Narciso Moreira, Francisco Sardón, Conrado Íscar y Víctor Núñez de izquierda a derecha.
Víctor, un vallisoletano con discapacidad se transforma en León para ganar un premio nacional: “El rugido será fuerte”
Un cuento presentado en la Diputación de Valladolid e inspirada en su vida usa la literatura infantil como herramienta de sensibilización sobre la discapacidad.
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El presidente de la Diputación de Valladolid, Conrado Íscar, acompañado de Francisco Sardón, director ejecutivo de Aspaym Castilla y León, han presentado ‘El Rugido de Tizón’, cuento ganador del Certamen Nacional de Literatura de la editorial Betwein.
También han estado presentes el protagonista de dicho cuento y delegado de Aspaym en Valladolid, Víctor Núñez y el director de Betwein, Narciso Moreira y el profesor de la Universidad de Burgos y miembro del jurado, Delfín Ortega.
El cuento ‘El Rugido de Tizón’, inspirado en la historia real de Víctor Núñez, ha sido galardonado con el Premio de Literatura Infantil de la editorial Betweien y presentado hoy en la Diputación de Valladolid.
A través del personaje de Tizón, un león que aprende a enfrentarse a sus dificultades y que simboliza la superación, el cuento acerca a los más pequeños valores como la diversidad, la empatía y la inclusión.
Escrito por Loli Ortega y Claudia Carrascal, ‘El Rugido de Tizón’ nace como una historia inspirada en la vida real de Víctor Núñez, persona con parálisis cerebral vinculada a ASPAYM Castilla y León desde su infancia.
“El rugido va a ser muy fuerte”
“El rugido va a ser muy fuerte. Este cuento impulsa la literatura infantil con los cuentos para la inclusión. Además, pone en valor el trabajo y la importancia de Aspaym y de la Diputación de Valladolid con este reconocimiento a nivel nacional. Marca lo que hacemos en Castilla y León donde somos referentes en el tercer sector gracias a la labor de estas entidades”, ha afirmado Conrado Íscar.
El presidente de la Diputación de Valladolid ha añadido que el cuento está dirigido a “personas de entre tres y ocho años, para visibilizar e incluir desde entidades tempranas y ha afirmado que la diferencia no es debilidad, sino que hace fortaleza”.
“Es un proyecto maravilloso y el lanzamiento oficial va a tener lugar el viernes a las 12 horas en la sede de Aspaym”, ha finalizado Íscar.
Un gran reconocimiento
El director ejecutivo de Aspaym Castilla y León, Fran Sardón, ha destacado que “este reconocimiento demuestra que la inclusión también se puede trabajar con los más pequeños a través de herramientas tan potentes como la literatura”.
Además, ha explicado que el cuento tendrá una aplicación directa en la actividad de la entidad: “‘El Rugido de Tizón’ se incorporará a nuestras acciones de sensibilización en centros educativos, acercando la realidad de la discapacidad de forma natural y sin prejuicios”.
Sardón ha recalcado también el valor de partir de una historia real: “Cuando hablamos de experiencias, es más fácil generar empatía y contribuir a cambiar la mirada de la sociedad desde edades tempranas”.
Por su parte, el director de Betwein, Narciso Moreira, ha comentado que estos premios nacen como una iniciativa orientada a fomentar la creatividad y la participación de los más pequeños, al tiempo que dan voz y visibilidad a entidades que, a través de sus propios proyectos, encuentran en la literatura una herramienta para sensibilizar e informar a la sociedad”.
En este contexto, ha subrayado que ‘El rugido de Tizón’ ha sido el seleccionado entre más de 50 candidaturas por un jurado de alto nivel que ha contado con la participación de la Universidad de Burgos, la Universidad de Oviedo y la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.
Una historia para contar
Víctor Núñez, el protagonista del cuento, ha asegurado que su publicación es “muy importante” para la “inclusión social” y por “las personas con discapacidad”, dando las gracias a Conrado Íscar y a Francisco Sardón.
“Es un cuento muy necesario que cuenta la vida de un niño que nació con discapacidad. De pequeño, mi miedo era el no trabajar y el ser una carga para mis padres. Quería trabajar y hacerlo de forma autónoma”, ha asegurado.
También ha citado a sus padres que, desde pequeño, le hicieron “ver” que “las personas con discapacidad somos personas y podemos trabajar y mantenernos”.
“Este cuento es un ejemplo de inclusión social donde todos los niños debemos educar desde la base. Una persona con discapacidad es igual que cualquier otra”, ha añadido.
Una historia real en la que se cuenta que se puede “crecer mucho con perseverancia” y a pesar de cualquier discapacidad.