinal considera que actualmente existe “un desorden que provoca perjuicios a los vecinos” y expresó su deseo de que esta regulación se extienda progresivamente al resto de la ciudad.

La arquitecta Yolanda Domínguez ha sido la encargada de elaborar y presentar el informe técnico que sirve de base para esta nueva normativa.

Con la apertura del periodo de audiencia de diez días para los establecimientos afectados y veinte días de información pública para ciudadanos y colectivos, el Ayuntamiento inicia ahora una fase participativa en la que se decidirá cómo será el futuro modelo de terrazas de la Plaza Mayor de Valladolid.