Javier Calles, el argentino que lidera la iniciativa popular para convertir a Valladolid en Ciudad Patrimonio de la Humanidad, en la Plaza Mayor
El argentino que quiere hacer de Valladolid Patrimonio de la Humanidad: "EEUU ya tendría parque temático de Cervantes"
Javier Calles-Hourclé encabeza la iniciativa popular a la que se han sumado rostros como Lola Herrera, Leo Harlem o Fernando Cayo para "conmover y tocarle el corazón a los vallisoletanos, que se entusiasmen", despertando ese orgullo por lo propio.
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La boda de los Reyes Católicos, las Capitulaciones de Magallanes o la Controversia. Estos son tres hitos históricos de los tantos que han ocurrido en Valladolid, pero sobre los que vira una iniciativa popular impulsada por un argentino que se enamoró de la ciudad.
Javier Calles-Hourclé, farmacéutico de profesión y comunicador, llegó en 2011 por primera vez y terminó quedándose definitivamente a partir de 2014 tras conocer a la que hoy es su mujer. Ahora quiere convertir a Valladolid en Ciudad Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.
Para ello ha lanzado una campaña de firmas (https://www.change.org/ValladolidPatri) para recabar el apoyo de la ciudadanía, en una iniciativa que pretende "conmover y tocarle el corazón a los vallisoletanos, que se entusiasmen y digan dónde están esos tipos de la Unesco que tienen que hacernos caso".
El argentino reconoce estar "fascinado" por todo lo que rodea a Valladolid y es, precisamente por esos hitos, por los que ha escogido el eslogan de 'Cambiemos la historia una vez más'.
El objetivo principal es que ese deseo "vaya de abajo hacia arriba" y no al revés. "Las palabras están elegidas para intentar emocionar, no para argumentar frente a la Unesco, que no la estoy convenciendo, eso ya tendrá que venir alguien que sea un experto, trabaje en esto y lo haga bien", aclara.
Vídeo promocional de la iniciativa popular para convertir a Valladolid en Ciudad Patrimonio de la Humanidad por la Unesco (Argi Comunicación - Javier Calles-Hourclé)
En este sentido explica que su objetivo comprende un "paso antes". Recuerda que ya "hubo un par de intentos de hacerlo desde el Ayuntamiento y por lo que sea no se llegó a presentar". Javier quiere con todo esto "hacerle sentir a las administraciones, tanto municipales como autonómicas, que esto es importante para Valladolid y su gente".
Precisamente, en julio de 2024, hace casi dos años, el actual alcalde, Jesús Julio Carnero, avanzaba una fase incipiente en la búsqueda de este reconocimiento, aludiendo a un sueño que se persigue desde 2018 y que en ese primer intento fue rechazado.
"Este es un viejo proyecto y aspiración de la ciudad de Valladolid que tenemos que ir concretando. Si nos ponemos a ello es para conseguir. Tenemos que definir lo que pretendemos y lo que queremos conseguir desde el punto de vista del Patrimonio de la Humanidad", dijo entonces.
"Hacerles sentir la presión en el buen sentido. Y a la vez que la gente sepa lo que tiene", añade ahora Javier. Lo que pretende este argentino es volver a recobrar esa idea, que desde el Ayuntamiento de Valladolid, en colaboración con la universidad, recuperen este objetivo para ponerlo en la casilla de salida como una de las metas prioritarias.
En Valladolid "por casualidad"
Javier accedió en 2011, ahora hace 15 años, a un programa de becas para jóvenes investigadores, en el que doctorandos argentinos podrían trasladarse a universidades europeas. Su objetivo en un inicio era Pisa (Italia), pero era un destino que no se incluyó finalmente.
Buscando en una "lista de universidades", encontró "por accidente" a un compañero con el que realizar un proyecto en el IOBA de Valladolid. "Estuve seis meses y después volví en 2013 con algo parecido. Conocí a la que hoy es mi mujer y en 2014 me vine definitivamente a vivir y a trabajar", recuerda.
Desde esa primera estancia en Valladolid, Javier se volvió "loco con la ciudad, con el estilo de vida, con la historia que tiene y con sus monumentos".
La iniciativa popular con la recogida de firmas surge a raíz de una conversación con su amigo Juan Rodríguez Briso. "Estábamos charlando y me dijo: '¿Sabes que hicieron a la sidra asturiana Patrimonio de la Humanidad? No puede ser que Valladolid con toda la historia que tiene no tenga nada que lo sea'", explica.
A partir de esa conversación escribió un artículo para un medio en el que colaboraba y "hacer un poco de ruido". "Me quedó macerando la idea en la cabeza y el artículo se me quedaba corto", precisa.
Surgió entonces la idea de la campaña de firmas y se puso en contacto con Argimiro Pérez, de Argi Comunicación, quien ha colaborado desinteresadamente en toda la parte audiovisual de la iniciativa popular.
Para reforzar el arraigo y el mensaje, el farmacéutico argentino recurrió a personalidades nacidas o con relación con Valladolid pero con renombre fuera como Lola Herrera, Fernando Cayo, Leo Harlem, César Pérez Gellida, Álex Clavero, JJ Vaquero, Alfredo Corell, Alba Oliveros, el grupo Siloé, Julia Navarro o José Peláez.
Todos ellos han apoyado de manera altruista esta campaña. "A todos les gustaba la idea. Con Lola Herrera tuve una conversación hermosa, a pesar de ser breve por intentar molestarle lo menos posible. Todos se interesan por vos", valora.
Los hitos
Valladolid rezuma historia allá por donde se pasee. Pero para Javier hay tres hitos concretos que son los que marcaron el devenir del mundo. Por eso se decantó por la boda de los Reyes Católicos, la Controversia y las Capitulaciones de Magallanes para argumentar la campaña de firmas.
"La boda de los Reyes Católicos es un cambio en la historia de la Península, de Europa y del mundo con el descubrimiento posterior de América", relata.
Las Capitulaciones de Valladolid entre Magallanes y Carlos I serían "el primer eslabón de esa cadena que termina en conocer el resto del mundo y abrir rutas de comercio y conocer otras culturas".
Por último, la Controversia, el hito "más importante de todos" para Javier. "La primera discusión en serio sobre derechos humanos en algo tan lejano como el siglo XVI", resalta.
Calles-Hourclé defiende la idea de que todos estos hitos "no valen de nada si la gente, por ejemplo, no sabe que ocurrió en el Colegio San Gregorio". En este sentido, espera que la iniciativa sirva para agrandar más aún el orgullo local de la historia de la ciudad.
Javier, cuando llegó por primera vez, no conocía nada sobre la ciudad y fue poco a poco descubriendo todo lo que aquí se concitó. "Descubrí un día que acá muere Cristóbal Colón, que estuvo Napoleón, que la primera copia del Quijote sale en Valladolid, entonces me fui volviendo loco con la ciudad", recuerda aún.
A su vez, considera que "si todo esto lo tienen en Estados Unidos, que son unos genios de lo comercial, ya tendrían un parque temático de Cervantes o el Quijote". "Acá la gente tiene cosas fascinantes y como si nada. Es esa especie de carácter social de los castellanos de restarse importancia", subraya, esperando despertar el orgullo de los vallisoletanos.
No se marca números para alcanzar en su campaña de firmas, pero su objetivo es que llegue al máximo de vallisoletanos y vallisoletanas posibles. "Cuantos más mejor. Del primero hasta el último. Que la gente diga pues voy a firmar y se pregunten dónde están esos tipos de la Unesco que tienen que hacernos caso", puntualiza.
Una vez logre despertar ese espíritu reivindicativo a nivel social, su máximo deseo es que las Administraciones públicas recojan el guante y den el siguiente paso a este respecto.
Una iniciativa para que Valladolid sea declarada Ciudad Patrimonio de la Humanidad, un primer paso desde el plano social, en el que nadie se lucra y con el que este argentino pretende despertar la conciencia de orgullo de los ciudadanos. Valladolid quiere cambiar la historia una vez más.