Feria Mudéjar de Cúellar el pasado viernes.
La feria medieval que lleva 30 años llenando este municipio cierra con más público, buenas ventas y ganas de repetir
La organización destaca la elevada afluencia de visitantes y la buena valoración de los más de 40 artesanos y expositores que han participado este año.
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La Feria Mudéjar de Cuéllar ha echado el cierre a su trigésima edición con un balance positivo.
La organización destaca la elevada afluencia de visitantes y la buena valoración de los más de 40 artesanos y expositores que han participado este año.
Casi el 90% de los expositores ha calificado como buena o muy buena su experiencia en aspectos como la organización, la ubicación, la programación, la promoción o la afluencia de público.
Y hay otro dato que apunta a la continuidad de la cita: ninguno de los participantes encuestados ha señalado que no quiera regresar en próximas ediciones.
El Parque de la Huerta del Duque volvió a concentrar a cientos de visitantes durante el fin de semana.
Los momentos de mayor afluencia se registraron el viernes y, especialmente, el sábado.
Desde el Ayuntamiento señalan además que este año se ha notado una mayor presencia de visitantes llegados desde fuera de Cuéllar, un efecto al que habría contribuido una programación especialmente amplia.
Música
Uno de los cambios de esta edición ha estado en la música.
La feria ha reforzado este apartado con una programación vinculada a la música de raíz y a nuevos sonidos, dentro de la integración de Folk Cuéllar.
La propuesta incluyó actuaciones de La Garrota – El Puchero, El Portal de Carmen, Castora Herz & La Quadrilla, Delameseta, La Encina, Yellow Folk y Castilviejo, además de la Coral Cuellarana y grupos de dulzaineros.
La apuesta parece haber dado también uno de los resultados que buscaba la organización: atraer a un público más joven.
La concejala de Turismo, Maite Sánchez, asegura que la presencia de jóvenes ha aumentado respecto a otras ediciones.
La programación se completó con talleres, juegos medievales, justas, espectáculos itinerantes, cetrería, teatro y cuentacuentos, además de actividades relacionadas con el patrimonio de Cuéllar.
También los colectivos locales volvieron a tener un papel importante. Grupos y asociaciones de Cuéllar participaron de forma altruista en la recreación del ambiente de la feria y en distintas actividades.
Mejoras para próximas ediciones
El balance de los expositores no solo deja elogios.
Las encuestas también han servido para poner sobre la mesa algunos aspectos que podrían mejorarse.
Entre ellos está el riego del recinto. Las altas temperaturas y la falta de lluvias de este verano han hecho que algunos artesanos reclamen aumentar su frecuencia.
También se plantea estudiar una distribución de los baños en diferentes puntos del recinto para facilitar su utilización.
En cuanto a las ventas, la organización no dispone de una cifra económica global que permita medir el resultado.
Sí considera una señal positiva que los artesanos quieran repetir y que la feria haya mantenido una oferta amplia, con más de 40 participantes.
El impacto, además, no se quedó en el Parque de la Huerta del Duque. La llegada de visitantes también se dejó notar en la hostelería y en la actividad económica de Cuéllar.
Muchos de los visitantes aprovecharon su estancia para comer, cenar y conocer otros recursos de la localidad, ampliando así el efecto de la feria más allá de su propio recinto.
Treinta años después de su primera edición, la Feria Mudéjar afronta así el futuro con el objetivo de mantener su capacidad de convocatoria, pero también de introducir cambios a partir de las sugerencias de expositores y visitantes.
La concejala de Turismo, Maite Sánchez, ha resumido el ambiente tras cuatro días de feria con una frase que apunta ya a la próxima cita: “Aunque estemos muy cansados, ha sido muy divertido y yo creo que queda por otros 30 años más”.