Imagen de Santiago al frente del Truman's Bar en Siete Iglesias de Trabancos.

Imagen de Santiago al frente del Truman's Bar en Siete Iglesias de Trabancos. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Valladolid

Santi (52) y su bar en un pueblo de Valladolid con menú especial para peregrinos: “Lleva huevos, lomo y patatas a 12 €”

Abrió las puertas de su establecimiento hostelero hace 11 años y suma un total de 31 en el mundo de la hostelería.

Más información: José (70) y el discobar con 44 años de historia en un pueblo de Valladolid: “Quiero venderlo. Es un chollo para el que lo coja”

Publicada

Siete Iglesias de Trabancos es un municipio de la provincia de Valladolid que, según el Instituto Nacional de Estadística (INE), cuenta con una población que llega a los 413 habitantes en la actualidad.

Allí nació, hace 52 años, Santiago Poncela Torrado. Un hombre que suma 31 años en el mundo de la hostelería. Tiene experiencia, y mucha, y da un servicio indispensable a la localidad vallisoletana en la que vive.

Tras dar servicio en el Centro de Convivencia y Cultura del lugar, allá por el año 2015, decidió abrir su propio establecimiento hostelero. Lleva el nombre de Truman’s y, nuestro entrevistado, cuenta con la inestimable ayuda de su mujer Pilar.

“Tenemos un plato especial para peregrinos. Lleva huevos, lomo de olla y patatas fritas a 12 euros”, destaca nuestro entrevistado en esta conversación con EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Además, cuentan con diferentes raciones, con las rabas como protagonistas y también hacen una sabrosa tortilla.

La vida de Santiago

“Me defino como una persona normal. Trabajadora y amigable que lucha, cada día, por mantener abierto su negocio y también por dar el mejor trato a mis clientes”, asegura, en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León, Santiago Poncela Torrado.

Nuestro entrevistado tiene 52 años y suma 31 en el mundo de la hostelería. Vive en la localidad vallisoletana de Siete Iglesias de Trabancos donde está al frente del Truman’s Bar que suma 11 años de vida, desde el 28 de marzo de 2015.

Amante de los coches, de pasar tiempo con sus amigos y de disfrutar de su familia, nos cuenta que, cuando era pequeño quería ser “fontanero”, pero la vida le acabó llevando por el mundo hostelero.

Hablando de la infancia, nuestro entrevistado recuerda sus “paseos en bicicleta” e ir por el campo con sus amigos y hacer casetas con pacas de paja.

Todo, hasta que se adentró en el mundo hostelero y comenzó con su vida laboral.

La hostelería y el Truman’s Bar

“Empecé en el año 1992 en el mundo hostelero. En concreto en el Centro de Convivencia y Cultura del pueblo. Estuve cuatro años, hasta 1996 y luego dos en los que hacía labores en el campo para volver, en 1998 y hasta el 2015 al Centro de Convivencia y Cultura de Siete Iglesias de Trabancos”, afirma el hostelero.

Sería a finales del 2014 cuando le llegó la idea de abrir su propio bar. Adquirió un solar al lado de la plaza del municipio para hacer un edificio en el que instaló su vivienda en la planta de arriba y el bar en la de abajo.

Imagen del interior del Truman's Bar en Siete Iglesias de Trabancos.

Imagen del interior del Truman's Bar en Siete Iglesias de Trabancos. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

En concreto, abrió sus puertas el 28 de marzo de 2015 en la calle Reguera número 1. Un lugar que cuenta con una cocina con bar de 80 metros cuadrados.

Allí trabaja Santiago con la ayuda de su mujer Pilar, que es la segunda de las patas indispensables en el negocio.

Hasta un menú para peregrinos

“Aquí ofrecemos platos combinados. Raciones de rabas con alioli, calamares o croquetas. También tenemos un plato especial para peregrinos. Lleva huevos, lomo de olla y patatas fritas a 12 euros para todo el que esté haciendo el Camino de Santiago y quiera probarlo”, añade.

La tortilla de Santiago “también triunfa” como nos cuenta Pilar, que se ocupa también de echar una mano y de hacer de camarera cuando su marido lo necesita, en los días en los que más trasiego tiene el lugar.

“También destacan nuestros vermús. Ponemos pinchos gratis. Entre ellos choricillos, empanadillas, croquetas o sardinitas. Que gustan a todos los clientes que se pasan a visitarnos”, afirma Santiago.

Imagen de la fachada del Truman's Bar en Siete Iglesias de Trabancos.

Imagen de la fachada del Truman's Bar en Siete Iglesias de Trabancos. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Algo que siempre agradece el consumidor.

Poder vivir de su negocio hasta la jubilación

“Vivimos de nuestro bar. Las ganancias dependen del mes del año en el que estemos. Hay meses que salimos con lo comido por lo servido. La Semana Santa es una buena época, como el verano, pero de septiembre a diciembre son meses muy malos”, nos explica nuestro protagonista.

Sobre los gastos, recalcan que “tienen el local pagado, que es lo más importante” pero también destacan que “cada vez está más cara la luz y pagan más” y no se olvidan de la cuota de autónomos a la que también han de hacer frente.

“Veo difícil el futuro de la hostelería. Me quedan 12 años para jubilarme y espero cumplirlos aquí, en mi bar. Es un punto de reunión muy importante para el pueblo”, finaliza Santiago.

Toda la razón del mundo lleva.