La Audiencia Provincial de Valladolid.

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Valladolid

Dos hermanos rumanos se enfrentan a cárcel por engañar a unos jornaleros de Alicante para trabajar en Valladolid

La Fiscalía solicita cuatro años de prisión. Las víctimas, hasta 10, fueron trasladadas hasta un pueblo para la recogida de la uva y de la patata bajo unas condiciones muy ventajosas que luego no fueron así.

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La Fiscalía Provincial pide hasta cuatro años de prisión para unos hermanos rumanos, un hombre y una mujer, por engañar a unos jornaleros de Alicante para que vinieran hasta Valladolid durante la recogida de la uva y de la patata bajo unas condiciones muy ventajosas para ellos durante la pandemia que luego no resultaron como tal.

En el escrito de acusación, al que ha tenido acceso este periódico, consideran que los hechos que se juzgarán la próxima semana en la Audiencia de Valladolid son constitutivos de un presunto delito continuado contra los derechos de los trabajadores de los artículos 311.1 y 2 y 74 del Código Penal.

Además de los cuatro años de cárcel, la Fiscalía provincial también solicita la imposición de una multa de 4.500 euros a cada uno y que indemnicen a los perjudicados, un total de 10, con 15.000 euros por el daño moral causado.

Siempre según el escrito de acusación, la mujer era la titular de la empresa dedicada a prestar servicios agrícolas para terceros desde abril de 2020. Al mismo tiempo, su hermano ejercía formalmente como encargado siendo la persona que controla, contrata y dirige la actividad de la compañía, actuando su hermana como una "mera pantalla ante la administración" para que el hombre pudiera permanecer en segundo plano.

El hombre contactó entre agosto y septiembre de 2020 con dos personas, que aún permanecen en paradero desconocido, que residían en Alicante, con el objetivo de lograr mano de obra para ejercer los servicios contratados con empresarios de la zona de Medina del Campo (Valladolid).

Con este objetivo, crearon la apariencia de que les iban a contratar en unas condiciones muy ventajosas, ofreciéndoles una nómina mensual de entre 1.600 y 1.800 euros, además de incluir un alojamiento en una vivienda digna con todas las comodidades.

De esta forma, consiguieron convencer a 10 jornaleros para que trabajaran en una finca de Torrecilla del Valle (Valladolid). Fueron trasladados desde Alicante hasta la provincia vallisoletana por las dos personas que se encuentran aún en paradero desconocido.

De todas las personas que estuvieron trabajando desde septiembre hasta octubre en la finca, únicamente firmaron un contrato provisional los cinco primeros en llegar. Además, fueron dados de alta en la Seguridad Social durante periodos cortos de tiempo, muy alejados a los días realmente trabajados.

El resto de empleados, según la Fiscalía, no firmaron ni contrato laboral ni estuvieron dados de alta. Asimismo, todos cobraron una "cantidad inferior a la pactada", que era de 6 euros por hora trabajada en la recogida de uva y 21 euros por cada saca de una tonelada de patatas recogidas.

De esas cantidades, el escrito concluye que se les detraía dinero por una comisión de traslado al campo y pago del alojamiento. Un alojamiento que, además, carecía de mobiliario, agua potable y calefacción, estando en un estado de habitabilidad "deplorable", según el escrito, llegando al extremo de que tuvieron que recoger colchones del punto limpio y de la calle.

Las víctimas, no obstante, consiguieron cobrar pequeñas cantidades de las horas efectivamente trabajadas gracias a la intervención y mediación de la Guardia Civil, que fue requerida en la finca a petición de los propios empleados.

En cualquier caso, la Fiscalía considera que los hechos contravienen "abiertamente" la normativa del sector, por lo que serían constitutivo del presunto delito anteriormente referenciado.