Maxi a las puertas del Bar Patrón en Valladolid.
Maxi (29) abre un nuevo bar que combina lo tradicional con lo moderno: “Los impuestos que pagamos son abusivos”
Está ubicado en pleno centro de Valladolid y allí se pueden degustar desde brioche de costillas, hasta gildas y unas albóndigas que quitan el sentido.
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Valladolid está de enhorabuena. Todo, gracias a Maxi Vigilanco Brignone. Un joven argentino de 29 años pero que se considera pucelano y que ha decidido abrir las puertas del Bar Patrón, para ofrecer una combinación entre lo clásico y lo moderno a todos los vecinos de la ciudad del Pisuerga y también a los forasteros que se acerquen al lugar.
Nuestro entrevistado, que cuenta con más locales en la ciudad, decidió volver a dar vida a un local que se ubica en la calle San Blas, 2, para dar una combinación perfecta de comida tradicional y moderna.
“Ofrecemos una mezcla de comida moderna y tradicional. Albóndigas, croquetas, brioche de costilla, torreznos, gildas. Vamos a jugar un poco con todo”, explica Maxi en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León.
Charlamos con él para conocer los secretos del nuevo lugar y también la vida del joven empresario hostelero.
Una persona muy emprendedora
“Me defino como una persona muy emprendedora. Para la edad que tengo, que son 29 años, cuento con muchos negocios en Valladolid”, asegura, en declaraciones a este periódico, Maxi Viglianco Brignone.
Nació en Argentina y llegó a la ciudad del Pisuerga cuando tenía solo cinco años, allá por el 2000. Estudió en la Universidad de Valladolid Publicidad y Relaciones Públicas, pero suma 12 años de experiencia en el mundo de la hostelería.
Es un amante del fútbol, le encanta viajar y ahora es el dueño del Bar Patrón que abrió sus puertas el pasado viernes, 27 de febrero, con una gran inauguración que congregó a decenas de personas en el lugar.
“Nací en Argentina, pero llegué pronto a Valladolid. Me considero un vallisoletano más tras una infancia feliz en Parquesol, yendo al colegio, jugando al fútbol y demás. De pequeño quería ser futbolista, pero la vida me llevó por otro camino”, añade nuestro entrevistado.
Ese camino era el de la hostelería.
Imagen de Maxi en el Bar Patrón de Valladolid.
La hostelería y la apertura del Bar Patrón
“Recuerdo que cuando cumplí los 18 años estudiaba, pero quería ganarme un dinero para mis gastos. Por ello entré en un bar de barrio a trabajar y, desde entonces, no he parado ni he salido del mundo de la hostelería”, afirma el joven.
Cuenta con más establecimientos hosteleros en la ciudad y se fijó en el local que está ubicado en la calle San Blas número 2. Amplio, con más de 100 metros cuadrados y perfecto para lanzarse a su nueva aventura.
“Tenía un concepto y este era el local perfecto para hacerlo. Es un local histórico en el que ha estado La Taberna Pradera. El pasado viernes, 27 de febrero, se reabrió, pero con el nombre de Bar Patrón”, añade nuestro protagonista.
Junto a Maxi, en estos inicios, trabajan un total de nueve personas en el lugar, en los primeros compases de la apertura del negocio.
Interior del Bar Patrón.
Una combinación perfecta e impuestos
“En el Bar Patrón ofrecemos una mezcla de comida tradicional con moderna. En la carta destacan nuestras especialidades que serán el brioche de costillas con trufa o las albóndigas al vino. También tenemos torreznos, gildas… el objetivo es conjugar todo en nuestro espacio”, explica Maxi, que también es el dueño de La Loca Burger.
Las sabrosas albóndigas del Bar Patrón de Valladolid.
Añade que han tenido que reformar todo el local, salvo el suelo en una inversión que ha sido “grande” para que todo quedara de diez y poder ofrecer lo mejor a los clientes que por el lugar pase.
“Haciendo las cosas bien, y de forma legal, creo que podremos ganar para vivir. Me parece que los impuestos que pagamos son abusivos. Por ello, tenemos que generar más para ganar más. Esa es la mentalidad, la de vender lo máximo posible para pagar esos impuestos”, afirma nuestro entrevistado.
Esta nueva aventura, a nuestro protagonista, no le da miedo. Para él, el Bar Patrón pasa por ser “otra importante línea de negocio”.
“Me encantaría que el Bar Patrón fuera un punto de encuentro para la gente. Eso es lo más bonito de la hostelería”, finaliza Maxi.