Mari Carmen en el Bar Avenida de Villafranca de Duero.

Mari Carmen en el Bar Avenida de Villafranca de Duero. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Valladolid

Mari Carmen (54) y su famoso bar en un pueblo de Valladolid: “Somos muy pocos y el margen de ganancias es mínimo”

Cogió las riendas del negocio hace más de 20 años y es una fiel defensora del mundo rural y de los pequeños municipios.

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Villafranca de Duero es un municipio de la provincia de Valladolid que se ubica en la Comarca de la Tierra del Vino. Se encuentra a orillas del río Duero, marcando el límite con la provincia de Zamora.

En la actualidad, y según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), cuenta con una población de 247 habitantes.

Allí tiene su establecimiento hostelero Mari Carmen Arranz Pérez. Se llama Bar Avenida, y sirve como punto de reunión para los vecinos del lugar. Para charlar y tomarse un vino o un refresco.

EL ESPAÑOL de Castilla y León charla con ella. Fiel defensora del mundo rural y de recuperar la vida en los pueblos pequeños como el suyo.

Cogió las riendas del negocio hace más de 20 años.

La vida de Mari Carmen

“Me defino como una persona normal y corriente. Amiga de sus amigos y que intenta dar el mejor trato a todas las personas que pasan por el Bar Avenida”, asegura, en declaraciones a este periódico, Mari Carmen Arranz Pérez.

Nuestra entrevistada nació en Pozaldez. En la actualidad vive en Villafranca de Duero, donde atiende cada día a su establecimiento hostelero. Tiene 54 años y suma 20 al frente del Bar Avenida.

“Recuerdo mi infancia como muy feliz. De pequeña me gustaba lo de ser auxiliar de enfermería y estudié para ello una Formación Profesional”, añade nuestra protagonista.

Llegó a Villafranca de Duero cuando se casó con su marido y, desde entonces, no ha salido de la localidad vallisoletana. Es amante de la lectura.

Imagen del Bar Avenida en Villafranca de Duero.

Imagen del Bar Avenida en Villafranca de Duero. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

El Bar Avenida

“La hostelería llegó a mi vida cuando mi suegra se jubila y me dejó el cargo en el Bar Avenida. Llevo, como dueña, un total de 20 años, aunque el bar cuenta con unos 50 de historia”, afirma nuestra entrevistada.

Se ubica en la carretera Alaejos-Toro número 24 y cuenta con unos 40 metros cuadrados de superficie en un lugar en el que Mari Carmen trabaja a diario y encuentra la ayuda de su marido y su hijo los fines de semana. Además, cuenta con terraza.

“Ofrecemos un buen trato al cliente. No contamos con especialidades de la casa porque este es un pueblo pequeño y no hay demanda de comidas tapas ni de nada”, apunta nuestra entrevistada.

Uno de los males de la España vaciada, también en la provincia de Valladolid.

Imagen del Bar Avenida y Mari Carmen trabajando.

Imagen del Bar Avenida y Mari Carmen trabajando. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Complicado y escaso margen de ganancia

Somos muy pocos y el margen de ganancias es mínimo. Es muy complicado sacar adelante un establecimiento hostelero en un pueblo como este con tan poca gente. Además, toca hacer muchas horas de trabajo”, nos explica nuestra protagonista.

Para Mari Carmen el futuro, hoy por hoy, de los pueblos pequeños “es complicado” pero ella no se resigna y nos cuenta que “espera que vaya cambiando a mejor con el paso de los años”.

Tenemos que conseguir mantener los pueblos y su vida en ellos. Aquí, la vida es muy saludable y se vive muy bien porque la cordialidad con la gente y la amistad no se encuentra en las grandes ciudades”, finaliza.

Una mujer que apuesta por mantener lo nuestro, lo rural, desde su bar de Villafranca de Duero.