Iván de Frutos Calvo en La Despensa atendiendo a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Iván de Frutos Calvo en La Despensa atendiendo a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Valladolid

Adiós a un bar de fiesta mítico y con más de 30 años de historia en Valladolid: “Haces muchas horas para ganar poco”

Iván de Frutos, hostelero de 42 años y con 23 de experiencia en el sector, cerrará definitivamente las puertas del local con “nostalgia y muchos recuerdos”.

Más información: Una familia argentina evita el cierre del bar de un pueblo de Valladolid un año después de llegar: “Café a 1,40 y caña a 1,70”

Publicada

La Despensa, un bar de noche mítico e histórico en Valladolid, dirá este 12 de abril adiós tras 31 años de historia en la calle León 5, de la ciudad del Pisuerga. Todo tras noches de fiesta únicas y para el recuerdo en el lugar.

EL ESPAÑOL de Castilla y León visita el lugar para citarse con su dueño, Iván de Frutos Calvo, que nos recibe “con pena” por el hecho de tener que bajar definitivamente la persiana de su local.

“Haces muchas horas para ganar poco. Están siendo semanas agridulces, de lloros y alegrías. Algún mes me ha tocado poner dinero de mi bolsillo para el negocio”, afirma el hostelero.

La noche vallisoletana llora la pérdida de un lugar único que ha llenado de alegría la noche pucelana con grandes fiestas y momentos para el recuerdo.

Imagen del exterior de La Despensa en Valladolid.

Imagen del exterior de La Despensa en Valladolid.

La vida de Iván y la hostelería

Me defino como una persona abierta, extrovertida, amigo de mis amigos y familiar. Me gusta cuidar a la gente”, asegura Iván de Frutos Calvo en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

El vallisoletano de 42 años suma 23 en el mundo de la hostelería y es, también, teleoperador. Disfruta de la música, y pasando tiempo con su familia y amigos. Le gusta sentir el calor de su gente.

“De pequeño quería ser médico o enfermero. Siempre he visto en casa cómo se cuidaba a personas. Me gustaba. Tuve una infancia buena en el barrio de Las Delicias y estoy muy contento de ello”, añade.

En el año 2002 comenzaría su carrera hostelera. Hace más de 23 años. Fue en otro conocido bar de la noche vallisoletana como Asklepios. Recogiendo vasos y haciendo lo que le mandaran.

Todo, antes de empezar su historia en La Despensa.

La historia de La Despensa

“La Despensa, como bar, se crea en el año 1995. Un año antes existía la peña que llevaba el mismo nombre. En el año 2009 entré yo. Le compré la mitad al socio fundador que era Fernando Serrano”, asegura nuestro entrevistado.

Posteriormente, como Iván de Frutos Calvo señala, su socio “ofreció su mitad en el año 2014 a Francisco Javier” para trabajar los dos juntos hasta que, en el año 2025, Iván de Frutos “se queda con el negocio como socio único”.

Un bar de fiesta que ha alegrado las noches a muchos de los vallisoletanos que por la calle León 5, donde siempre se ha ubicado el local, han pasado.

“Llevamos 31 años de historia. Yo entré en el momento de la crisis económica de 2008 y he tenido que luchar mucho a lo largo de mi vida. Poco a poco, la clientela ha ido bajando en el bar”, añade el dueño.

Todo, en un local que cuenta con un total de 78 metros útiles y por el que han pasado miles de vallisoletanos y turistas. Hasta ahora trabajaban allí, tanto Iván como otro trabajador.

Iván de Frutos Calvo en La Despensa.

Iván de Frutos Calvo en La Despensa.

Anécdotas a lo largo de la historia

“Tengo mil anécdotas. La mejor de todas es cuando ganamos el Mundial en el año 2010. Contra Alemania, el bar se llenó. Fue una locura. Pues el domingo aún más cuando nos alzamos con la copa”, afirma nuestro entrevistado, que recuerda esos momentos con “alegría y nostalgia”.

La Despensa, como explica Iván de Frutos ofrecía “diversión y buen rollo” y pasaba por ser un establecimiento hostelero “familiar” con música de “todos los estilos” y en el que todos los clientes se lo pasaban en grande en la noche vallisoletana.

“Era consciente de que habíamos tocado el corazón de muchas personas que han pasado por aquí, pero ahora, con la despedida, me doy cuenta de que hemos llegado a mucha más gente de la que pensaba”, añade.

Una pena que tenga que cerrar.

El cierre

“La idea de cerrar llega porque tengo otro trabajo y la noche ha bajado mucho. La forma de salir de la gente y demás. Haces muchas horas para ganar poco. Quiero dar prioridad a mi familia también”, asegura el dueño de La Despensa.

Añade que, en 2025, durante las Ferias y Fiestas de la Virgen de San Lorenzo, se propuso “aguantar hasta Navidad” y que “finalmente cerrará este 12 de abril” para poner fin a 31 años de brillante historia.

“Están siendo semanas agridulces. De lloros y alegrías. Estoy intentando aprovechar todo lo que puedo. Algún mes me ha tocado hasta poner algo de mi bolsillo”, señala Iván.

La complicada vida de un hostelero, más de la noche, con los cambios de estilo que se están produciendo en la sociedad.

Imagen del interior de La Despensa.

Imagen del interior de La Despensa.

Ahora

“Ahora me quiero tomar un poco de tiempo para mí con el cierre. Trabajo desde hace ocho en Madison. A mí me gusta la hostelería y seguro que me salen propuestas en las próximas fechas. No descarto nada”, apunta.

Sabe que deja un gran hueco con el cierre de La Despensa y afirma que “ha intentado traspasarlo” pero que “no ha habido nada claro” por lo que el cierre “es firme para este 12 de abril”.

“Veo el futuro negro por todo lo que pasa en el mundo. No queda otra que seguir adelante y luchar a nivel personal. Nunca me rindo y seguiré mi camino con la gente que quiero, que es lo más importante”, finaliza.