Aficionados del Deportivo de la Coruña en una imagen de archivo.
Valladolid redobla la seguridad ante la invasión deportivista: "Habrá un exceso de gente sin entrada sin acceder al estadio"
El subdelegado del Gobierno avanza que se preparará una zona de festejo para los visitantes en caso de ascenso y avisa a radicales de ambos equipos de sanciones "económicamente duras" si hay incidentes.
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En total son 1.057 entradas las que se han vendido para las zonas visitantes, una habilitada de forma excepcional, para el partido entre el Real Valladolid y el Deportivo de la Coruña. Pero la previsión es que sean muchos más, incluso miles, los aficionados gallegos que se desplacen hasta la ciudad del Pisuerga ante un potencial ascenso.
Y todo esto obliga a que en la Subdelegación del Gobierno se aúnen esfuerzos ya para redoblar la seguridad en una jornada en la que, además, el partido ha sido declarado de alto riesgo.
"Va a haber un exceso de personas que no van a poder acceder al estadio y se va a poner toda la carne en el asador", avanza el subdelegado del Gobierno en Valladolid, Jacinto Canales, en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León.
Los locales jugarán sin objetivos, aminorando en gran parte la tensión que pudiera haber, pero la previsión de una invasión deportivista en Valladolid, con muchos sin entrada, "repercute en que es gente que no está controlada dentro de un recinto".
Canales es consciente de que "el problema es el de siempre, los ultras", por eso su principal preocupación está en lograr embolsar los grupos radicales de ambos conjuntos para evitar que "se busquen y se encuentren".
Ya avanza que la presencia policial se multiplicará en la zona donde habitualmente se reúne este grupo de aficionados locales en las previas de los partidos. Asimismo, está previsto que los visitantes desembarquen, como es habitual, en la Plaza Marcos Fernández, en el barrio de Parquesol, la colina que tiene a sus pies el estadio José Zorrilla.
Este es un extremo, no obstante, que todavía no está confirmado, partiendo de la base de que hasta el viernes no se celebrará la reunión de coordinación de los distintos organismos de seguridad, entre los que está la Policía Nacional y la Policía Municipal.
"En la organización de este tipo de cosas tiene mucho que ver la Policía Municipal porque son los que controlan la ciudad desde este punto de vista", recalca Canales.
En cualquier caso, el objetivo será el mismo. Todos los autocares fletados por el Deportivo de la Coruña pararán en el mismo punto. Desde ahí, los aficionados serán embolsados para ser, llegado el momento, llevados hasta el estadio con protección.
Además de una mayor presencia policial en la ciudad, especialmente en el entorno del estadio, el club también aumentará el número de efectivos de seguridad privada, con el objetivo de evitar altercados.
Más si cabe cuando se están detectando venta de entradas y cesión de abonos a aficionados visitantes en zonas locales. Algo que, según recuerda Jacinto Canales, "no pueden o por lo menos no pueden lucir prendas del equipo visitante fuera de su zona".
En este sentido, subraya que habrá un "control exhaustivo en los accesos", pero sobre todo en las zonas visitantes, donde los aficionados serán cacheados "uno a uno" para evitar la entrada de objetos prohibidos como armas blancas, alcohol, bengalas o petardos.
"Tampoco se puede entrar en condiciones ebrias o susceptibles de haber sumado o tomado otro tipo de sustancias", recalca.
Ante infracciones, comportamientos incívicos y que vayan en contra de la Ley de Antiviolencia en el Deporte, Canales advierte, especialmente a los radicales, de que "conllevan sanciones administrativas que son económicamente duras".
Precisamente, recuerda que en estas semanas ha firmado a entorno 120 multas de entre 3.000 y 5.000 euros para aficionados del Sporting de Gijón (80) y del Real Valladolid (40) que protagonizaron incidentes ahora hace ya algunos meses en el partido en el estadio José Zorrilla.
"Quiero advertir y siempre lo hago, para que la gente sepa a lo que se atiene. Además de la multa también implica la prohibición de entrada a recintos deportivos, de seis, 12 meses o lo que toque según la calificación", insiste.
El procedimiento y zona de festejo en caso de ascenso
Una vez lleguen los autocares visitantes, se espera que sus aficionados sean embolsados en una zona. Previsiblemente en Parquesol como ya hemos apuntado. Mientras tanto, los puntos en los que se encuentran los radicales locales serán igualmente controlados para evitar esparcimientos.
Una vez transcurra el partido, Canales explica que, como ocurre siempre en partidos de alto riesgo, primero saldrá la afición local y una vez "esté todo despejado sale la del Dépor".
En caso de que haya ascenso deportivista a Primera División, el subdelegado del Gobierno reconoce que se "acotarán zonas" para los festejos y "se pedirá a los aficionados que no las traspasen".
"Hago un llamamiento para que se comporten en términos cívicos y en todo momento hagan caso a las autoridades y si tienen que celebrar algo que lo hagan con tranquilidad, sin que afecte a la norma, a la seguridad ciudadana y no tenga que intervenir la policía", insiste.
El subdelegado del Gobierno no es ajeno a que habrá afición blanquiazul fuera del estadio durante el partido, pues reconoce que esta es una "preocupación para la policía", pero asegura que están "trabajando en ello y pensando en qué" hacer para garantizar la seguridad.
En cualquier caso, reitera que no existe "un enfrentamiento generalizado entre aficionados", más allá de las discrepancias que pueda haber entre los grupos radicales del Real Valladolid y el Dépor, de distinto signo político.
También avisa de que podrá haber controles preventivos en las entradas a la ciudad, tanto en autocares como en vehículos privados, con el objetivo de poder localizar a los ultras deportivistas que se desplacen para poder ser controlados.
"Este tipo de cosas efectivamente ocurren. La policía quiere prevenir y en algunas ocasiones paran autobuses de aficionados normales. Cachean y miran a ver si llevan bengalas, armas blancas porque también entre ellos se pueden colar (los ultras)".
En este sentido, recuerda que la alcaldesa de La Coruña, Inés Rey, se había quejado recientemente por la actuación policial en el último partido de Riazor y responde, previendo quizás futuras reacciones tras el partido en Valladolid, que lo que quiere la policía es "prevenir y que no pase nada".
"Más vale que nos acusen de exceso y que no pase nada a que pase algo y nos digan que hemos sido permisivos", reivindica.
Todo el área del estadio y sus alrededores estará controlados por drones de la unidad especializada de la Policía Nacional, mientras que la Brigada de Información participará en este dispositivo.
"No se les ve, pero está y es muy importante porque se mueven con libertad sin ser detectados", resalta el subdelegado del Gobierno.
Además de todo ello, participarán efectivos de la UIP, la UPR y otras unidades especiales, agentes de Seguridad Ciudadana y de la Policía Municipal.
"Es un partido de alto riesgo y además con los ingredientes de que va a haber un exceso de personas que no van a poder acceder al estadio. Se va a poner toda la carne en el asador", zanja Jacinto Canales.