Imagen de Eva en el Bar Chiringuito de Bobadilla del Campo.

Imagen de Eva en el Bar Chiringuito de Bobadilla del Campo. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Valladolid

Eva (54), una hostelera desde hace 15 años al mando de un bar de pueblo: “Es difícil, pero tengo buenos clientes”

“Quiero poder seguir abriendo las puertas de mi negocio cada día y animar a la gente a que se venga al municipio”, asegura la hostelera.

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Bobadilla del Campo es un municipio de la provincia de Valladolid que, en la actualidad y según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), cuenta con una población de 279 habitantes. Se ubica a 70 kilómetros de la capital y a unos 15 de Medina del Campo.

Allí nació y vive, desde hace 54 años, Eva Martín Sánchez, que es la dueña del Bar El Chiringuito desde hace 15 años. Cogió las riendas allá por el año 2011.

Amante de viajar, de la lectura y del cine, cuenta a EL ESPAÑOL de Castilla y León cómo es sacar adelante, en un pequeño municipio, un negocio hostelero.

La tarea no es sencilla, ni mucho menos.

La vida de Eva

“Me considero una persona sociable, empática, que nació en Bobadilla del Campo y que lleva toda la vida viviendo en su pueblo. Estoy muy feliz por ello”, confiesa, en declaraciones a este periódico, Eva Martín Sánchez.

Su infancia transcurrió allí, en el pueblo. De forma feliz. Iba a la escuela y disfrutaba junto a sus amigos jugando en la calle, como se hacía antes, en un ambiente rural único y muy satisfactorio para el que lo vivía.

“Como casi todos los niños, cuando era pequeña, cada vez pensaba en ser una cosa de mayor. Algunos días profesora, como la mayoría de las amigas de la época y otras veces me decantaba por otra profesión”, apunta.

Sin embargo, la vida llevó a Eva por el camino de la hostelería.

15 años con el Bar Chiringuito

El mundo de la hostelería me llegó allá por el año 2011, a partir de la crisis. El bar del pueblo estaba cerrado y vi una buena oportunidad de negocio. Yo llevaba unos años sin trabajar, dedicándome al cuidado de la familia y decidí coger las riendas del negocio”, explica nuestra entrevistada.

El bar “pertenece al Ayuntamiento”, añade. “Había estado abierto anteriormente, pero llevaba unos años con la persiana bajada”, afirma, hasta que ella decidió darle una nueva vida.

Imagen del Bar Chiringuito en Bobadilla del Campo.

Imagen del Bar Chiringuito en Bobadilla del Campo. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Un establecimiento hostelero que se ubica en la calle Camino Cervillego, junto a otros servicios como el centro de salud, las escuelas o el salón de baile.

“Anteriormente era un bar algo más pequeño, de 25 metros cuadrados. Hace un par de años, al encontrarse en un centro que era propiedad del Ayuntamiento lo movieron a un espacio mayor que cuenta con unos 80 metros cuadrados”, explica.

Ella está sola en el negocio. Saca adelante el trabajo cada día y, cuando más gente pasa por el lugar, en fiestas o fechas señaladas, cuenta con el apoyo de su familia que le echa una mano.

El Bar Chiringuito en Bobadilla del Campo.

El Bar Chiringuito en Bobadilla del Campo. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

“Es difícil, pero tengo buenos clientes”

“Lo más importante es dar un buen servicio al pueblo ofreciendo todo tipo de bebidas, pero sin pinchos ni comida porque no contamos con cocina. Si te quieres tomar un buen café tienes que venir aquí a probarlo”, añade.

Apunta que las ganancias que obtiene “son una ayuda” pero que “no se puede vivir exclusivamente del negocio”. Asegura que, al mes, tiene unos “700-800 euros en gastos”.

Es difícil sacar adelante un negocio en el medio rural porque hay poca gente en el pueblo, pero tengo buenos clientes que me hacen trabajar cómodamente”, asegura.

Nuestra protagonista, mirando al futuro, lo ve “regular” ya que “cada vez hay menos gente en el medio rural” y “todo sube” lo que “complica la situación económica”.

“El objetivo y el deseo que me marco pasa por poder seguir abriendo las puertas del negocio día a día y que, sobre todo, la gente del pueblo se anime a salir y los de fuera, que apuesten por hacer su vida en Bobadilla del Campo”, finaliza.