Juanmi Latasa se lamenta en una jugada que le han pitado falta en contra.

Juanmi Latasa se lamenta en una jugada que le han pitado falta en contra. La Liga Hypermotion

Valladolid

El Pucela de Tevenet y Orta firma un ridículo histórico y confirma el peligro real de abandonar el fútbol profesional

Tras ser goleados por el Castellón CF, que nunca había ganado en el estadio José Zorrilla, el equipo puede acabar la jornada en puestos de descenso a 1 RFEF.

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El Real Valladolid podría acabar la jornada 25 de La Liga Hypermotion en puestos de descenso a 1 RFEF. Esta es la realidad a la que se enfrenta un Pucela que este domingo ha hecho un ridículo histórico ante su gente, en el estadio José Zorrilla, tras ser goleado por 0-4 por el Castellón. El encuentro confirma los peores presagios y los blanquivioletas están en riesgo real de abandonar el fútbol profesional 55 años después.

Ni los futbolistas sobre el césped, que además de faltos de calidad también mostraron una nula actitud, ni Tevenet desde el banquillo fueron capaces de cambiar la cara de un partido del que fueron dueños los visitantes de principio a fin. Cierto es que un fuera de juego por el dedo gordo del pie de Chuki, literalmente, y un supuesto balón que salió por la línea de fondo en un córner antes del tanto de Meseguer privaron a los locales de reengancharse al encuentro, pero no es eximente de la lamentable actuación pucelana.

El partido comenzó los primeros minutos sin apenas fútbol. Ninguno de los equipos fue capaz de hacer cosquillas en la portería rival y se vio poco fútbol en Zorrilla. Pero a partir del minuto 20 todo cambió y no precisamente en beneficio de los locales. Un rechace en un córner en la frontal fue recogido por Gerenabarrena, ante la duda de Ramón Martínez de salir a tapar. Finalmente lo hizo y provocó que Ousmane Camara tuviera tiempo para controlar, engañar y mandar el balón al fondo de la red.

Era el 0-1 y sin apenas tiempo para encajar el duro golpe, tan solo dos minutos después Barri remataría una falta lateral para mandar el balón dentro de la portería defendida por Guilherme Fernandes, poniendo el 0-2 en el marcador. Cuando el Pucela parecía recomponerse, a medias, anotando un buen gol de la mano de Chuki, el único futbolista que en los últimos meses ha demostrado tener calidad suficiente para jugar en la categoría, un milimétrico fuera de juego semiautomático acababa con la esperanza.

Y a los seis minutos, en el 38, Barri anotaría su particular doblete tras aprovecharse de un cúmulo de malos despejes en el área local. El centrocampista visitante mandaría de nuevo el balón dentro de la portería tras rematar a apenas unos centímetros de la línea de gol y sin que Guilherme pudiera hacer prácticamente nada, pero sí los defensores, incapaces de despejar un balón en fútbol profesional.

Al descanso, el Real Valladolid se marcharía con un 0-3 por debajo en el marcador. Y a partir de ahí la afición se convirtió en una caldera contra el equipo, el entrenador, la directiva y Víctor Orta, este último principal responsable de los resultados deportivos y más centrado en asegurar que Latasa es el "mejor delantero de la categoría" o de recitar versos del Corán durante la presentación de Jaouab el pasado verano.

Bien es cierto que con el inicio de la segunda parte el equipo blanquivioleta comenzó a apretar algo más sobre la portería visitante, sumando algunos interesantes pero inofensivos ataques. En el minuto 51 el línea anularía un gol de Víctor Meseguer porque supuestamente el balón habría sobrepasado la línea de fondo en el córner que había rematado a la perfección el centrocampista. Pero ninguna imagen mostrada en la televisión ha aclarado realmente este hecho y, al contrario, ha despertado más dudas de lo que se ha pitado.

Y hasta aquí. Fueron seis minutos y el equipo volvió a diluirse, con un Latasa, que entró tras el descanso, que no hacía más estampar sus disparos contra los defensores, logrando que apenas uno fuera a portería pero que sería tranquilamente atrapado por el guardameta.

Lejos de relajarse, el Castellón continuó apretando y Barri estuvo cerca de hacer un hat-trick tras estrellar el balón en la cruceta en un tiro desde fuera del área. El gol estaba más cerca del lado visitante que del local y así terminó pasando en el minuto 81. Brian Cipenga recogería el balón en un lateral del área y mandaría el mismo a la escuadra contraria, anotando el que será, posiblemente, el mejor tanto de la jornada.

Con el 0-4 en el marcador, hasta la afición pucelana decidió tirar la toalla y aplaudió el último gol de los castellonenses, tanto por su partido muy superior al Pucela como por la belleza del tanto de Cipenga.

El partido acabaría muriendo hasta que el colegiado terminaría pitando el final. El Pucela de Luis García Tevenet, cuyo puesto corre peligro, firma así un ridículo histórico ante un Castellón que nunca había ganado en Zorrilla y confirma el peligro real de los locales de abandonar el fútbol profesional por primera vez desde la temporada 1970-1971, cuando el Pucela descendió a 3.ª División.

En la mano de Gabriel Solares, que afirma que hay un proyecto detrás sin que haya ninguna señal que lo demuestre, y un desaparecido Enrique Uruñuela, del que poco se sabe a pesar de ser copresidente, está la posibilidad de reconducir esta situación en uno de los peores momentos de los casi 100 años de historia del Real Valladolid.