Víctor Manuel Bñázquez Delgado, ganadero de Limusín desde el año 2002.

Víctor Manuel Bñázquez Delgado, ganadero de Limusín desde el año 2002. EE.

Salamanca

Víctor, 24 años criando vacas limusinas en Salamanca: "Si nos quitan las ayudas, la carne en el mercado valdría diez veces más"

Víctor Manuel Blázquez, que mantiene su explotación en Puente del Congosto desde el año 2002, repasa las casi dos décadas y media al frente de su ganadería: "Hemos pasado de todo, desde incendios y sequías hasta el mosquito, pero se tira para adelante".

Más información: Mañueco exhibe la fortaleza del sector agrario en Salamaq y fija las prioridades de la futura PAC: "No queremos recortes"

Publicada
Actualizada

El recinto ferial de la Diputación de Salamanca vuelve a vestir sus mejores galas para dar el pistoletazo de salida a Salamaq 2026, la gran cita anual de la agricultura, la ganadería y la maquinaria en el oeste peninsular.

Entre el bullicio de los pabellones y las exhibiciones del mejor ganado puro del país, las conversaciones en los pasillos giran rápidamente hacia los verdaderos dolores de cabeza que se viven sobre el terreno en el día a día.

Allí, a pie de pista y junto a sus ejemplares, se encuentra Víctor Manuel Blázquez Delgado, un ganadero salmantino que lleva la vocación grabada a fuego.

Desde la localidad de Puente del Congosto, un pequeño municipio bañado por las aguas del Tormes en la comarca de Guijuelo, Víctor cuida día a día de sus reses de raza Limusín.

Suma ya casi un cuarto de siglo volcado en la actividad ganadera, una trayectoria marcada por la resiliencia frente a los reveses del clima, las crisis de mercado y las epidemias.

"Llevo desde el año 2002, casi 25 años en esto, y de todo hemos pasado: incendios, sequías y burocracia, que es lo peor que hay. Cuesta mucho, pero aquí estamos y se tira para adelante".

La buena acogida del Limusín y la amenaza de Mercosur

A pesar de las turbulencias globales y los vaivenes comerciales de los últimos meses, el ganadero salmantino reconoce que el momento económico actual para su explotación no es malo del todo, si bien persisten sombras en el horizonte del sector vacuno.

Sobre el momento actual, el ganadero reconoce que es un poco más halagüeño que en tiempos precedentes.

"Ahora el momento no es malo. Ha habido un poco de bajada con lo del Mercosur y este 'rollo macabeo' que nos han metido para el cuerpo, pero los precios se mantienen", explica Víctor.

Sobre las cualidades de la raza Víctor Manuel reconoce que "la Limusina tiene mucha aceptación porque es un animal muy rentable para el matadero. Tiene una gran facilidad de parto, un índice de conversión excelente y mejora otras razas".

"En plato ofrece una carne de calidad excepcional, suave y con la grasa perfectamente distribuida".

La burocracia y las promesas políticas: "Es una utopía"

Uno de los puntos más críticos para el colectivo es el ahogamiento administrativo y el endurecimiento constante de los requisitos sanitarios mientras se flexibiliza la entrada de productos de terceros países.

Respecto al compromiso de las administraciones de crear organismos para aligerar el papeleo, Víctor se muestra profundamente escéptico.

Según el ganadero, serían necesarios varios requisitos frente a importación, además de eliminar trámites en los procesos burocráticos.

Víctor Manuel Blázquez Delgado, ganadero de Limusín desde el año 2002.

Víctor Manuel Blázquez Delgado, ganadero de Limusín desde el año 2002. EE.

"Sería necesario eliminar trámites, pero yo creo que es un poco una utopía para quedar bien con la gente. Cada vez nos ponen más trabas, más saneamientos y más trabas administrativas, mientras dejan entrar carne de Brasil o Argentina que no trae ni la mitad de los controles sanitarios ni la trazabilidad que nos exigen a nosotros".

La burocracia no es la única traba; las enfermedades también han golpeado sus establos.

"El mosquito mató a muchos animales. En mi caso tuve cuatro bajas directas y varias reses más que se quedaron seriamente afectadas".

El mito de las subvenciones y los precios al consumo

Frente al discurso social que señala que el sector primario vive de las ayudas públicas, Víctor Manuel Blázquez aporta una lectura económica directa sobre lo que supondría suprimir el apoyo de la PAC para el bolsillo del ciudadano de a pie.

"Dicen que los ganaderos vivimos de las ayudas y es mentira. Si no tuviésemos subvenciones, mucha gente no podría comprar la carne en la carnicería con los precios que quedarían. Si se quitan las ayudas, muchos ganaderos desaparecerían y el precio final al consumidor se multiplicaría. La gente no podría pagarlo".

Las promesas que "nunca llegan"

Preguntado sobre los anuncios institucionales referentes a nuevas partidas de ayudas para paliar las consecuencias económicas de los conflictos internacionales en el coste de los insumos y la energía, el ganadero de Puente del Congosto responde con la sorna e incredulidad propia de quien conoce el terreno.

Sobre las ayudas que ha prometido a partir de mañana la secretaria de Estado de Agricultura y Alimentación sostiene: "Perdona que me ría, pero es que no merece ni comentario. En la administración siempre es 'mañana, mañana, a ver si mañana'. Pero ese 'mañana' llevamos 20 años esperándolo y nunca jamás llega".

Sobre los efectos reales en la explotación del conflicto de Irán y Estados Unidos afirma que "por supuesto que los conflictos y las crisis internacionales repercuten en nosotros. La gente se retrae en el consumo y todo sube, claro que ha habido efectos".

Víctor Blázquez encara las jornadas de Salamaq 2026 con la dignidad de quien sabe lo que cuesta levantar la persiana cada mañana en el medio rural salmantino.

Su única petición hacia las administraciones públicas cabe en una frase tan sencilla como contundente: "Que nos ayuden desde donde nos tienen que ayudar, eliminando burocracia y dejando trabajar a los que producimos".