Lucas Sánchez Hernando disfrutando de una cerveza La Torre en Medina de Rioseco.

Lucas Sánchez Hernando disfrutando de una cerveza La Torre en Medina de Rioseco. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Valladolid

Lucas (18) crea una nueva marca de cerveza en un pueblo de Valladolid: “Estrenaré la 0,0 tostada y otra con limón”

El joven emprendedor de Medina de Rioseco comenzó con su negocio en enero de 2026 y desde la Semana Santa se puede probar esta nueva cerveza.

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Medina de Rioseco es conocida como la Ciudad de los Almirantes. Pasa por ser una villa histórica de la provincia de Valladolid que, en la actualidad, cuenta con una población de 4.617 habitantes según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Está declarada Conjunto Histórico Artístico y destaca por su inmenso legado monumental, que está ligado a los Almirantes de Castilla. También por ser un punto clave del Canal de Castilla.

El municipio vallisoletano también destaca por el valor de sus gentes. Allí nació Lucas Sánchez Hernando, un joven de solo 18 años que se ha lanzado a la aventura de emprender creando su marca de cervezas que lleva el nombre de La Torre.

“Llevo trabajando en el negocio desde enero de 2026. Ahí comenzamos. La cerveza está disponible desde esta Semana Santa. En breve estrenaré la 0,0 tostada y otra con limón. Esta con zumo de limón natural”, explica a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Conocemos al detalle su historia y la de una cerveza con un sabor que quiere ser la bandera de la localidad y, también, de la comarca.

Imagen de la Cerveza La Torre de Lucas Sánchez Hernando.

Imagen de la Cerveza La Torre de Lucas Sánchez Hernando. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

La vida de Lucas

“Soy un joven que disfruta con una vida tranquila en su pueblo. Con su familia y amigos de toda la vida y que quiere desarrollar su actividad dentro de una zona rural mientras me formo de manera multidisciplinar con la ilusión y el propósito de comenzar un proyecto a una edad temprana”, asegura, en declaraciones a este periódico, Lucas Sánchez Hernando.

Lleva toda la vida en Medina de Rioseco. Tiene 18 años. Estudió el Bachillerato Tecnológico y es distribuidor de cerveza. Es el gerente de la nueva marca que lleva el nombre de Cerveza la Torre.

Es amante de tocar la guitarra y de disfrutar saliendo con sus amigos, o jugando a videojuegos juntos. Recuerda su infancia “con la libertad que puede ofrecer un pueblo” y “con una familia que le ha dado facilidades para llegar hasta donde quisiera”.

“Cuando era pequeño siempre había querido estudiar algo relacionado con la informática. Fue lo que me llamó la atención desde una corta edad. Sigue estando en mis planes, pero, en la actualidad, estoy concentrado plenamente en mi empresa”, añade nuestro protagonista.

En Cerveza la Torre, que ha nacido en el medio rural vallisoletano para ofrecer una nueva propuesta a los que quieran probarla.

Cerveza La Torre

“La idea de Cerveza La Torre llega tras observar que no existe ningún producto similar en la comarca. Decido desarrollar una cerveza que represente a nuestro pueblo. Una idea que llegó hace, prácticamente, un año”, apunta el joven.

Nos explica que la aparición de su nueva cerveza surge de “la combinación de un producto de calidad” con “un sello identificativo rural” y también de “estar al día en lo que demanda la actualidad en este tipo de mercado cervecero”.

Lucas disfrutando de su cerveza La Torre.

Lucas disfrutando de su cerveza La Torre. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Llevo trabajando en el negocio desde enero de 2026. Ahí comenzamos. La cerveza está disponible desde esta Semana Santa. Tengo un almacén en Medina de Rioseco y el producto se puede encontrar en bares y restaurantes del municipio y la comarca.

Un negocio que lleva Lucas, únicamente y una cerveza que “cuenta únicamente con productos naturales” como son “el agua de manantial, malta de cebada, lúpulos y levadura”.

Una nueva marca para disfrutar.

“El precio no lo pongo yo”

No se puede definir como cerveza artesanal ya que lleva un proceso de pasteurizado. Esto significa que, a diferencia de la cerveza artesanal, esta tiene ventaja con respecto a su durabilidad en la botella sin perder ni el sabor ni la calidad”, añade Lucas.

Nos explica que el proceso “se realiza en una fábrica externa” lo que se denomina en el argot cervecero “ser un nómada” y ya puede saborearse, además de en establecimientos hosteleros del entorno, si la compramos en alguna tienda de la Ciudad de los Almirantes.

“Hemos decidido hacerlo en una fábrica externa por la imposibilidad económica de montar la nuestra propia. El precio final no lo pongo yo en los casos de bares y restaurantes. Suele ser similar al de las cervezas de tipo multinacional. Además de eso, yo tengo la disponibilidad de vender a particulares a un mejor precio para la calidad que se ofrece”, señala.

Todos los negocios que comienzan de cero precisan de una gran inversión y en el caso de Lucas no ha sido diferente. Almacén, vehículo, elevadora, producto, publicidad… se ha tenido que rascar el bolsillo para poner en funcionamiento su marca.

0,0 tostada y con limón

“Sería absurdo el pensar que una cerveza local pueda, siquiera, competir con una multinacional como Mahou o Estrella Galicia. Ofrezco una alternativa de más calidad para la gente que quiera disfrutar de un producto con la garantía de saber que es algo elaborado de manera natural sin usar ingredientes que utilizan las típicas cervezas industriales para abaratar costes”, nos cuenta.

Su cerveza cuenta con “lo bueno” de una artesanal. Usa “productos de tipo natural para su elaboración lo que impulsa el sabor de la cerveza a otro nivel” completándolo con “lo mejor de un proceso industrial, ya que está pasteurizada” haciendo que “tenga tres veces la durabilidad de una artesanal”.

“Mi objetivo y deseo inminente pasa por ampliar el catálogo. En breve estrenaré la 0,0 tostada y otra con limón. Esta con zumo de limón natural. Estoy con el proceso de embotellado”, afirma el joven emprendedor.

Lucas afronta su reto de lanzarse a la aventura de emprender con “mucha ilusión y esperanza” de que su cerveza “crezca y se consolide”.

“Quiero que la gente de Medina de Rioseco y su comarca tenga a esta cerveza como algo propio que aporte una identidad rural”, finaliza.