Nuria, una autónoma palentina trabjando en Valladolid.
Nuria (39), una autónoma palentina que abre un nuevo negocio en Valladolid: “Tengo miedo real a ponerme mala”
La palentina suma más de cinco años como autónoma. Primero en un centro de manicura y ahora en uno de micropigmentación.
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El pasado lunes, 2 de marzo, la Plataforma por la Dignidad de los Autónomos convocaba una movilización en Valladolid con centenares de personas que buscaba visibilizar el “malestar del colectivo ante la “falta de respuestas estructurales” a sus problemas.
En esa manifestación estaba la coordinadora de Autónomos Valladolid, Nuria Díaz. De 39 años de edad, palentina, pero que vive en Aldeamayor de San Martín (Valladolid). Nuestra entrevistada aseguraba que el colectivo está “asfixiado” por las “cuotas a pagar” y porque “cada vez se lo ponen más difícil”.
Una manifestación que tuvo, como código la vestimenta de colores negros y un guante rojo, que quería representar el “luto por los negocios cerrados” y también la “sangría que están haciendo con ellos”.
EL ESPAÑOL de Castilla y León habla con Nuria Díaz Vicente sobre todas estas reivindicaciones de los autónomos y sobre su vida. Ella ha abierto un negocio, hace poco más de cinco meses, en la ciudad del Pisuerga y sabe de lo que habla.
La vida de Nuria y su llegada a Valladolid
“Me defino como una persona luchadora que ha querido ser coordinadora de la Plataforma Dignidad de los Autónomos porque estuve en la manifestación de Salamanca y me enganchó. No me gusta ser protagonista, pero creíamos que debíamos salir a la calle en Valladolid y eso hicimos”, asegura nuestra entrevistada.
Nuria atiende a EL ESPAÑOL de Castilla y León tras la manifestación del lunes.
Ella es de Palencia y tiene 39 años. Vive en Aldeamayor de San Martín y suma cinco años como autónoma. De ellos, los últimos cinco meses al frente de un nuevo negocio que pasa por ser un centro de micropigmentación.
Amante de la naturaleza y de su idolatrada Montaña Palentina, asegura que llega “tan cansada al fin de semana” que “solo le apetece ver series y películas.
“Llegué a Valladolid y llevo diez años aquí trabajando. Cinco como encargada del salón de manicura que mi jefa vendió. Al yo comprarlo, en ese momento, me convertí en autónoma. Por lo que sumo cinco como asalariada y cinco como autónoma”, nos explica.
Desde pequeña, en una infancia “muy bonita” en un pueblo del País Vasco, tenía claro que quería dedicarse al mundo de la estética, como finalmente ha ocurrido. “Era una niña inquieta a la que le costaba sentarse a estudiar y destacaba en lo artístico”, apunta.
Lo que queda patente en su trayectoria profesional.
Su nuevo negocio
“La idea de ser autónoma me llegó de golpe. Cuando aterricé en Valladolid hace diez años. Primero estuve cinco años en un salón de manicura y luego cinco ahí como autónoma tras adquirir el negocio. Me ha resultado muy complicado sacar adelante al equipo y que salieran las cuentas para dar de comer a unas cinco familias en el negocio”, afirma Nuria.
Tras mucho pensarlo, nuestra entrevistada decidió “traspasar el negocio de manicura” para abrir el suyo propio que está dedicado a la micropigmentación.
“Hace unos cinco meses que he decidido abrir el nuevo negocio que está en la misma manzana, prácticamente, que el anterior. Se llama ‘Nuria Díaz con tu mirada’ y está dedicado a la micropigmentación”, explica.
Un centro de estética especializado en la mirada, ubicado en la calle José María Lacort y en el que trabaja ella sola.
“Es muy triste, pero, al final, cada vez exprimen más a los autónomos y tener gente contratada es complicado. Al estar sola estoy más tranquila, pero hay cosas negativas. Tengo miedo real a ponerme mala y a tener que seguir pagando mi local, la cuota de autónomos y demás, independientemente de lo que haya facturado. Es duro”, afirma nuestra entrevistada.
De hecho, el lunes estuvo reivindicando los derechos de los autónomos y ella perdió dinero al tener su negocio cerrado.
Reivindicaciones de los autónomos
“Lo que pedimos con nuestras manifestaciones es que los autónomos se equiparen al trabajador asalariado. Está muy bien lo que se está consiguiendo, pero nosotros también somos trabajadores y no tenemos derecho a nada”, afirma nuestra entrevistada.
Nuria habla de vacaciones, de días de permiso en caso de fallecimiento y de hacer una revisión a las cuotas.
Imagen de la concentración de los autónomos en Valladolid.
“La manifestación del lunes era una forma de que vieran que estamos unidos y que no aguantamos más. Vamos a luchar y las cosas tienen que cambiar. Llegará algún día en el que no haya negocios pequeños en los barrios y eso será el fin”, añade.
Lo único que busca Nuria y el resto de los trabajadores autónomos pasa por ser escuchados. Como ellos dicen: “si el autónomo para, España se para”.