Imagen de la corrida de la Feria Taurina de Guijuelo.

Imagen de la corrida de la Feria Taurina de Guijuelo. Fotografía: EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Salamanca

Borja Jiménez corona Guijuelo y Diosleguarde firma la faena

El torero sevillano abrió la Puerta Grande tras cortar dos orejas en una tarde de entrega, mientras Manuel Diosleguarde conquistó al público con el mejor toreo de la corrida.

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La Feria Taurina de Guijuelo bajó el telón este miércoles, con Manu de azabache dejando el tabaco en el ropero, con una desigual corrida marcada por el oficio, el esfuerzo, la emoción y también la rabia, que no la de Lucas el camarero.

Borja Jiménez fue el gran triunfador al abrir la Puerta Grande tras cortar una oreja a cada uno de sus toros, mientras que Manuel Diosleguarde dejó las faenas de mayor calado sentimental, aunque la espada le privó de un premio que el público consideró merecido.

Daniel Luque, por su parte, firmó una actuación seria y profesional, pero sin opciones ante un lote deslucido.

Con lleno en los tendidos y el ambiente festivo característico de la feria guijuelense, muy dado últimamente a otorgar trofeos, los toros de Vellosino ofrecieron un juego desigual.

Hubo nobleza en algunos ejemplares, pero también faltó fuerza en varios momentos y algunos impedimentos físicos, lo que condicionó el desarrollo del festejo, sobre todo para el sevillano Daniel Luque que hacía su primer paseíllo en la plaza chacinera.

Borja Jiménez volvió a demostrar el gran momento profesional que atraviesa de la mano del ‘mejor torero del callejón’, el salmantino Julián Guerra.

Con el segundo de la tarde supo administrar las limitadas fuerzas del toro para construir una faena de temple y buen gusto, especialmente al natural, entendiendo perfectamente al cuatreño.

Tras una estocada efectiva paseó la primera oreja.

En el quinto volvió a mostrarse firme, seguro y dominador, metiéndolo en faena Guerra, y, de esta forma mantener al toro para que no doblase por la escasez de raza.

Aprovechando el mejor pitón derecho del animal para completar una labor de mérito que le abrió definitivamente la Puerta Grande con el segundo trofeo, con la generosidad, todo hay que decirlo, del palco, porque petición sí hubo, pero si hubiera que medir, sería por debajo de la mitad.

Borja Jiménez a hombros en la corrida de Guijuelo.

Borja Jiménez a hombros en la corrida de Guijuelo. Fotografía: El Español de Castilla y León.

La actuación de Manuel Diosleguarde dejó un sabor muy agridulce. El salmantino tuvo que rehacerse después de que su primer toro fuera devuelto al partirse un pitón.

Con el sobrero puso voluntad y conocimiento frente a un animal sin apenas opciones, siendo muy bien asesorado desde el callejón por Julián Guerra.

Sin embargo, fue en el sexto donde apareció el toreo de mayor inspiración de la tarde.

Desde el recibo con el capote, supo conectar con los tendidos, ya que el público estaba entregado, y después hilvanó una faena de temple, inteligencia y profundidad, con muchas ‘tragaderas’ en las cercanías, que fue del inmenso agrado de los aficionados que querían el triunfo del joven charro.

Cuando el triunfo, de ley, parecía en las dos manos, la espada volvió a convertirse en su peor enemiga y todo quedó reducido a una cálida ovación que supo a poco ante la entrega, disposición y verdad de Manuel Diosleguarde.

El otro sevillano, Daniel Luque, tuvo un paso por Guijuelo que no fue de agrado, mostró su habitual solvencia, pero nunca encontró un toro que permitiera romper la tarde.

Su primero apenas transmitió, sin fuerza y descastado y el cuarto terminó muy pronto su escasa embestida, dejando al sevillano sin posibilidades de redondear una actuación de mayor relieve. Una pena.

Así concluyó la Feria Taurina de Guijuelo 2026, con Borja Jiménez saliendo a hombros como máximo triunfador de la última corrida y con Manuel Diosleguarde marchándose entre el reconocimiento de los aficionados, consciente de que el toreo lo había puesto él, aunque los aceros le negaran un triunfo que parecía escrito.

Una tarde que volvió a confirmar a Guijuelo como una de las plazas de referencia del verano taurino castellano.

Imagen de la Feria Taurina de Guijuelo.

Imagen de la Feria Taurina de Guijuelo. Fotografía: EL ESPAÑOL de Castilla y León.

Ficha del festejo

Plaza de Toros de Guijuelo. Cuarto festejo de abono. Lleno en los tendidos con algunas rachas de viento que impedían la lidia. Mucha animación en una desigual corrida de Vellosino, con la fractura de un pitón en dos toros, siendo devuelto el tercero, y la mayoría algo escasos de fuerza.

Daniel Luque: ovación y silencio.

Borja Jiménez: oreja y oreja.

Manuel Diosleguarde: ovación y ovación.