Ana, la pescadera vallisoletana durante su participación en el programa Mediaset
Ana, la pescadera vallisoletana que emociona en ‘Allá Tú’ y se lleva 19.019 euros para salvar su negocio: "Es mi tercer hijo"
“Son muchas noches sin dormir”, confiesa durante el programa de Telecinco. “Primero fui empleada y luego me dio la locura de hacerme jefa”.
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Ana, una vallisoletana del barrio de La Rondilla, que ha participado en el concurso Allá Tú de Telecinco ha terminado conquistando al público con su mezcla de humor, emoción y autenticidad.
Nada más presentarse, Ana dejó claro que no era una concursante cualquiera, de esos que gustan en la tele. Entre risas dijo que su profesión era “forense oceanográfica”, aunque enseguida aclaró la broma: en realidad es pescadera de barrio de toda la vida. “La buena”, remató con orgullo.
Y es que su pescadería, situada a pie de calle en la calle Portillo de Balboa, en La Rondilla, es mucho más que un negocio.
“La pescadería es mi tercer hijo y son muchas horas sin dormir”, confesó durante el programa. “Primero fui empleada y luego me dio la locura de hacerme jefa”.
Su objetivo con el dinero era claro: salvar la pescadería. “Ser autónomo en este país es casi un suicidio”, reconoció con sinceridad ante el presentador Juanra Bonet.
Los primeros minutos del concurso fueron especialmente emotivos. Ana quiso llevar consigo varios recuerdos de su padre fallecido, incluso sus gafas, que la acompañaron durante toda la partida.
También llevó dos amuletos muy especiales: los peluches de sus hijos, Elena, la pequeña, y Jaime. Un gesto que emocionó tanto al público como al resto de concursantes.
Además de su familia, Ana también tiene otra casa emocional: Asturias. Allí vivió durante años y hoy sigue muy vinculada a la región, hasta el punto de formar parte de la junta directiva del Centro Asturiano de Valladolid.
La suerte quiso que Ana jugara al día siguiente de llegar al programa, algo que no suele ocurrir en el formato.
Su partida avanzó entre bromas, nervios y decisiones complicadas hasta llegar a un final de auténtico infarto. Las tres cajas finales eran la caja negra, con una cantidad desconocida, 25.000 euros y 50.000 euros
Cuando tuvo que decidir si seguir o no, Ana lo dejó claro con una frase muy suya: “Me tiro al monte”, dijo antes de continuar.
El momento más tenso llegó cuando eliminó una caja crucial. “Acabo de triturar la comunión de mis dos hijos”, bromeó al descubrir que dentro estaban los 25.000 euros.
La decisión final
Entonces llegó la última llamada del banco. El presentador Juanra Bonet puso sobre la mesa 19.019 euros. “Es la última oferta”, anunció.
Ana consultó con su asesora en plató, Susana, amiga y madrina de su hija pequeña a la que conoció durante las clases de preparto.
“Con ese dinero nos da para dos comuniones y unas vacaciones”, le dijo. Pero Ana tenía otro pensamiento en la cabeza, que era su negocio.
“La pescadería no se puede cerrar, me gusta demasiado. Aunque me tenga que levantar a las cuatro de la mañana y acabar con escamas en sitios…”, explicó.
En realidad ella esperaba llegar a 22.000 euros, que era el dinero que necesitaba para salvar el negocio, pero hubo un detalle que terminó inclinando la balanza. “El 19 es el número de mi padre”.
Y entonces tomó la decisión: “Me planto”.
Un final redondo
Ana se llevó 19.019 euros a casa. Y cuando llegó el momento de descubrir qué había en su caja, el resultado confirmó que había jugado bien. Dentro estaba la caja negra… con 5.005 euros.
Es decir, aceptar la oferta fue la mejor decisión.
Ana, la pescadera de La Rondilla, no piensa rendirse fácilmente, y ahora, con esos 19.019 euros, espera poder seguir levantando la persiana de su “tercer hijo” durante mucho tiempo.