Un repostero introduce varias tartaletas valadar en un horno

Un repostero introduce varias tartaletas valadar en un horno Tu comercio vecino - Fecosva

Valladolid

Ni las 'zapatillas' ni la tarta de San Lorenzo: este es el dulce de moda elegido para representar a Valladolid

Nació en 2019 de una propuesta para escoger el postre que más identifique a ciudad y provincia. Siete años después está consolidado y profundamente arraigado en muchas confiterías vallisoletanas.

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A la hora de hablar de Valladolid y su provincia a nivel gastronómico, lo cierto es que la variedad que encontramos es tan amplia como diversa. Obviamente, el lechazo es, quizás, la imagen más representativa. También las tapas. Pero cuando nos centramos en el dulce, la mente nos puede llevar, en la inmensa mayoría de las ocasiones, a los mantecados de Portillo, conocidos también como 'zapatillas', o a la tarta de San Lorenzo.

Y cierto es que son dos de los productos que más representan a la provincia en la repostería. Pero la elaboración que cuenta con el título oficial no es ni uno ni otro. Se trata del valadar, que nace de unir Valladolid y paladar. Es un postre que nació en 2019 fruto de la colaboración entre la Diputación, la Asociación Provincial de Empresarios de Confitería y la Federación de Comercio y Servicios (Fecosva).

Fue presentado como el "dulce de la provincia de Valladolid", con identidad propia y el objetivo de representar en la gastronomía pastelera. Es una tartaleta azucarada, rellena de crema de almendra con compota de manzana y un crujiente de selección de frutos secos.

Los ingredientes no fueron escogidos al azar, sino que son materias primas de alta calidad, pues incorpora productos de la marca agroalimentaria de la institución provincial, 'Alimentos de Valladolid', y se consideran como sabores muy representativos de la provincia.

Ahora hace ya siete años, el postre destaca por sabores, aromas y texturas equilibradas. Su forma es circular y el packaging comercial hace un claro guiño a varios símbolos de la provincia. Por un lado, el castillo, icono de la historia, tradición y referencia al mundo rural vallisoletano.

El pinar, el páramo y los atardeceres violetas ensalzan los paisajes castellanos. Tampoco puede faltar el homenaje a los ríos Duero y Pisuerga, o la mención al pavo real, emblema de la ciudad y el Campo Grande, considerado el pulmón verde de Valladolid.

El autor de este postre, que hoy es el más representativo de la provincia vallisoletana, fue José Antonio Villegas Serna, de la confitería Le Boutique, en Mojados.

Villegas Serna se hizo con el primer premio del concurso que se programó para elegir el dulce de la provincia de Valladolid después de lograr 533 puntos. El certamen, organizado por las tres instituciones que impulsaron la iniciativa, se celebró en la Escuela Internacional de Cocina en abril de 2019.

Imagen de un valadar, el dulce típico de Vallladolid.

Imagen de un valadar, el dulce típico de Vallladolid. Tu comercio vecino - Fecosva

El jurado que dio el resultado estuvo formado por quien fuera diputado de Empleo y Desarrollo Económico de la institución provincial por aquel entonces, Agapito Hernández, el representante de la Asociación Provincial de Empresarios de Confitería Javier Labarga, el pastelero Alberto Bornachea, el chef vallisoletano Javier Peña, la periodista Nieves Caballero, el experto en marketing Manuel Salviejo y el experto turístico de la Diputación Juan Carlos Olea Nieto.

En total, fueron 15 los participantes que aspiraron a convertir su elaboración en el dulce por antonomasia de la provincia de Valladolid, pero fue el responsable de Le Boutique quien logró convencer al jurado con el valadar.

Tras siete años en el mercado, se puede decir que el valadar se ha consolidado ya como una referencia repostera en la provincia de Valladolid. Prueba de ella son algunos testimonios de productores, que lo colocan como uno de sus productos estrella en toda su oferta.

Es el caso de Miguel Yáñez, quien tiene un pequeño obrador en Arrabal de Portillo y relató en una entrevista con EL ESPAÑOL de Castilla y León que el valadar era uno de los productos que más vendía durante la celebración del mercado navideño en la Plaza Mayor.

"Al público internacional le vendemos el valadar porque si te piden un producto típico de la provincia de Valladolid, ya tenemos uno y es ese", apuntaba entonces.

Precisamente, explicó que en los días previos a hablar con este periódico un grupo de turistas extranjeros se llevaron una unidad de este producto y al día siguiente, antes de volver a su país, se llevaron más de una decena de cajas para que sus seres más allegados pudieran probarlo fuera de nuestras fronteras nacionales.

El valadar, los mantecados de Portillo o la tarta de San Lorenzo. Las rosquillas, el pastel penitente o la corona de San Pedro Regalado. En cualquier caso, Valladolid es viva muestra de la riqueza gastronómica de la España de interior. Producto de proximidad y calidad marcan una cocina que cuida con mimo al detalle y que cuenta con un menú completo para satisfacer a autóctonos y foráneos, desde los entrantes al salado, terminando por el dulce.