Foto de la parcela donde se va a construir la hidrogenera

Foto de la parcela donde se va a construir la hidrogenera

Valladolid

El barrio vallisoletano de Puente Jardín gana la batalla: no se construirá la hidrogenera, la primera de Castilla y León

La proyectada instalación no seguirá adelante después de que los propietarios de la parcela hayan decidido cancelar la iniciativa tras las gestiones realizadas por el Ayuntamiento de Valladolid y la presión vecinal, adelantada por este medio.

Más información: La primera hidrogenera que llegará a Castilla y León causa malestar entre los vecinos de un barrio de Valladolid

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El barrio vallisoletano de Puente Jardín ha logrado finalmente su objetivo.

La proyectada instalación de una hidrogenera en la calle Frambuesa no seguirá adelante después de que los propietarios de la parcela hayan decidido cancelar la iniciativa tras las gestiones realizadas por el Ayuntamiento de Valladolid y la presión vecinal.

Una decisión que llega casi dos meses después de que EL ESPAÑOL Castilla y León adelantara en exclusiva, el pasado 9 de abril, la inquietud creciente existente entre los residentes por la futura construcción de esta infraestructura energética, llamada a convertirse en la primera hidrogenera pública de Castilla y León.

El concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Valladolid, Ignacio Zarandona, ha mantenido esta mañana una reunión con representantes de la Asociación de Vecinos de Puente Jardín.

Lo ha hecho para abordar la preocupación generada en el barrio ante la posible implantación de esta instalación.

Durante el encuentro, el edil ha explicado el marco administrativo que regula este tipo de proyectos.

Y ha recordado que el Ayuntamiento debe actuar conforme a la normativa urbanística y al planeamiento vigente, atendiendo a todos los requisitos legales exigibles.

No obstante, Zarandona también trasladó a los vecinos que el Consistorio había mantenido reuniones discretas con los propietarios de la parcela.

Lo hizo para transmitir tanto la preocupación municipal como el rechazo vecinal existente en la zona, pese a que todavía no se había solicitado formalmente licencia urbanística para desarrollar el proyecto.

Fruto de esas conversaciones, los propietarios han optado finalmente por desistir de la construcción de la hidrogenera en Puente Jardín, una noticia que ha sido recibida con alivio entre los residentes y que pone fin a una polémica que había ido creciendo en las últimas semanas.

La noticia supone además la confirmación de la repercusión de la exclusiva publicada por EL ESPAÑOL Castilla y León el pasado mes de abril.

Cuando este medio dio a conocer por primera vez los detalles del proyecto impulsado por la empresa Fisterra en el sector LG5 de la carretera de Burgos.

Aquel proyecto contemplaba una inversión cercana a los siete millones de euros para desarrollar una estación de suministro de hidrógeno renovable destinada especialmente al transporte pesado.

La instalación iba a ocupar una parcela de unos 4.500 metros cuadrados y preveía incluir surtidores de hidrógeno, puntos de recarga eléctrica, aparcamientos y un edificio auxiliar para conductores.

En una segunda fase, además, se proyectaba incorporar dos electrolizadores de tecnología PEM para producir hidrógeno verde mediante electrólisis del agua, alcanzando una capacidad de producción de hasta 3.600 kilos diarios.

Sin embargo, desde que EL ESPAÑOL Castilla y León desveló el proyecto, comenzaron a aflorar las dudas entre numerosos vecinos del entorno, especialmente por el posible aumento del tráfico pesado, el ruido y el impacto sobre una zona que en los últimos años ha experimentado un importante crecimiento residencial.

“La calle Frambuesa está justo en el límite entre la zona industrial y el nuevo desarrollo residencial de Puente Jardín. Cada vez hay más viviendas, más familias, más niños y más mascotas”, explicaban entonces desde la asociación vecinal a este periódico.

Muchos residentes denunciaban además haberse enterado de la existencia de la hidrogenera a través de las informaciones publicadas en medios de comunicación y no mediante comunicación directa del proyecto.

Ahora, casi dos meses después de aquella publicación exclusiva, el proyecto ha quedado definitivamente descartado y los vecinos de Puente Jardín consideran que han conseguido ganar una batalla que veían fundamental para el futuro del barrio.