José Martínez en Avenches, en el Cantón de Vaud, en Suiza.
José (47), un enfermero se va de Valladolid a Suiza con su familia: “Gano el triple que en España sin noches ni festivos”
Hace ocho meses que cambió su vida. Se marchó con su mujer, también enfermera, y sus dos hijas de 11 y 13 años y es feliz en el lugar.
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“Vemos el futuro aquí, en Suiza. En algún momento pensaremos en volver a España, aunque, no el corto plazo. Eso dependerá más de cómo esté el país y mirando por el futuro de nuestras hijas”, asegura José Martínez Pérez.
Nuestro protagonista es un vallisoletano de 47 años que vivía en Aldeamayor de San Martín (Valladolid) y que hace ocho meses decidió dejarlo todo para marcharse, junto a su mujer y sus pequeñas de 11 y 13 años, hasta Suiza.
Enfermero de profesión, como su pareja, es feliz en su nuevo país, al que se marchó hace ocho meses, y crítico con la situación que sufren los sanitarios de Castilla y León en la actualidad.
“Gano el triple que en España sin necesidad de hacer noches ni festivos”, asegura en declaraciones a este periódico donde conocemos al detalle su historia.
José Martínez por tierras suizas.
Una persona “normal”
“Soy una persona normal, de 47 años. Con dos hijas. Enfermero y una persona con inquietudes. Me gusta plantearme el porqué de la situación actual y le preocupa el futuro en el que vivimos”, asegura, en declaraciones a EL ESPAÑOL de Castilla y León, José Martínez Pérez.
Nació en Valladolid y, tras varios cambios de domicilio por toda España, recaló en Aldeamayor de San Martín allá por el año 2013. Es amante de la pesca, el senderismo y diplomado universitario en Enfermería.
“Siempre quise ser enfermero o fisioterapeuta. Estudié Enfermería en la Escuela Universitaria de Enfermería de Valladolid. Tras terminar los estudios, allá por el año 2002, no había mucho trabajo, así que nos fuimos moviendo según las posibilidades de trabajar en cada momento”, añade.
Habla en plural porque su mujer también es enfermera. Han trabajado en Valladolid, Tenerife, León, Mallorca y en Santander, aunque la mayor parte del tiempo lo han pasado en la capital del Pisuerga.
“En Valladolid, mi mujer hizo la especialidad de Enfermería del Trabajo. Yo estaba en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Universitario Río Hortega. Mi vida en España era normal, con hijas, turnos de trabajo, actividades extraescolares, mucho coche, al vivir en un pueblo y con las dificultades propias de nuestra profesión para conciliar vida profesional y familiar”, confiesa.
Ambos enfermeros, nuestro entrevistado afirma que en España “ganábamos para vivir haciendo turnos y trabajando noches y festivos”. “En España, el sueldo de enfermero sin hacer noches y festivos es una auténtica vergüenza. Si bien, hace unos años el salario nos permitía vivir tranquilos, ahora, la pérdida de poder adquisitivo es brutal”, añade nuestro protagonista.
Esa fue una de las razones que hicieron que José y su familia se fueran a Suiza.
Fotografía de José en tierras suizas.
De Aldeamayor a Suiza
“En España, en lo que a los salarios se refiere hablando de un enfermero, depende mucho de la comunidad autónoma, de si es sanidad pública o privada y del tipo de turnos. Podríamos estar en rangos de 1.400 a 2.200 euros mensuales”, afirma el pucelano.
Preguntándole por cómo está la Sanidad en Castilla y León él habla de la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Universitario Río Hortega para asegurar que “la calidad del trabajo es excelente” y que “no tiene nada que envidiar al de otros lugares”.
“Las condiciones del personal sanitario en Castilla y León son de las peores de España en lo que tiene que ver con la carrera profesional, el salario y la estabilidad, con diferencias de hasta 600 euros al mes por el mismo trabajo con respecto a otras comunidades”, añade.
Hace un año y medio, aproximadamente, la familia decide irse a vivir a Suiza por esa pérdida de poder adquisitivo, mirando a la educación de sus hijas y con el fin de dejar de trabajar noches y festivos y encontrar la jubilación antes de los 67 años con un salario justo. Ahí llegó una idea que se materializó hace ocho meses, cuando llegaron a su nueva casa.
Allí, concretamente en Avenches, en el Cantón de Vaud, en el país Suiza, su mujer trabaja en una Unidad de Diálisis y José lo hace en una Unidad de Cuidados Intensivos.
“Aquí, el salario depende de tu experiencia. Valoran toda tu antigüedad laboral. El salario bruto está entre los 70.000 a los 110.000 francos anuales. Se gana el triple que en España sin necesidad de hacer noches ni festivos”, asegura.
Con ese salario medio que supera los 70.000 euros anuales puede vivir y ahorrar. En cuanto a los precios, apunta, “no hay una gran diferencia con España” e incluso señala que “algunos productos están mucho más baratos”.
Feliz en Suiza
“Encontrar vivienda en Suiza fue muy complicado. Entras en un círculo en el que para hacerlo te piden permiso de residencia y contrato de trabajo. Para tener lo primero, necesitas una dirección con derecho a empadronarte y en muchos empleos te solicitan el permiso de residencia. Nosotros tuvimos asesoramiento dentro de la membresía “JP Suiza” y esto facilitó las cosas”, afirma nuestro entrevistado.
En una zona de Suiza que no esté pensionada, en lo que a la vivienda se refiere, “un piso de tres habitaciones llega, fácilmente, a costar 2.000 francos mensuales”, asegura el vallisoletano.
“Todo lo hacemos por el futuro de nuestras hijas. Ese es el motivo principal de estar aquí. Llevamos solo ocho meses y empezar no es fácil, pero, poco a poco, vamos sentándonos y estamos muy contentos”, finaliza.
José, un hombre, junto a su familia, que decidió dejar tierras pucelanas para marcharse en el extranjero y que es feliz en el lugar elegido.