Manasés y Janeth en el Bar España de Medina de Rioseco.

Manasés y Janeth en el Bar España de Medina de Rioseco. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Valladolid

Manasés y Janeth, dueños de un restaurante de pueblo: “La brocheta de lechazo a 16 € es nuestra especialidad”

El matrimonio ha cogido las riendas del Bar España y quiere “administrar la felicidad de los comensales” cuando entren a su establecimiento hostelero.

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Medina de Rioseco alberga un importante patrimonio cultural y está declarada como Conjunto Histórico Artístico. La localidad vallisoletana es todo un referente en lo que tiene que ver con la Semana Santa.

En la actualidad, y según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el municipio pucelano cuenta con una población de 4.617 habitantes.

Allí viven Manasés y Janeth, un matrimonio que ha decidido lanzarse a la aventura de coger las riendas del Bar España que se ubica en el lugar. Tras un traspaso, abrieron sus puertas con su nueva propuesta el pasado 8 de mayo.

La brocheta de lechazo a 16 euros es nuestra especialidad. La haremos solo el fin de semana”, explica Manasés Jiménez Bezos a EL ESPAÑOL de Castilla y León, hablando de un establecimiento hostelero que cuenta con una gran variedad de propuestas.

Imagen de la brocheta de lechazo del Bar España en Medina de Rioseco.

Imagen de la brocheta de lechazo del Bar España en Medina de Rioseco. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Su vida

“Me defino como una persona observadora, curiosa y que está atenta, siempre, al detalle. Tuve una infancia feliz, con sus altibajos, pero marcada por las ganas de descubrir cosas nuevas”, explica, en declaraciones a este periódico, Manasés Jiménez Bezos.

Nuestro entrevistado nació en Medina de Rioseco y vive en la Ciudad de los Almirantes. Tiene 40 años y es graduado en Filosofía y cuenta con un grado profesional en Música en el Conservatorio de Valladolid y otro en Dirección de Cocina, conseguido en la Escuela de Cocina Diego de Praves.

Suma 15 años en el mundo de la hostelería y es amante de tocar el saxofón, además de leer y escribir. Le apasiona todo lo relacionado con la cultura.

Desde pequeño siempre fui muy inquieto y aventurero. Buscaba aprender, explorar y vivir nuevas experiencias. Algo que, con el tiempo, también ha influido en mi forma de trabajar y de emprender. De pequeño me visualizaba como biólogo”, confiesa.

Con 18 años comenzó en el mundo de la hostelería para ganar dinero y aprovechar esos ingresos para el verano y ya suma 15 de experiencia en un sector duro y muy exigente.

El Bar España en Medina de Rioseco

“La idea de coger las riendas del Bar España llega cuando me despidieron de mi último trabajo. Sabía que quería tener algo propio. Había llegado el momento de emprender junto a mi mujer Janeth. Lo llevamos juntos. El haberme casado y saber que voy a compartir esta aventura con ella también influyó”, explica nuestro entrevistado.

Recuerda que hace años colaboró con la apertura del local hostelero que llevaron a cabo los dueños anteriores y se “dio cuenta del potencial del local y todas sus posibilidades”. Se ubica en la calle Cárdenas Carlos Amigo 2 del municipio vallisoletano.

Imagen de Manasés y Janeth en su Bar España.

Imagen de Manasés y Janeth en su Bar España. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

“Desde que tengo uso de razón recuerdo que este era un bar muy conocido y querido por todos. Nosotros inauguramos el 8 de mayo con la invitación a un vino español y degustación de los alimentos que ofrecemos en el bar. Fue un traspaso. Antes se llamaba Bar España 2.0 y nosotros cambiamos a Bar España”, añade Manasés.

Todo en un espacio de 130 metros cuadrados, sin contar la cocina ni la barra, donde, de momento, trabajan el propio Manasés, su mujer y socia Janeth, Paola, la hermana de nuestro entrevistado que apoya como extra y Daniel, otro camarero.

Su propuesta

Queremos ofrecer una propuesta variada y pensada para distintos momentos del día. Mantenemos la esencia del bar de toda la vida, con raciones y tapas tradicionales para compartir como ensaladilla, croquetas, tigres o mejillones, entre otras”, explica.

Además, los fines de semana apostarán por un vermú “más especial” con “algunas propuestas algo más elaboradas y sofisticadas” como “la brocheta de lechazo, la sepia a la plancha y los chipirones al brandy”.

Contarán con desayunos que están pensados para los miércoles de mercadillo con precios que oscilarán desde los 2.50 euros hasta los 6. Nos podemos encontrar el clásico croissant a la plancha con mantequilla y mermelada y también un brioche de pollo rebozado con lechuga y huevo cocido.

Además, por las noches, los fines de semana, también quieren dar a su bar un “toque más informal y divertido” incorporando “comida rápida mexicana como tacos, quesadillas y nachos” pensados para compartir “en un ambiente desenfadado”.

La brocheta de lechazo a 16 euros es nuestra especialidad. La haremos solo el fin de semana. La elaboramos con mucho cuidado. El lechazo previo paso por la plancha estará envasado al vacío con un adobo suave de ajo y aceite de oliva de Valdecuevas con una cocción de 10 horas al baño María y a 60º con roner para obtener una carne mucho más tierna, jugosa y llena de sabor”, explica Manasés.

No se olvida tampoco de esos suculentos chipirones al brandy con una receta heredada de Luis Santamaría. Los precios de esas raciones y elaboraciones oscilarán entre los 5,50 y los 16 euros de la citada brocheta.

Sus sabrosos tacos.

Sus sabrosos tacos. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Una nueva aventura

“No me da miedo esta nueva aventura. Sí respeto. Como diría Ulises: “Más vale prudencia que temeridad”. Los vecinos me han animado mucho y estoy agradecido por ello. La opinión popular inicial, respecto a lo que ofrecemos, es muy satisfactoria y estamos muy contentos”, asegura nuestro entrevistado.

Sobre la dificultad para sacar adelante un negocio hostelero en un municipio apunta que “es tan complicado como cualquier otro negocio” y señala que “se puede vivir de ello”.

“El bar cerró en abril y en mayo, tras el traspaso, lo abrimos nosotros. Veo el futuro muy prometedor. Tengo claro que, con constancia y esfuerzo, cualquier actividad es próspera”, afirma.

Su objetivo y deseo pasan por “gestionar y administrar la felicidad de los comensales cuando entren a su casa”.

Seguro que lo consiguen.