Reconstrucción en 3D de la copa de Berlanga.

Reconstrucción en 3D de la copa de Berlanga.

Soria

Hallan en Soria un 'souvenir' del siglo II traído por un militar celtíbero tras servir en el Muro de Adriano en Britania

Bautizada como la copa de Berlanga es la segunda que se encuentra en la Península Ibérica, pero será la única que se expondrá en España, pudiéndose visitar en el Museo Numantino.

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Un equipo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y del Museo Arqueológico Nacional han protagonizado el descubrimiento en Soria de una antigua copa del siglo II que servía de 'souvenir' de la época y que podría haber sido traída por un militar celtibero tras servir en el Muro de Adriano, la frontera más remota del Imperio romano.

Bautizada como la copa de Berlanga, su hallazgo se produjo de forma fortuita en Berlanga de Duero, en la provincia soriana. Fue fabricada en Britania, actual Reino Unido, hace 19 siglos. Es una de las cinco copas del Muro de Adriano que se conocen, una serie de vasos esmaltados vinculados a esta frontera, que tienen inscripciones de los fuertes orientales.

El estudio ha sido publicado en la revista Britannia. La mayoría de estas copas han sido encontradas en territorio británico, pero esta de Berlanga de Duero es la segunda que se halla en la Península Ibérica, Será, no obstante, la única que se expondrá en España, en concreto en el Museo Numantino de Soria, donde se están realizando trabajos de restauración antes de exponerla.

La prospección arqueológica llevada a cabo en la zona, a su vez, ha revelado la existencia de un pequeño grupo de edificios, restos de una villa romana que pudo estar activa entre los siglos I y IV d.C. Los trabajos se desarrollaron en la zona que se conoce como La Cerrada del Arroyo, a apenas 100 metros del centro de la localidad.

La campaña ha sido financiada por la Diputación de Soria y el Ayuntamiento de Berlanga de Duero y continuará durante este año. La copa, eso sí, apareció fragmentada, deformada e incompleta, pero se ha logrado conservar entre el 80% y el 90% de las piezas, lo que ha permitido su reconstrucción virtual.

Es un cuenco hemisférico de bronce con decoración esmaltada en rojo, azul, verde y turquesa, cuyas formas representan el Muro de Adriano mediante un friso jalonado con torretas. Este motivo la conecta con una serie muy rara de vasos esmaltados que están vinculados a esta frontera, de los que solo se conocen otros cuatro ejemplares en todo el mundo y dos fragmentos.

Tal y como explica el investigador del Instituto de Arqueología de Mérida, centro mixto del CSIC y la Junta de Extremadura, Jesús García Sánchez, "la calidad artesanal y los materiales utilizados en estas copas nos dicen que fueron objetos de prestigio, muy probablemente fabricadas por encargo para regalar o condecorar a la élite militar que había servido en el Muro de Adriano".

Por eso, los investigadores interpretan estas piezas como un "souvenir o recuerdo" de esta frontera, lo que invita a pensar que la copa de Berlanga habría viajado desde Britania junto a su dueño, un antiguo soldado que volvía a su lugar de origen, Celtiberia, región que comprendía gran parte de la actual provincia de Soria.

"Sabemos que los romanos incorporaban a su ejército tropas de los territorios recientemente conquistados y que una unidad celtíbera, la Cohors I Celtiberorum, sirvió en el Muro de Adriano", precisa el investigador del CSIC.

Susana de Luis Mariño, del Museo Arqueológico Nacional, destaca, por su parte, que esta copa "es excepcional" porque es una de las mejores conservadas y la "única que cuenta con inscripciones relativas a los campamentos militares de la zona oriental: Cilurnum Onno, Vindobala y Condercum".

Otra de sus curiosidades en esta copa es que la disposición de los nombres sugiere que la lista se lee de oeste a este, como si representara el muro "visto desde dentro", según los investigadores.

La primera de esta serie de copas fue encontrada hace tres siglos, en el 1725, en una pequeña localidad de Inglaterra. Desde ese momento, se han hallado otras dos en el país inglés y una en Francia, además de dos fragmentos.