La peluquera María José González Pastor.

La peluquera María José González Pastor. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Valladolid

María José (47), una peluquera a domicilio de pueblo en pueblo desde hace 30 años: “Los barros capilares están de moda”

La vallisoletana está encantada con su trabajo y asegura que, desplazándose a domicilio, logra “conciliar mejor su vida familiar y laboral”.

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María José González Pastor tiene 47 años y nació en Valladolid. Pasó su infancia en la localidad vallisoletana de Bobadilla del Campo y desde hace 23 primaveras vive en Medina del Campo.

Ella es peluquera. De toda la vida y suma 30 años de experiencia. Todo, con la peculiaridad de que se desplaza al domicilio de las clientas para completar su labor. También se encarga de ofrecer el mejor peinado para madrinas y participantes en eventos.

“Para ellos es más cómodo, pero para mí también porque puedo conciliar más fácilmente mi vida laboral y familiar”, confiesa nuestra protagonista en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Charlamos con una mujer que ama lo que hace y eso se nota.

Una vida como peluquera

“Soy una peluquera a domicilio desde hace 30 años que se considera una profesional que tiene ganas de seguir aprendiendo cada día. Me defino como una persona inquieta a la que le gusta innovar en todo lo que hace”, asegura María José González Pastor.

Nuestra protagonista nació en Valladolid y estuvo en Bobadilla del Campo hasta que tenía 24 años. Ahora vive en Medina del Campo desde hace 23 y a sus 47 y está formada en su trabajo para dar la mayor calidad posible a sus clientes.

Ama su trabajo y también le encanta hacer deporte y el mundo del scrap, hacer manualidades con papel, álbumes, y, por supuesto, salir con los amigos y la familia, después de completar un trabajo bien hecho.

Mi infancia la pasé en Bobadilla del Campo. Fue fenomenal. En un pueblo siempre se está bien, con amigos, escuela y demás. Siempre he querido ser peluquera, desde pequeña. Lo he tenido claro siempre”, añade nuestra protagonista.

Recuerda sus años mozos en la calle, con los amigos, y en la escuela. Unos tiempos y momentos que recuerda como “muy buenos”.

30 años como peluquera

Comencé con 17 años en el mundo de la peluquería tras completar una Formación Profesional. Me dedico a realizar tratamientos capilares dañando lo menos posible el cabello con el color, usando los mínimos químicos posibles”, afirma nuestra protagonista.

María José acumula 30 años en el mundo de la peluquería, como autónoma, y también hacer peinados de invitadas y madrinas. Se desplaza a hoteles y a domicilios. “Para ellos es más cómodo y tienen más puntualidad mirando al evento”, añade.

María José trabjando.

María José trabjando. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Los cinco primeros años de su vida laboral trabajó para otras personas, pero, desde entonces, siempre lo ha hecho a domicilio.

“En Bobadilla del Campo tengo a mis primeras clientas. Voy un par de veces al mes por allí porque sigo con ellas. También en Medina del Campo y en otros pueblos donde me reclaman como puede ser La Seca”, apunta.

Centrada más en los cabellos de mujeres, no duda en asegurar que lo de trabajar a domicilio “es también más cómodo para ella porque adapta sus horarios a la vida familiar”.

Tengo clientas de hace 20 años que están muy contentas con el servicio. Adaptamos horarios y es más cómodo para ellas porque acudo a su casa. En un hueco tras el trabajo, cuadramos las horas y listo”, apunta.

Otra imagen de María José trabajando.

Otra imagen de María José trabajando. Fotografía cedida a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Gastos y barros capilares

María José se desplaza hasta las casas de sus clientes en coche. Afirma que nota la subida del precio de la gasolina pero que lucha para que esto no repercuta en el que tienen que pagar sus clientes a la hora de recibir sus servicios.

“Cuando realizo eventos, el desplazamiento lo cobro de manera diferente. Tengo un gasto en gasolina, pero lo compenso con mi labor. Es más cuantioso el gasto en IVA, Seguridad Social o cuota de autónomos que tengo que afrontar. Pago el 21% de la cuantía de cada trabajo que realizo”, explica.

Se le va “un tercio” de lo que gana en gastos, pero “puede vivir de ello” y “está feliz con lo que hace”. Busca renovarse y ofrecer lo que el cliente busca y necesita, también atendiendo a la moda actual.

Los barros capilares están de moda. Es lo que más me piden ahora. Son plantas mezcladas con agua caliente, sin químicos, que aportan pigmentos antes de realizar el corte. Muy interesante”, afirma.

El objetivo que se marca nuestra entrevistada pasa por “descansar un poco más y trabajar menos”.

Aun así, se centra en ofrecer el mejor trato y servicio a las clientas que en ella confían.