Diego Alonso recoge el bastón de mando tras la dimisión de su antecesor, Gerardo Hernández

Diego Alonso recoge el bastón de mando tras la dimisión de su antecesor, Gerardo Hernández Cedida

Valladolid

De 83 a 33, un relevo de alcalde con 50 años de diferencia en un pueblo de Valladolid: “Es una responsabilidad que ilusiona”

Diego Alonso Alonso, de 33 años, ha asumido el bastón de mando tras la dimisión de su antecesor, Gerardo Hernández, que dejó el cargo el 9 de febrero por motivos de salud a los 83 años.

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Mota del Marqués (Valladolid) tiene desde la pasada semana nuevo alcalde. Diego Alonso Alonso, de 33 años, ha asumido la responsabilidad tras la dimisión de su antecesor, Gerardo Hernández, que dejó el cargo el 9 de febrero por motivos de salud a los 83 años.

El relevo se formalizó en un pleno extraordinario en el que la corporación municipal votó la elección del nuevo regidor. Diego Alonso (PSOE) fue proclamado alcalde al obtener la mayoría de los votos de los concejales, cuatro de los siete que forman el Ayuntamiento.

La salida del anterior alcalde no estaba prevista. Según explica el propio Diego Alonso, se trató de una “decisión difícil”. Era la tercera legislatura de Gerardo Hernández, pero desde diciembre comenzaron los problemas de salud y finalmente decidió renunciar.

Alonso era el concejal con más antigüedad dentro del equipo de gobierno actual. Entró en la legislatura de 2019 y hasta ahora se encargaba del área de Cultura. Esa experiencia, junto a su continuidad en el Ayuntamiento, fue determinante para que asumiera la Alcaldía.

“No lo esperaba así, pero era el concejal que más tiempo llevaba y había que tomar una decisión”, resume a EL ESPAÑOL de Castilla y León.

De concejal de Cultura a alcalde

Hasta ahora, Diego Alonso gestionaba Cultura, un área amplia en un municipio pequeño. En un pueblo como Mota del Marqués, Cultura “incluye desde festejos y actividades culturales hasta cuestiones relacionadas con la educación y el colegio. Es una especie de cajón desastre”, apunta.

Reconoce que el trabajo no le era ajeno. “He estado muy encima de todo lo que se hacía en el Ayuntamiento”, explica. Por eso, aunque los primeros días han sido de adaptación, no parte de cero. "Estoy ilusionado pero sé que es una gran responsabilidad", afirma. 

En este proceso destaca también el papel del secretario municipal. Alonso lo dice claramente: “en los pueblos pequeños, el trabajo técnico es fundamental para que todo funcione con normalidad, independientemente de quién ocupe la Alcaldía”.

El nuevo alcalde tiene claro que su objetivo es terminar los proyectos que ya están en marcha antes de pensar en nuevas iniciativas.

Entre las actuaciones previstas destaca la puesta en funcionamiento de una guardería municipal. Se ha acondicionado una parte del colegio para este servicio, que responde a una necesidad real del municipio. Actualmente hay ocho niños menores de tres años en el pueblo.

“Si hay niños pequeños, es una buena señal”, explica. “Para un municipio de 340 habitantes, contar con menores y abrir una guardería es un motivo de esperanza”, insiste.

Además, el Ayuntamiento trabaja en la adecuación de un centro cultural. El espacio servirá para actividades festivas, bailes, carnavales y celebraciones familiares. También se completarán inversiones pendientes dentro de los planes provinciales.

Las fiestas patronales, uno de los momentos más importantes del año, están ya organizadas en gran parte. En este aspecto, Alonso tiene experiencia directa por su anterior responsabilidad en Cultura. “Las bandas las tenemos, eso no puede esperar”, bromea.

Un pueblo que resiste

Mota del Marqués cuenta con unos 340 habitantes y mantiene servicios que no todos los municipios rurales conservan. Dispone de centro de salud, cuartel de la Guardia Civil y colegio rural agrupado. Y eso es un seguro de vida, aunque, reconoce, sin embargo, que la “situación no es sencilla”.

El municipio se encuentra en una zona afectada por la despoblación. Mantener los servicios y sostener la población es el principal reto.

“La situación es de supervivencia”, afirma el alcalde con realismo. No habla de crecimiento inmediato, sino de mantenerse y conservar lo que tienen.

Su llegada a la alcaldía ha generado comentarios variados. Algunos vecinos le han advertido de la responsabilidad que asume. Otros le han trasladado su apoyo y esperanza. En resumen, y de nuevo bromeando, “unos no saben si darme la enhorabuena o el pésame”.

Equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Mota del Marqués

Equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Mota del Marqués

Ser alcalde en un municipio pequeño no es una dedicación exclusiva, es un trabajo que se suma a la vida personal y profesional. Por eso, Diego Alonso trabaja como técnico de ocio en el Ayuntamiento de Viana de Cega, que públicamente le ha felicitado por su nombramiento.

Compaginar su empleo con la Alcaldía exige organización, mucha organización. Además, en su caso, también dedica tiempo al cuidado de su padre. Es soltero y actualmente esa es una de sus principales responsabilidades personales.

Reconoce que el tiempo que se dedica a la gestión municipal sale, en gran parte, del tiempo libre. “Hay que ser muy consciente del compromiso que supone”, señala.

Mirando al futuro

Sobre si se presentará en próximas legislaturas, prefiere ser prudente. “Primero quiero centrarme en estos meses, completar los proyectos en marcha y ver cómo evoluciona la situación”, afirma.

De momento, afronta la etapa con responsabilidad y con la idea de trabajar por su pueblo. En un municipio pequeño, el alcalde es alguien cercano, que comparte el día a día con sus vecinos y que conoce los problemas de primera mano. Ahora Diego será esa persona.