Verónica, vecina afectada por las inundaciones en Tudela de Duero, junto a su hijo en el garaje de su bloque y el río al lado.

Verónica, vecina afectada por las inundaciones en Tudela de Duero, junto a su hijo en el garaje de su bloque y el río al lado.

Valladolid

Verónica, vecina afectada por la riada en Tudela de Duero: "No dormimos desde el sábado, vivimos pendientes del río"

Junto a otro grupo de vecinos de una de las comunidades de la Ronda de San Esteban, colaboraba en el desagüe del garaje de su bloque de viviendas.

Más noticias: Tudela alcanza el "punto más álgido" de la crecida del Duero: "Estamos preparados para lo que pueda pasar"

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Nada más poner un pie en Tudela de Duero (Valladolid) se palpa en el ambiente la crítica situación. Durante los primeros metros recorridos se ve a multitud de curiosos que desde las márgenes del río aprovechan para tomar fotografías y comentar la crecida. Cada 15 o 20 metros hay una persona parada observando lo impresionante de la imagen.

El río Duero baja con fuerza por Tudela, con un caudal que supera los 600 metros cúbicos por segundo. El fin de semana ha sido complicado, con desalojos en la urbanización del camping el pasado sábado y en la comunidad Flor de Castilla esta pasada madrugada. Este último caso por falta de suministro eléctrico y ante el riesgo de que pudieran producirse cortocircuitos.

A medida que se llega a la zona más afectada, por los garajes comienzan a aparecer carteles del Ayuntamiento de Tudela de Duero, informando de que se prohibía aparcar en los mismos por encontrarse en una zona inundable. Ya en la Ronda de San Esteban, justo frente a la comunidad Flor de Castilla y León, se encuentra el bloque en el que vive como inquilina Verónica.

Ella, junto a su hijo y un grupo de vecinos de su bloque permanecen pendientes de la situación, mientras tratan de desaguar su garaje completamente anegado. Justo al lado, el caudal del río está a pie de calle. "Llevamos sin dormir desde el sábado, estamos más tiempo en la calle pendientes del río que en casa". Es el testimonio en el que más coincide este grupo de vecinos de la Ronda de San Esteban.

Aunque para la fotografía actúan Verónica y su hijo en calidad de "portavoces", su testimonio es el de todo un grupo que permanece expectante ante la situación. Fue la madrugada del sábado cuando comenzaron a observar que su garaje se comenzó a inundar.

Pero la incertidumbre lleva presente desde la pasada semana, en torno al miércoles o el martes, cuando les avisaron que tuvieran "cuidado porque estamos en zona inundable". Desde ese día, los trabajos para tapar las ventanas e intentar crear muros de contención para taponar el paso del agua, no han cesado.

Pero para el caso del garaje ha sido inservible, ya que la proximidad al cauce del río ha provocado filtraciones que han terminado anegando la instalación. Ellos no están desalojados, pero creen que podrían ser evacuados de sus casas este lunes "porque no tenemos luz ya".

Señalan que están "haciendo lo que podemos" y reconocen estar en un constante estado de "incertidumbre". "Aunque nos veas así un poco simpáticos es porque estamos agotados ya", apunta una de estas vecinas, a quien añade otro que prefiere tomarse la situación con "cachondeo" antes de entrar en un estado de desesperación.

En algunas de las casas aledañas de planta baja el agua amenaza a pocos centímetros las terrazas. Muy cerca de introducirse ya en las viviendas. Las bodegas ya están completamente inundadas y los garajes con al menos un metro y medio de agua.

"Es la primera vez que lo hemos visto así (el río)", asegura uno de los integrantes de este grupo de vecinos. Antes de llegar a este punto, explican que las autoridades ya les avanzaron hace días que sacaron los coches y motos de los garajes, pero señalan que dentro han quedado "pertenencias que no hemos podido llegar a sacar".

Ahora mismo, Verónica y sus vecinos apuntan que "hasta que no saquemos el agua y miremos lo que está y lo que no, no sabremos la realidad". Lo que sí sienten en esta situación, al menos, es el respaldo de los servicios de emergencia.

Y es que apuntan que durante toda la noche y parte del día, agentes de la Guardia Civil, la Policía Local y de Protección Civil han estado pendientes del río en los aledaños de sus viviendas. Además, agradecen que el Ayuntamiento de Tudela de Duero tenga ya habilitado el auditorio con 200 camas por si fuera necesario.

Sobre cómo ha ido evolucionando la crecida, relatan que "sí que veíamos que iba subiendo", pero en ningún momento se esperaban llegar a este volumen de agua. "Cuando más ha sido, ha sido del jueves al viernes ", zanja uno de estos vecinos.

"Punto álgido"

El alcalde de Tudela de Duero, Óscar Rodríguez, y el subdelegado del Gobierno en Valladolid, Jacinto Canales, han informado esta mañana que la situación ha alcanzado ya su "punto álgido", según los datos que ha trasladado la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD).

Aunque ambos evitan hablar de mejoría, han precisado que esperan que durante la tarde de este lunes el agua pueda comenzar a bajar. Pero, en cualquier caso, ahora solo se refieren a un momento de estabilidad. "Digamos que la situación no empeora", ha incidido Canales.