Masaje corporal relajante y remodelador.
Nueve años de cárcel y 27.233 euros de indemnización a un masajista de Valladolid que abusó de una paciente
La víctima sufrió también una crisis de ansiedad y estrés postraumático que requirieron de atención psiquiátrica tras lo sucedido en 2024.
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La Audiencia Provincial de Valladolid ha dictado una sentencia condenatoria contra un masajista y osteópata que ejercía en el centro FitoSteyma de la capital vallisoletana, al considerarlo autor de un delito continuado de agresión sexual y un delito de lesiones.
El tribunal le ha impuesto una pena total de nueve años y seis meses de prisión (ocho años y nueve meses por la agresión y nueve meses adicionales por las lesiones) tras quedar probado que realizó tocamientos e introducciones anales y vaginales a una paciente sin su consentimiento y bajo el pretexto de tratar una dolencia física.
Los hechos se remontan a noviembre de 2024, cuando la víctima acudió al centro de masajes para tratar una neuropatía inguinal que le causaba fuertes dolores.
Según recoge el apartado de hechos probados, tras dos sesiones iniciales que transcurrieron con normalidad, el acusado aprovechó la tercera y cuarta cita para, de forma sorpresiva y sin contar con la autorización de la mujer, introducirle los dedos en la vagina y el ano.
En una quinta sesión, el masajista llegó a realizarle tocamientos en los pechos sin motivo terapéutico alguno, dado que la zona a tratar eran los hombros y brazos.
Durante el juicio, el acusado negó los hechos y su defensa sugirió que la paciente pudo sufrir "fabulaciones" derivadas de la medicación que tomaba para el dolor.
Declaración creíble
Sin embargo, el tribunal ha rechazado de plano esta tesis, apoyándose en la declaración "persistente y creíble" de la víctima, así como en los informes periciales.
La sentencia es especialmente contundente al señalar que el hombre no actuaba guiado por un fin curativo, sino por un ánimo "exclusivamente lúbrico", destacando además que carecía de la titulación oficial de fisioterapeuta o médico para realizar diagnósticos o maniobras invasivas.
Como consecuencia de las agresiones, la víctima sufrió un severo trastorno de estrés postraumático con crisis de pánico que requirió tratamiento psicológico y psiquiátrico durante 279 días.
Por ello, además de la pena de cárcel, el condenado deberá indemnizar a la mujer con 27.233 euros: 22.233 por las lesiones sufridas y 5.000 euros en concepto de daño moral.
La sentencia también le impone seis años de libertad vigilada y la inhabilitación para cualquier profesión que conlleve contacto con menores durante otros seis años una vez cumplida la condena de prisión.
Contra esta resolución cabe recurso de apelación ante el Tribunal Superior de Justicia.