El concejal de Protección Ciudadana, Tráfico y Transportes, Ángel Molina revisando las nuevas medidas de seguridad.

El concejal de Protección Ciudadana, Tráfico y Transportes, Ángel Molina revisando las nuevas medidas de seguridad. Ayto. Salamanca.

Salamanca

Un sistema de cámaras y balizas avisará a los peatones en el giro de los autobuses entre San Pablo y la plaza de Colón

Las actuaciones incluyen un detector de altura con semáforo disuasorio en el tramo de los Dominicos y una red de balizas y paneles luminosos que alertarán a los peatones cuando un autobús ocupe la acera al girar hacia Colón.

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El Ayuntamiento de Salamanca continúa dando pasos para modernizar la gestión del tráfico urbano y ha comenzado a desplegar dos nuevos sistemas de seguridad vial diseñados a medida para dos puntos especialmente sensibles de la capital: el paso bajo el puente de Soto y la compleja curva que conecta la calle San Pablo con la plaza de Colón.

Ambas actuaciones destacan por la incorporación de tecnología inteligente, incluyendo sensores de presencia, cámaras con analítica de vídeo y señalización dinámica que solo se activa ante situaciones de riesgo.

Una de las intervenciones principales se sitúa en el paso inferior del puente de Soto, en la calle que cubre el antiguo Arroyo de Santo Domingo.

A pesar de existir una restricción de altura señalizada, la infraestructura —que comunica este tramo con la Gran Vía a la altura del convento de los Dominicos— ha sido escenario de varios percances con camiones de reparto y autobuses que han quedado encajonados bajo su estructura.

Para cortar de raíz estos incidentes, el consistorio instalará un poste con un sensor de gálibo a la entrada de la calle Arroyo de Santo Domingo.

Este dispositivo detectará si algún vehículo supera el límite de 3,5 metros de altura y estará sincronizado con un semáforo ubicado antes del cruce con la calle San Buenaventura.

Si el vehículo sobrepasa la dimensión permitida, el semáforo se pondrá automáticamente en rojo y una señal luminosa de refuerzo advertirá al conductor de que debe desviarse obligatoriamente por San Buenaventura para evitar el impacto.

Sensores y cámaras frente a la Torre de los Anaya

Por otro lado, la segunda actuación se centrará en la intersección de la calle San Pablo con la plaza de Colón, justo en el entorno de la Torre de los Anaya.

En este punto, los autobuses urbanos se ven obligados a realizar un giro cerrado de 90 grados en el que, debido a las dimensiones de los vehículos, la parte delantera invade inevitablemente un tramo de la acera.

Para garantizar la seguridad de los peatones, se instalará un sistema de videovigilancia inteligente compuesto por dos cámaras.

La primera, situada en la calle Juan de la Fuente, detectará la llegada de los autobuses desde la glorieta del Concilio de Trento.

La segunda, un equipo multisensor con visión panorámica de 360 grados ubicado en la propia esquina del giro, procesará las imágenes en tiempo real.

Al constatar la aproximación del autobús, el sistema encenderá unas balizas luminosas en el suelo para delimitar la zona de invasión de la acera y activará un panel con el mensaje «Precaución, autobús girando», avisando a los viandantes para que se aparten del radio de giro.

La señalización permanecerá apagada por defecto para no saturar el espacio urbano y solo se iluminará durante la maniobra.