Toñi Rodríguez con una de sus vacas 'charolesas'.

Toñi Rodríguez con una de sus vacas 'charolesas'. Cedida.

Salamanca

Toñi (45), periodista y ganadera que da voz a las mujeres rurales: "Hemos perdido el miedo a mandar"

Toñi Rodríguez lidera a sus 45 años la Asociación de Mujeres Rurales en Salamanca, englobada dentro de la Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales de toda España (Fademur) que celebra dos décadas de trayectoria con una exposición fotográfica y reconocimientos en la pasada feria de Salamaq 2026.

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Hay historias que explican por sí solas las transformaciones invisibles pero profundas del campo castellanoleonés. La de Toñi Rodríguez es una de ellas.

Nacida el 17 de mayo de 1981 es periodista de formación, profesión que ejerció durante años hasta que "el amor, que en su caso fue muy bovino", la llevó a cambiar las salas de redacción por los prados de Berrocal de Huebra.

Desde hace seis años regenta junto a su pareja una explotación de ganadería vacuna mediante la figura de la titularidad compartida, donde se encarga de la gestión de materias primas, compras, ventas y negociación de precios.

Su perfil profesional encarna a esa nueva generación de mujeres hiperpreparadas que han decidido regresar al medio rural para aplicar su talento al sector primario.

Toñi Rodríguez con dos terneritos 'charoleses'.

Toñi Rodríguez con dos terneritos 'charoleses'. Cedida.

Desde 2023 preside la Asociación de Mujeres Rurales de Salamanca (Ademur), integradas dentro de Fademur. Con motivo del 20º aniversario de la entidad, aprovecha el escaparate del recinto ferial de Salamanca para reivindicar el papel de las casi 50 socias que vertebran la provincia desde 19 municipios distintos.

Frente a los estigmas del pasado y el peso de la brecha digital en una población envejecida, Toñi alza la voz para pedir un relevo generacional apoyado en la tecnología, redes de sororidad reales y una reducción drástica de la burocracia administrativa.

Pregunta.- Cumplen dos décadas de trayectoria en la provincia. ¿Qué balance hace de este periodo y qué avance destacaría en la situación de la mujer rural?

Respuesta.- Lo que más ha cambiado en estos 20 años es la profesionalización y la formación de la mujer que se dedica al sector primario.

La gran mayoría de las que actualmente estamos en la asociación nos hemos formado en otros campos y luego hemos decidido volver y aplicarlo a la ganadería, a la agricultura o a otros emprendimientos del mundo rural. Hay un talento increíble.

Además, tímidamente empezamos a ocupar puestos en directivas de cooperativas, asociaciones y sindicatos. Digo tímidamente porque todavía arrastramos el peso cultural de los cuidados: la familia, los hijos, los padres o la dependencia.

Toñi subida en su tractor.

Toñi subida en su tractor. Cedida.

P.- ¿Siguen existiendo micromachismos en el día a día del campo, por ejemplo a la hora de cerrar tratos o comprar maquinaria?

R.- Todavía hay capítulos que los dejamos para el 'humor amarillo', pero tiramos de ironía, inteligencia y humor, porque si no, no sobrevives. Yo misma me encargo de apretar cuando vendo, regatear precios de materias primas y presionar a los compradores.

Hemos ganado mucha seguridad, aunque todavía quedan inercias. Si entras a un sitio a comprar maquinaria y pides aceite W30 para el sistema hidráulico, se te quedan mirando como diciendo "esta mujer qué sabrá".

La historia está en que nosotras tenemos que romper esa barrera. Cuanto más nos vean en las ferias y en las tiendas de suministros, antes se acostumbrarán.

"Las abuelas de más de 75 años son el diamante de nuestros pueblos, pero sufren la pérdida de atención presencial. Las obligas a entrar en un mundo digital para el que no están preparadas ni quieren estarlo"

P.- La provincia cuenta con realidades geográficas muy dispares. ¿Marca el territorio la forma de ser de sus mujeres?

R.- El territorio determina absolutamente el carácter de las personas. No es lo mismo una mujer rural de la comarca de La Armuña que una de la Sierra de Francia o una de los agrestes Arribes del Duero.

La tierra te marca las ventajas, las dificultades y la personalidad. Además, somos las verdaderas guardianas de la memoria de nuestras abuelas y bisabuelas, del patrimonio y del entorno natural.

Toñi y el resto de socias de Ademur Salamanca presentes en Salamaq en una foto con el presidente saliente de la Diputación Provincial, Javier Iglesias y dos diputados más de Gobierno.

Toñi y el resto de socias de Ademur Salamanca presentes en Salamaq en una foto con el presidente saliente de la Diputación Provincial, Javier Iglesias y dos diputados más de Gobierno. Cedida.

P.- En el marco de esta pasada celebración en Salamaq han presentado un documental donde socias de la asociación se han formado en pilotaje de drones. ¿Es la innovación el gran escudo del campo?

R.- La tecnología es fundamental para optimizar tiempos y evitar trabajos innecesarios en el sector primario. Sin embargo, en los pueblos vivimos en un limbo: se habla mucho de conectividad, pero no hay una correspondencia con nuestras realidades digitales.

Sufrimos una brecha digital tremenda respecto al mundo urbano. Necesitamos inversiones reales para que la tecnología sea una herramienta ágil que mejore nuestros negocios.

P.- En Salamanca hay una población muy envejecida. ¿Cómo encajan las personas mayores esta reconversión tecnológica forzosa?

R.- La franja de edad de 75 años hacia arriba representa el verdadero diamante de nuestros municipios, pero lo están pasando mal. Les estás quitando los servicios presenciales y la atención humana para obligarles a entrar en un mundo digital para el que no están preparados ni quieren estarlo.

Eso habría que respetarlo. No puede ser que para hacer cualquier trámite bancario o administrativo básico dependan de una pantalla o un teléfono. Debería haber oficinas itinerantes que rodaran por las comarcas.

"Si alguien quiere a los animales es el propio ganadero. Dedicamos más horas a los papeles que a estar pendientes de las vacas; hay que reducir la burocracia ya"

P.- Una de las grandes quejas de esta feria agropecuaria ha sido la asfixia administrativa. Como ganadera en activo, ¿Cómo vive esa carga impositiva de papeleo?

R.- Es una reivindicación absoluta y vital. Es increíble la cantidad de horas absurdamente invertidas en trámites y burocracia que no tienen ningún sentido. Dedicamos más tiempo a rellenar papeles que a estar verdaderamente pendientes del bienestar de nuestros animales.

Si alguien está interesado en que las vacas estén sanas y bien alimentadas somos nosotros, porque vivimos de ello. Pedimos que nos dejen menos papeleo y más horas para estar en el prado viendo qué les pasa a nuestras reses.

Toñi Rodríguez en una foto junto a su finca, donde arrasaron los incendios en el verano de 2025.

Toñi Rodríguez en una foto junto a su finca, donde arrasaron los incendios en el verano de 2025. Cedida.

P.- ¿Qué mensaje le manda a cualquier mujer que esté pensando en emprender en un pueblo salmantino y se sienta desbordada o sola?

R.- Que no se pare por sentirse sola. Cuando arrancas un proyecto vas a dar muchos pasos en falso y vas a tener problemas, pero juntas se supera todo. En la asociación tenemos un lema grabado a fuego: "Solas llegamos, pero juntas llegamos más lejos".

Las puertas de Ademur están abiertas para cualquier consulta, acompañamiento o apoyo.