Montaje de imágenes con el profesor Román Álvarez y la misiva descubierta de Miguel de Unamuno que confirma su encuentro con H.G. Wells.

Montaje de imágenes con el profesor Román Álvarez y la misiva descubierta de Miguel de Unamuno que confirma su encuentro con H.G. Wells. EE. y USAL.

Salamanca

Unamuno, la misteriosa carta de Londres y su cita de cine con H.G. Wells: "Aquello confirma algo de sentido común"

El catedrático de Filología Inglesa y vicepresidente de la Asociación de Amigos de Unamuno, Román Álvarez, analiza para EL ESPAÑOL de Castilla y León el histórico hallazgo de marzo de 1936 que corrobora el encuentro del pensador bilbaíno y el padre de la ciencia ficción británica.

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El inagotable archivo documental de la Casa-Museo Unamuno de la Universidad de Salamanca ha vuelto a deparar una joya literaria e histórica de primer orden. Los investigadores del centro han localizado una carta inédita redactada por Miguel de Unamuno en marzo de 1936 durante su viaje a Inglaterra.

En la misiva, enviada a sus hijos desde la capital británica pocas semanas antes de ser investido doctor 'honoris causa' por la Universidad de Oxford, don Miguel relata en tono cotidiano su cita con el célebre escritor británico H.G. Wells (La guerra de los mundos, La máquina del tiempo), confirmando que cenaron juntos y asistieron en un cine londinense al estreno de la película Things to Come (La vida futura), adaptación cinematográfica firmada por el propio autor inglés.

El hallazgo no solo atestigua la dimensión internacional que rodeaba a la figura del rector salmantino en la convulsa Europa de entreguerras, sino que proyecta una luz reveladora sobre su conocida fascinación por la literatura anglosajona.

Para desgranar los matices de esta epístola y la trascendencia del pensamiento unamuniano, EL ESPAÑOL de Castilla y León conversa con Román Álvarez Rodríguez, catedrático emérito de Filología Inglesa, exdecano de la Facultad de Filología de la USAL, académico de la Real Academia de Doctores de España y vicepresidente de la Asociación de Amigos de Unamuno.

Pregunta.- Catedrático, la aparición de esta carta inédita de marzo de 1936 confirma de forma definitiva el encuentro personal entre Unamuno y H.G. Wells en Londres. ¿Qué supone este hallazgo para el legado del escritor?

Respuesta.- La carta simplemente ratifica algo que prácticamente era de sentido común. Unamuno y Wells ya se conocían y habían coincidido varias veces en la Residencia de Estudiantes de Madrid.

Wells venía de vez en cuando a España y se relacionaba bastante bien con la intelectualidad de la época, no solo del mundo de las letras, sino de la ciencia y la investigación.

De hecho, Wells conocía la obra de Unamuno y fue uno de los firmantes del manifiesto europeo de intelectuales que apoyó a don Miguel cuando la dictadura de Primo de Rivera lo condenó al exilio, publicando un texto alabando su figura como gran pensador y rector de Salamanca.

El académico Román Álvarez en la Plaza Mayor de Salamanca.

El académico Román Álvarez en la Plaza Mayor de Salamanca. EE.

P.- ¿También Unamuno leía al célebre autor de ciencia ficción británico?

R.- Por supuesto. Unamuno leyó algunas de las obras de Wells en los años veinte, precisamente cuando redactaba 'Amor y pedagogía' y 'Del sentimiento trágico de la vida'.

En contra de los muchísimos tópicos que existen sobre su figura, Unamuno era una persona inasequible al desaliento y plenamente al día de las corrientes de su tiempo.

Lo lógico y natural era que, cuando fue a recibir el doctorado 'honoris causa' en Oxford en ese mes de marzo del 36, Wells le invitara a cenar a su casa y a ver la proyección de la película 'Things to Come' (La vida futura), que se estrenaba precisamente en aquel momento.

"Wells creía mucho en el progreso técnico, los automóviles, las carreteras y los medios audiovisuales; a Unamuno a lo mejor no le entusiasmaba tanto, pero le fascinaba intercambiar opiniones con él."

— Román Álvarez

P.- Eran dos colosos con visiones filosóficas contrapuestas: el existencialismo espiritual de Unamuno frente al febril fe en el progreso tecnológico de Wells...

R.- Wells tenía una visión más abierta respecto al progreso. Creía profundamente en el cine, en los medios audiovisuales, en el automóvil, las carreteras y la electrificación, y en todo lo que eso suponía para el futuro de la humanidad.

A Unamuno a lo mejor no le entusiasmaba todo aquello con la misma intensidad que a Wells, pero le fascinaba ese mundo porque le hacía pensar y reflexionar.

Le gustaba estar al tanto e intercambiar opiniones con él bajo el patrocinio implícito de la diplomacia británica, que a través de su embajador fomentaba las relaciones culturales y científicas entre España y el Reino Unido, un trabajo similar al que años más tarde desarrollaría el British Council.

Carta de don Miguel de Unamunon que confirma su encuentro con H.G. Wells.

Carta de don Miguel de Unamunon que confirma su encuentro con H.G. Wells. Comunicación USAL.

P.- La carta se redactó en marzo de 1936, en vísperas del estallido de la Guerra Civil y pocos meses antes del fallecimiento de Unamuno. ¿Cómo recordaba don Miguel aquel viaje?

R.- Era una persona ya mayor y dudaba de si acudir o no a Inglaterra por la incomodidad de los desplazamientos de la época, pero finalmente le animaron. Aprovechó el viaje para escribir un poema sobre Londres en el que, por cierto, no deja en muy buen lugar a la ciudad por la suciedad y la niebla.

Lo contrasta con España y deja claro en sus versos que prefería vivir en su país, en esa línea de profundo patriotismo que siempre mantuvo.

P.- Como catedrático de Filología Inglesa, usted ha investigado la huella anglosajona en la biblioteca personal del rector. ¿Era tan amplia como sugiere este episodio?

R.- En la Casa-Museo Unamuno hay entre 150 y 160 obras de autores de expresión inglesa anotadas por él.

Le interesaba desde Shakespeare —cuyos ejemplares de teatro conserva con anotaciones a lápiz de su puño y letra— hasta la gran novela del siglo XIX de autoras como Mrs. Gaskell, pasando por la poesía de los románticos ingleses.

Él mismo dejó escrito en sus cartas que uno de los mejores momentos de su día era cuando se dedicaba a traducir a los poetas lakistas como Wordsworth, afirmando que entraba en un estado casi de ensoñación.

El gran bloque de sus lecturas en lengua extranjera fue, sin duda, la literatura inglesa.

P.- El archivo de la Casa-Museo sigue deparando sorpresas de forma periódica. ¿Queda mucho material inédito por descubrir sobre su figura?

R.- Queda una cantidad incalculable de documentos que irán apareciendo en archivos personales, familiares y epistolarios.

Pensemos por ejemplo en las más de 600 cartas remitidas por mujeres que recibió Unamuno a lo largo de su vida.

Muchas le escribían por admiración, otras para pedirle un autógrafo, otras solicitando su intercesión —como la viuda del pastor protestante Atilano Coco— y algunas incluso sugiriéndole cambios en los títulos o en los finales de sus novelas, al estilo de los folletines del siglo XIX. Unamuno tenía una actividad epistolar descomunal.

"Las miles de cartas y documentos que custodia la Casa-Museo demuestran que Unamuno no pasa de moda; es un personaje condenado a resurgir de forma eterna."

— Román Álvarez

P.- Pese a los casi noventa años transcurridos desde su muerte, la figura de Unamuno sigue generando debate y revisiones en la sociedad actual. ¿Cómo analiza la vigencia de su pensamiento?

R.- Hay figuras que están condenadas a ser eternas. Pasan por momentos de mayor o menor presencia mediática, pero siempre terminan resurgiendo. Unamuno vende y atrae en términos de prestigio, imagen y memoria.

Se ve en las peregrinaciones continuas de profesores e investigadores internacionales que acuden al cementerio salmantino a recitar versos ante su nicho, en los actos institucionales como su nombramiento a título póstumo como doctor 'honoris causa' por la USAL o en el trabajo constante de la Casa-Museo y de la Asociación de Amigos de Unamuno.

Don Miguel sigue siendo un referente intelectual universal.