Manuel Cabezas Sandonis en su nuevo negocio de Valladolid

Manuel Cabezas Sandonis en su nuevo negocio de Valladolid

Valladolid

Manuel, padre a los 16 años y empresario a los 22, abre un nuevo negocio en Valladolid: “He invertido 80.000 euros”

Abrió sus puertas el pasado 26 de marzo y el joven está al frente con la ilusión de dar el mejor servicio a sus clientes y estar muchos años en el centro de la ciudad del Pisuerga.

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Manuel Cabezas Sandonis tiene solo 22 años. Fue padre con 16 y es un joven al que no le da miedo absolutamente nada. De hecho, el pasado 26 de marzo abrió su peluquería, que en breve será también centro de estética, en Valladolid capital.

Su nombre es Manuel Cabezas Stylo 2. Está bajo el paraguas de la marca familiar que nació hace 60 años en Medina del Campo. De hecho, la familia cuenta con dos locales en la Villa de las Ferias y este nuevo en la ciudad del Pisuerga.

He invertido 80.000 euros. Soy consciente de la inversión que he realizado y de las dificultades por las que voy a pasar, pero considero que todo esfuerzo tiene su recompensa”, asegura el protagonista.

EL ESPAÑOL de Castilla y León se desplaza hasta su nuevo negocio para conocer todos los detalles del mismo y también la historia de un joven valiente.

Padre con solo 16 años

“Llama la atención que soy padre con 16 años. Desde entonces, he basado mi vida en el trabajo y en el esfuerzo tratando de ser un ejemplo a seguir tanto para mi familia como para mis amigos”, asegura Manuel Cabezas Sandonis, a la llegada de este periódico a su nuevo negocio en pleno centro de Valladolid.

Nuestro protagonista tiene, en la actualidad, 22 años. Su pequeño Bruno tiene seis. Terminó el bachillerato y comenzó a estudiar Derecho en la ciudad del Pisuerga, pero tenía claro cuál quería que fuera su futuro.

“Me defino como un joven inquieto que siempre persigue lo que quiere lograr y que se le pasa por la cabeza”, añade el joven que nació y que vive en Medina del Campo. Cada día se desplaza hasta su nuevo lugar de trabajo.

El peluquero de profesión es un amante de disfrutar del tiempo libre que tiene con su familia. Recuerda con una “gran felicidad” una infancia “tranquila” y siempre dentro del negocio familiar.

Un negocio familiar que echó a rodar hace ya 60 años.

El negocio familiar y su apertura

“Stylo 2 Peluquería y Salón de Belleza lo abrió en Medina del Campo, hace 60 años, mi abuelo Santiago Cabezas. Se dedicaba a la peluquería especializada en señora. Después continuó con el negocio familiar mi madre y mi tía”, apunta nuestro entrevistado.

En la actualidad, la familia cuenta con dos centros de peluquería y estética en Medina del Campo. Su padre es director del salón de la calle Padilla y su tía cuenta con un centro médico estético, también en la Villa de las Ferias, en concreto en la calle Simón Ruiz.

“La idea de abrir un nuevo salón en Valladolid, bajo el paraguas de la marca Stylo 2 y el nombre de Manuel Cabezas Stylo 2, surge por un sueño que mi padre llevaba persiguiendo toda la vida. Considerábamos que este era el momento. Tenemos un buen equipo, buen nivel técnico y nos hemos animado a dar el salto a la capital”, nos explica el joven empresario.

Manuel frente a su negocio

Manuel frente a su negocio

Manuel Cabezas Stylo 2 abrió sus puertas en la calle Santa María 11, en pleno centro de Valladolid, el pasado 26 de marzo. Él es el propietario de un espacio que cuenta con dos plantas y un total de 160 metros cuadrados, o lo que es lo mismo, 80 por planta.

El negocio pasa por ser un salón de belleza y una peluquería que está especializado en color y en la tricología capilar con unos productos de calidad superior y un estilo que conforma nuestra identidad”, añade el medinense.

Manuel Cabezas Stylo 2 no tiene ni dos meses de vida, pero su dueño ya piensa en “ampliar el espacio con centro estético y médico estético” y también con “programas de formación para tecnificar a profesionales del sector de la mano de las mejores marcas comerciales”.

“Se puede decir que soy la tercera generación del negocio familiar. Actualmente somos dos trabajadores en el lugar, pero de forma ocasional hasta aquí se desplaza parte del equipo de Medina, cuando lo necesitamos para llegar a ser hasta cuatro personas”, explica.

Todo con el fin de dar el mejor servicio y trato a sus clientes.

Emprender con 22 años

“Entiendo que las cosas hay que hacerlas en un buen momento. Cuando uno es joven tiene esas inquietudes que puede respaldar con el trabajo que conlleva. Dejé los estudios y me centré en el trabajo familiar. Estaba muy dirigido a ello”, explica el joven emprendedor.

No tiene miedo a nada. Entiende esta nueva apertura como “un reto” en un negocio en el que, como apunta, “si ofreces calidad y buen trato, todo el mundo responde”.

He invertido 80.000 euros. Ha sido una inversión grande. El comienzo ha sido duro acostumbrado a la carga de trabajo que teníamos en Medina. Pero, con el paso de las semanas, vamos notando, cada vez más, el despegue. Estamos muy ilusionados”, afirma el joven.

Manuel durante la entrevista con EL ESPAÑOL de Castilla y León

Manuel durante la entrevista con EL ESPAÑOL de Castilla y León

Manuel quiere “vivir de su negocio”. Apuesta por su marca familiar que ya cuenta con esas dos tiendas en Medina del Campo y con la que el joven acaba de abrir en la capital vallisoletana.

“Llevamos poco tiempo y no podemos concretar cuáles van a ser las ganancias totales mensuales en este nuevo local. En gastos se nos va una gran cantidad de dinero. Me gustaría poner un especial hincapié en el coste de mantener a un empleado. Es una materia a reforzar por parte de las instituciones. Tienen que ayudar al fomento del trabajo estable en las nuevas empresas”, afirma.

El futuro y emprender

Manuel anima a los jóvenes a emprender. Asegura que “aprendes diariamente a lidiar con los problemas que surgen” y “te acostumbras a una vida que engancha”. Él es la tercera generación de una empresa familiar que no deja de crecer.

“Creo que, mirando al futuro, el pequeño comercio y el de proximidad va a sufrir un repunte. Sobre todo, en las actividades destinadas al cuidado personal. Los clientes quieren un trato personalizado, no centrado en las relaciones virtuales”, añade nuestro protagonista.

Él se centra en eso como base troncal. En aportar un diagnóstico personalizado a cada cliente con un estudio previo a cada cliente y entendiendo la necesidad de cada uno de ellos. Algo que marca la diferencia.

“Sé que el futuro será bonito pero complicado. Soy consciente de la inversión que he realizado y de las dificultades por las que voy a pasar, pero considero que todo esfuerzo tiene su recompensa”, apunta.

La marca ha obtenido grandes premios por su trabajo. De hecho, el local de Manuel, que ahora es peluquería y que será centro de estética también en breve está también nominado.

Quiero estar muchos años aquí. Que mi negocio se convierta en un salón de referencia por nuestra calidad y servicio en Valladolid”, finaliza.