Jesús Jiménez, director de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería (Comillas ICAI) de la Universidad Pontificia Comillas.
Jesús Jiménez, director de Comillas ICAI: "El objetivo es formar profesionales capaces de transformar la agroindustria"
La escuela refuerza su ecosistema educativo en alianza con Comillas INEA para responder a un sector que demanda ingenieros que puedan "integrar automatización, eficiencia industrial y sostenibilidad en toda la cadena de valor".
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Desde hace un tiempo, el sector agroalimentario, entre los que mayor peso tienen en el PIB en España, afronta una transformación profunda en sus modelos de producción, para lo que se necesita una amplia variedad de profesionales que puedan abordar estos cambios desde una perspectiva integral.
Conscientes de ello, en la Universidad Pontificia Comillas han comenzado el camino para dar respuesta a la demanda del sector, lo que se ha traducido en un nuevo ecosistema educativo que aborda la formación de la nueva generación de profesionales mediante la alianza de Comillas INEA con Comillas ICAI y Comillas ICADE.
Un contexto que da ahora la oportunidad de estudiar el sector agroindustrial desde la mirada de la ingeniería en Valladolid. En Comillas ICAI han afrontado este proceso de reconversión del profesional para convertirlo en uno capaz de integrar automatización, eficiencia industrial y sostenibilidad en toda la cadena de valor, según destaca su director, Jesús Jiménez.
Desde el próximo curso, se inicia una nueva etapa en el ecosistema educativo de la Universidad Pontificia Comillas, de la que formáis parte, ¿Cómo han abordado este nuevo enfoque en Comillas ICAI?
En Comillas ICAI entendemos esta nueva etapa como una oportunidad para reforzar nuestra misión histórica: formar ingenieros capaces de responder a los grandes retos de cada momento. Comillas ICAI nació a comienzos del siglo XX para contribuir a la electrificación y modernización industrial de España.
Aquella visión transformadora sigue hoy en plena vigencia porque vivimos un momento en el que Europa y España afrontan nuevos desafíos estratégicos vinculados a la energía, la digitalización, la sostenibilidad y también a la seguridad y autonomía alimentaria. Y creemos que la ingeniería industrial tiene mucho que aportar ahí.
Por eso abordamos este nuevo enfoque no como una ruptura con nuestra tradición, sino como una evolución natural del compromiso histórico de Comillas ICAI con el desarrollo industrial y tecnológico del país.
Fruto de este proceso ha surgido la alianza Comillas INEA- Comillas ICAI. ¿Cuál es el objetivo de este camino conjunto en la formación de los futuros profesionales agroalimentarios?
La agroindustria ya no puede entenderse como un ámbito aislado o tradicional. Es una industria avanzada, altamente tecnificada y estratégica para el futuro de Europa. Necesita ingenieros capaces de integrar automatización, eficiencia industrial y sostenibilidad en toda la cadena de valor.
Vista aérea del centro de Comillas INEA en Valladolid
Y precisamente ahí la tradición centenaria en ingeniería industrial, tecnología e innovación de Comillas ICAI resulta especialmente valiosa junto a las décadas de conocimiento y vinculación directa con el mundo agroalimentario y el territorio de Comillas INEA.
Con todo, el objetivo es formar una nueva generación de profesionales capaces de transformar la industria agroalimentaria desde una visión integral: con conocimiento técnico profundo, capacidad de innovación y comprensión de los retos sociales y medioambientales asociados al sector.
El resultado es el nuevo Grado en Ingeniería en Tecnologías Industriales, con itinerario en Industria Agroalimentaria. ¿Cómo se estructura esta nueva titulación?
El nuevo Grado en Ingeniería en Tecnologías Industriales, con itinerario en Industria Agroalimentaria mantiene el núcleo sólido y exigente que caracteriza históricamente a la formación industrial de Comillas ICAI. Los estudiantes adquieren una base muy rigurosa en los fundamentos científicos y tecnológicos propias de la ingeniería industrial. A partir de esa base, se incorporan las particularidades de la industria agroalimentaria, abordando toda la cadena de valor agroindustrial.
La idea es que el estudiante no reciba simplemente una formación sectorial, sino una auténtica formación en ingeniería industrial aplicada a uno de los sectores más estratégicos del presente y del futuro.
Se habla de una nueva generación de ingenieros que transforman la industria agroalimentaria. ¿Qué capacidades podrán adquirir los futuros alumnos?
Queremos formar ingenieros capaces de conectar el conocimiento tecnológico con los retos reales de la industria agroalimentaria. Eso significa dominar herramientas avanzadas de automatización, sensórica, IoT, inteligencia artificial, analítica de datos o robotización, pero también comprender cómo se integran en procesos industriales complejos donde la eficiencia, la seguridad alimentaria, la calidad y la sostenibilidad son esenciales.
Además, queremos que esa formación tenga una dimensión muy práctica. Los estudiantes podrán trabajar en laboratorios específicamente diseñados para este itinerario y en entornos reales vinculados al ecosistema agroalimentario, utilizando tecnologías de automatización, monitorización y control aplicadas directamente a procesos reales.
Creemos que la ingeniería se aprende también experimentando, enfrentándose a problemas reales y entendiendo cómo interactúan la tecnología, la industria y el territorio.
Pero junto a esa competencia técnica, en Comillas ICAI y en la tradición educativa de la Compañía de Jesús se da mucha importancia a la formación humana.
Formamos personas competentes, conscientes, compasivas y comprometidas: la tecnología necesita profesionales excelentes, pero también personas capaces de entender el impacto social de lo que hacen y poner la ingeniería al servicio del bien común.
¿De qué manera se aplica la alianza entre Comillas INEA y Comillas ICAI?
La alianza se concreta, sobre todo, en una manera compartida de entender la formación del ingeniero: una formación exigente, muy conectada con la realidad y orientada a resolver problemas complejos del mundo real.
Imagen de una de las clases en Comillas INEA en Valladolid
Comillas ICAI tiene una tradición histórica muy fuerte de aprendizaje experimental y práctico y Comillas INEA aporta algo especialmente valioso: un entorno agroalimentario real donde la formación industrial puede desplegarse de manera natural.
El estudiante no solo trabaja en las aulas o con simuladores, sino también en un ecosistema conectado con instalaciones agrícolas, procesos productivos y tecnologías aplicadas al ámbito agroindustrial.
Eso permite construir auténticos entornos de aprendizaje vivo, donde las diferentes disciplinas de la industria conviven y se aplican a procesos reales en campo. En ese sentido, la alianza va mucho más allá de compartir un plan de estudios: crea un espacio donde industria, tecnología y territorio se integran de manera muy singular.
¿Qué aporta Comillas ICAI a Comillas INEA?
Comillas ICAI aporta, ante todo, una larga tradición de excelencia en ingeniería y una manera muy concreta de entender la formación. Desde hace más de un siglo, el ICAI ha formado profesionales con una preparación técnica muy sólida, pero también con una gran capacidad de liderazgo y compromiso, pensamiento crítico y trabajo en equipo.
Esa combinación de rigor académico, exigencia y formación integral ha hecho que generaciones de ingenieros del ICAI hayan desempeñado un papel muy relevante en el desarrollo industrial español y hoy ocupen posiciones de liderazgo en sectores estratégicos muy diversos. Existe una confianza histórica de la industria en el perfil de nuestros egresados, construida durante décadas a partir de la calidad humana y profesional de quienes se han formado en la escuela.
En ese sentido, la alianza con INEA resulta especialmente valiosa porque une dos instituciones con identidades muy complementarias y con una fuerte conexión con la realidad.
INEA aporta un conocimiento profundo del ámbito agroalimentario y de su relación con el territorio, mientras que el ICAI incorpora toda su experiencia en ingeniería industrial, innovación tecnológica y formación de profesionales capaces de afrontar nuevos retos en entornos complejos y multidisciplinares.
Por supuesto, también existe una aportación importante en el ámbito metodológico. El ICAI siempre ha defendido una enseñanza muy vinculada a la experimentación, los laboratorios y el contacto directo con la tecnología real, y queremos trasladar esa misma cultura académica al desarrollo del nuevo itinerario.
Pero no como algo aislado, sino integrado dentro de un ecosistema agroindustrial vivo que INEA ya conoce muy bien y donde esa formación puede desplegarse de manera especialmente enriquecedora para los estudiantes.
¿A qué retos profesionales podrán hacer frente los egresados de este nuevo grado en un futuro?
Van a enfrentarse a retos enormes y apasionantes. La necesidad de producir de forma más eficiente y sostenible, la automatización de procesos, la digitalización de la cadena alimentaria, la gestión inteligente de recursos, la trazabilidad, la ciberseguridad industrial o la integración de inteligencia artificial en entornos productivos son algunos de ellos.
Además, el sector agroalimentario tiene una importancia estratégica creciente en Europa. Hablamos de resiliencia industrial, de autonomía estratégica y de capacidad para garantizar cadenas de suministro seguras y sostenibles.
Por eso creemos que los ingenieros formados en este ámbito tendrán un papel decisivo en la transformación industrial de las próximas décadas.
¿Qué peso tiene la ingeniería en el presente y futuro del sector agroalimentario?
La ingeniería tiene un papel absolutamente central. La transformación de la agroindustria es, en gran medida, una transformación tecnológica e industrial.
Hoy hablamos de procesos altamente automatizados y de una integración creciente entre industria, datos y sostenibilidad. Todo eso forma parte ya del día a día de muchas instalaciones agroalimentarias que dejaron atrás la visión más tradicional del sector.
Los alumnos de Comillas INEA ahora también podrán formarse en Comillas ICAI en Valladolid
Y además hay un elemento estratégico muy importante. Europa está entendiendo cada vez con más claridad que la industria agroalimentaria forma parte de su autonomía estratégica.
Igual que hace un siglo la electrificación fue decisiva para el desarrollo industrial del país, hoy la capacidad de transformar y asegurar cadenas agroalimentarias eficientes, sostenibles y resilientes será uno de los grandes retos de las próximas décadas